Promotores de bullying repiten el doble que los demás alumnos

A su vez, las víctimas logran resultados apenas aceptables, según una investigación. Dentro de la dinámica bullying u hostigamiento escolar, la repetición en los alumnos agresores duplica el índice del centro educativo al que concurren. Por su parte, las víctimas apenas alcanzan el promedio justo para pasar de año.  El resto de la clase logra mejores resultados. Estos datos se desprenden de una línea de investigación de la Facultad de Psicología de la Universidad Católica, denominada Hostigamiento en centros educativos.
El bullying es un tipo específico de violencia, que se manifiesta a través del acoso u hostigamiento escolar entre los propios estudiantes. De hecho, el término bully significa “matón” o “fanfarrón”. En esta dinámica, el alumno agredido se convierte en víctima del acoso de uno o varios de sus compañeros de forma repetida e intencional, lo que da lugar a un desequilibrio de fuerzas entre ambos actores. En Uruguay se estima que aproximadamente 15% de los estudiantes de ciclo básico participa de la dinámica bullying, ya sea como agresor o como víctima. Cerca de 10% lo hace como hostigador y 5% como acosado. El estudio, que comprendió 10 centros de Secundaria y de UTU, tanto públicos como privados, de Montevideo y del interior, ilustra la relación directa que el fenómeno bullying tiene con el rendimiento escolar. Gabriel Barg, encargado de la investigación, explicó a El Observador que esto se da por los perfiles diferentes, pero muy determinados que tienen sus protagonistas.
A su vez, las víctimas logran resultados apenas aceptables, según una investigación. Dentro de la dinámica bullying u hostigamiento escolar, la repetición en los alumnos agresores duplica el índice del centro educativo al que concurren. Por su parte, las víctimas apenas alcanzan el promedio justo para pasar de año.  El resto de la clase logra mejores resultados. Estos datos se desprenden de una línea de investigación de la Facultad de Psicología de la Universidad Católica, denominada Hostigamiento en centros educativos.
El bullying es un tipo específico de violencia, que se manifiesta a través del acoso u hostigamiento escolar entre los propios estudiantes. De hecho, el término bully significa “matón” o “fanfarrón”. En esta dinámica, el alumno agredido se convierte en víctima del acoso de uno o varios de sus compañeros de forma repetida e intencional, lo que da lugar a un desequilibrio de fuerzas entre ambos actores. En Uruguay se estima que aproximadamente 15% de los estudiantes de ciclo básico participa de la dinámica bullying, ya sea como agresor o como víctima. Cerca de 10% lo hace como hostigador y 5% como acosado. El estudio, que comprendió 10 centros de Secundaria y de UTU, tanto públicos como privados, de Montevideo y del interior, ilustra la relación directa que el fenómeno bullying tiene con el rendimiento escolar. Gabriel Barg, encargado de la investigación, explicó a El Observador que esto se da por los perfiles diferentes, pero muy determinados que tienen sus protagonistas.