Profesional salteña trabaja en proyecto innovador de prevención de incendios y la capacitación técnica

Profesional salteña trabaja en proyecto innovador de prevención de incendios y la capacitación técnica

La Arquitecta Ana Lucía Cocco Turino es salteña y se radicó en la capital en 1987 para formarse dentro de su profesión.

En el 90 cursó un año de Facultad de Arquitectura en la Regional Norte y posteriormente -poco antes de la crisis del 2002- decidió armar un proyecto de Servicios Técnicos con la empresa Tendenza.

En aquel entonces la famosa matriz energética que ahora se integra más que nada con el tema eólico daba lugar a planes de alimentación desde Argentina, incluso desde Bolivia, gasoductos que atravesarían Uruguay para abastecer a Río Grande Do Sul.

Hoy Cocco trabaja en un proyecto innovador que contempla el sistema de Prevención de Incendios y que se están dando los primeros pasos en nuestro país en la capacitación de técnicos en ese rubro.

-La Arquitecta Ana Lucía Cocco hizo referencia a este proyecto que se hizo efectivo en Paysandú para abastecer la planta de ANCAP.

Explicó que son volúmenes que requieren capacidad industrial importante para justificar la inversión, pues es muy costosa.

“Era bastante compleja la realidad poblacional para que este recurso llegara a la familia; se hablaba de pasar un gasoducto por el puente vecinal Salto – Concordia, que nunca llegó a construirse” – puntualizó.

Cocco se unió a unos proveedores donde se capacitó en un curso orientado a la parte de cálculos y normativa, también que apuntó a la red de instalaciones en la Arquitectura.

-Paralelamente a este proyecto, ¿En ese entonces escribió artículos acerca de la temática para nuestro medio?

-“Así es, formé parte de una movida, ya que la temática estaba sobre el tapete pero faltaba información.

Fue interesante desde la normativa, desde los miedos de la gente al uso de un producto nuevo, que generalmente estaba asociado con temas de asfixia, entonces se habló de cómo manejarse frente a esos recursos.

Trabajé con una prima que es socióloga y armamos una encuesta que llevamos  a cabo en cinco diferentes barrios de Salto, que nosotras mismas lo hicimos a pie.

Fue para captar la sensación de la gente frente al nuevo producto y nos sorprendió ver a la sociedad muy abierta, más de lo que nos imaginábamos a priori.

Algunos docentes me conectaron con representante de ANCAP de Montevideo.

El gran tema fue que luego comenzó la gran crisis económica del 2002.

Salto aún no sentía la paralización que ya era un hecho en la capital del país.

Comenzamos a hacer una tarea de difusión a otro nivel, los artículos informativos eran usados por los docentes en los centros de enseñanza.

En medio de ese proceso que recién empezábamos, obviamente la estrategia no fue enfocada en los hogares en forma individual porque ello implicaba un cierto costo, que mientras no tuviera realmente instaurado era difícil de asumir.

Sí en la parte comercial había mucho interés, como por ejemplo en los propietarios de hornos de panadería.

Hoy por hoy se maneja mucho la temática de los paneles solares, que en ese momento eran muy incipientes.

Se comenzó a formar personal técnico para radicarse en Salto y luego la crisis hizo paralizar absolutamente todo. No era momento para pensar en inversiones”.

-¿Es posible reflotar este proyecto en cualquier momento?

-“Pienso que sería posible, pues se advierte un desarrollo en la conciencia desde el 2002 hasta ahora, se ha avanzado muchísimo, también en los temas ambientales que influyen no solamente en el abaratamiento de los costos a nivel energético sino en esos mismos procesos industriales que siguen y van a seguir, buscando la forma

de que el impacto sea menor en el medio ambiente.

Ahora estamos embarcados en otros proyectos que tienen que ver con sistemas de protección contra incendios.

Las leyes están instauradas desde hace tiempo.

Esta idea de concientización comienza en Uruguay a partir del incendio de las instalaciones de UTE.

Por las características de esta construcción que es muy sólida y tiene pocos elementos inflamables (que en los últimos años se han agregado muchos más).

Se trata más bien de una construcción de materiales más sólidos y pocos combustibles como ladrillos y hormigón, por ello no ha habido grandes catástrofes.

Pero al mismo tiempo han surgido nuevos emprendimientos industriales de otra escala.

A nivel doméstico hay muchísimas instalaciones eléctricas que pueden conducir a un incendio.

-¿Tienen la idea de presentar este proyecto a nivel nacional?

-“Estamos comenzando y trabajando como técnicas… este es el primer paso que es la formación.

El decreto que rige es el No.260 desde fines de octubre de 2013, que habilita a tener los técnicos que pueden ser arquitectos, ingenieros en varias ramas y personal retirado de Bomberos, que les permite ejecutar y firmar los proyectos que luego son refrendados por la Dirección Nacional de Bomberos.

Los técnicos estamos habilitados pero no estamos formados.

No hay en la Facultad de Ingeniería ni en la de Arquitectura ningún curso que instruya acerca de los sistemas de protección contra incendios.

Los cursos se imparten en UNIT y han hecho un convenio desde el año pasado con la Facultad de Arquitectura pero éstos se brindan solamente por sorteo pues hay 30 cupos”.

-¿Qué reflexión le merece la nueva matriz energética?

Podemos advertir dos aspectos; técnicos y políticos.

Con respecto al costo actual de la energía es necesario hacer un análisis de una factura de UTE para saber realmente si el costo es solamente energético o también si los ingresos se destinan a rentas generales.

Desde el punto de vista técnico es absolutamente necesario e imprescindible…no hay otro camino para Uruguay.

a Arquitecta Ana Lucía Cocco Turino es salteña y se radicó en la capital en 1987 para formarse dentro de su profesión.
En el 90 cursó un año de Facultad de Arquitectura en la Regional Norte y posteriormente -poco antes de la crisis del 2002- decidió armar un proyecto de Servicios Técnicos con la empresa Tendenza.
En aquel entonces la famosa matriz energética que ahora se integra más que nada con el tema eólico daba lugar a planes de alimentación desde Argentina, incluso desde Bolivia, gasoductos que atravesarían Uruguay para abastecer a Río Grande Do Sul.
Hoy Cocco trabaja en un proyecto innovador que contempla el sistema de Prevención de Incendios y que se están dando los primeros pasos en nuestro país en la capacitación de técnicos en ese rubro.
-La Arquitecta Ana Lucía Cocco hizo referencia a este proyecto que se hizo efectivo en Paysandú para abastecer la planta de ANCAP.
Explicó que son volúmenes que requieren capacidad industrial importante para justificar la inversión, pues es muy costosa.
“Era bastante compleja la realidad poblacional para que este recurso llegara a la familia; se hablaba de pasar un gasoducto por el puente vecinal Salto – Concordia, que nunca llegó a construirse” – puntualizó.
Cocco se unió a unos proveedores donde se capacitó en un curso orientado a la parte de cálculos y normativa, también que apuntó a la red de instalaciones en la Arquitectura.
-Paralelamente a este proyecto, ¿En ese entonces escribió artículos acerca de la temática para nuestro medio?
-“Así es, formé parte de una movida, ya que la temática estaba sobre el tapete pero faltaba información.
Fue interesante desde la normativa, desde los miedos de la gente al uso de un producto nuevo, que generalmente estaba asociado con temas de asfixia, entonces se habló de cómo manejarse frente a esos recursos.
Trabajé con una prima que es socióloga y armamos una encuesta que llevamos  a cabo en cinco diferentes barrios de Salto, que nosotras mismas lo hicimos a pie.
Fue para captar la sensación de la gente frente al nuevo producto y nos sorprendió ver a la sociedad muy abierta, más de lo que nos imaginábamos a priori.
Algunos docentes me conectaron con representante de ANCAP de Montevideo.
El gran tema fue que luego comenzó la gran crisis económica del 2002.
Salto aún no sentía la paralización que ya era un hecho en la capital del país.
Comenzamos a hacer una tarea de difusión a otro nivel, los artículos informativos eran usados por los docentes en los centros de enseñanza.
En medio de ese proceso que recién empezábamos, obviamente la estrategia no fue enfocada en los hogares en forma individual porque ello implicaba un cierto costo, que mientras no tuviera realmente instaurado era difícil de asumir.
Sí en la parte comercial había mucho interés, como por ejemplo en los propietarios de hornos de panadería.
Hoy por hoy se maneja mucho la temática de los paneles solares, que en ese momento eran muy incipientes.
Se comenzó a formar personal técnico para radicarse en Salto y luego la crisis hizo paralizar absolutamente todo. No era momento para pensar en inversiones”.
-¿Es posible reflotar este proyecto en cualquier momento?
-“Pienso que sería posible, pues se advierte un desarrollo en la conciencia desde el 2002 hasta ahora, se ha avanzado muchísimo, también en los temas ambientales que influyen no solamente en el abaratamiento de los costos a nivel energético sino en esos mismos procesos industriales que siguen y van a seguir, buscando la forma
de que el impacto sea menor en el medio ambiente.
Ahora estamos embarcados en otros proyectos que tienen que ver con sistemas de protección contra incendios.
Las leyes están instauradas desde hace tiempo.
Esta idea de concientización comienza en Uruguay a partir del incendio de las instalaciones de UTE.
Por las características de esta construcción que es muy sólida y tiene pocos elementos inflamables (que en los últimos años se han agregado muchos más).
Se trata más bien de una construcción de materiales más sólidos y pocos combustibles como ladrillos y hormigón, por ello no ha habido grandes catástrofes.
Pero al mismo tiempo han surgido nuevos emprendimientos industriales de otra escala.
A nivel doméstico hay muchísimas instalaciones eléctricas que pueden conducir a un incendio.
-¿Tienen la idea de presentar este proyecto a nivel nacional?
-“Estamos comenzando y trabajando como técnicas… este es el primer paso que es la formación.
El decreto que rige es el No.260 desde fines de octubre de 2013, que habilita a tener los técnicos que pueden ser arquitectos, ingenieros en varias ramas y personal retirado de Bomberos, que les permite ejecutar y firmar los proyectos que luego son refrendados por la Dirección Nacional de Bomberos.
Los técnicos estamos habilitados pero no estamos formados.
No hay en la Facultad de Ingeniería ni en la de Arquitectura ningún curso que instruya acerca de los sistemas de protección contra incendios.
Los cursos se imparten en UNIT y han hecho un convenio desde el año pasado con la Facultad de Arquitectura pero éstos se brindan solamente por sorteo pues hay 30 cupos”.
-¿Qué reflexión le merece la nueva matriz energética?
Podemos advertir dos aspectos; técnicos y políticos.
Con respecto al costo actual de la energía es necesario hacer un análisis de una factura de UTE para saber realmente si el costo es solamente energético o también si los ingresos se destinan a rentas generales.
Desde el punto de vista técnico es absolutamente necesario e imprescindible…no hay otro camino para Uruguay.






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