Protestaron en fila

Protestaron en fila

Decenas de comerciantes informales protestaron en la receptoría de Aduana contra la medida del cero kilo, ya que aducen

verse perjudicados por la situación. Dijeron que van a golpear puertas para encontrar soluciones.

Luego de la imposición del “cero kilo” por parte de las autoridades de la Dirección Nacional de Aduanas, que entró en vigor ayer para las fronteras del litoral uruguayo con la República Argentina desde Colonia hasta Bella Unión, con la finalidad de frenar el masivo ingreso de mercadería de aquel país por parte de los uruguayos que ante el tipo de cambio favorable, se volcaban en forma masiva a comprar del otro lado, la situación se tensó aún más en nuestro departamento, ante la protesta ahora de los propios comerciantes informales.
Ayer por la tarde, decenas de los denominados “bagayeros” que tienen puestos instalados en el denominado “paseo de compras” se manifestaron frente a la receptoría local de Aduanas y si bien advirtieron a EL PUEBLO que “no quieren llevar a cabo una manifestación agresiva”, sostienen que están dispuestos a “llegar hasta las últimas consecuencias a través del diálogo”, con la finalidad de lograr que “se levante la medida”, que de seguir cumpliéndose suprime su medio de vida.
En ese marco, los feriantes sostienen que tienen previsto plantearle el tema al presidente de la República, José Mujica, que el próximo jueves vendrá a Salto a inaugurar la cosecha del arroz en un establecimiento de la localidad de Zanja Honda. Y si bien reconocen que su trabajo “no es legal”, aducen que se trata de una “práctica que se acostumbra en Salto desde hace muchos años”.
SOLUCIONES
Tras una intensa campaña por parte del comercio formal establecido nucleado a través del Centro Comercial e Industrial de Salto, para que la Aduana tomara una medida de esta naturaleza, ante el pasaje de miles de salteños que se dirigían diariamente a la vecina ciudad de Concordia para abastecerse y hacer rendir su dinero, con la compra de mercadería a un valor sensiblemente inferior a la que puede encontrarse en los comercios locales, la Dirección Nacional de Aduanas impuso una de las medidas más antipopulares, pero consideradas necesarias, el cero kilo.
Es decir, la prohibición de ingresar mercadería de cualquier tipo desde la vecina orilla, la que en caso de que no registre contrabando por el monto, deberá abonar los impuestos correspondientes.
Esto generó que ayer, primer día de vigencia de la medida en los pasos de frontera, hayan sido muy pocas las personas que cruzaron el puente y prácticamente ninguno de los salteños que regresaba desde Concordia, traía consigo mercaderías, al menos a la vista. Mientras esto ocurría a 15 kilómetros de la ciudad, donde está ubicado el puente de Salto Grande, sobre la una de la tarde un grupo conformado por varios “bagayeros”, feriantes o comerciantes informales, concurrieron juntos hasta la receptoría de Aduana para manifestar su malestar por esta medida ante el receptor local, Carlos Rey.
El grupo, se reunió primero en la Plazoleta 1º de Mayo y luego se dirigió hasta el primer piso del antiguo edificio ubicado en la zona portuaria, con la finalidad de protestar ante el máximo jerarca local del organismo. Una vez allí, Rey los recibió y les explicó que la medida había sido impuesta desde la Dirección Nacional “y nos dijo que él solo obedecía órdenes”, dijo al ser consultado por EL PUEBLO Ángel Filipini, un hombre de 50 años de edad, con familia a cargo que se dedica al trasiego de mercaderías y al pasaje de personas que concurren a la vecina orilla a buscar mercadería para su venta en nuestro país.
Filipini dijo a este diario que “nosotros venimos en busca de soluciones, poprque nos estamos viendo perjudicados, ya que se trata de nuestro medio de vida y lo que hacemos es para vivir”. Admitió que en su caso “traigo mercadería y llevo pasajeros que van a hacerse un surtido, personas que contratan mis servicios para ir a comprar a Concordia como lo hace mucha gente. También llevo gente que va a vender a la feria. Se trata de un medio de vida, que además le da trabajo a muchas personas y eso debe tenerse en cuenta. Si yo mañana salgo a buscar un trabajo en otro lado, no te toman por razón de la edad y otras características”, dijo.
Comentó que al dialogar con Carlos Rey éste les dijo que “la Aduana no tiene una solución a este tema ya que la decisión fue impuesta por parte de la Dirección Nacional que está en Montevideo y si tenemos que llegar hasta allá iremos”.
Filipini indicó que luego de haber dialogado con Rey, concurrieron hasta la Intendencia de Salto y solicitaron dialogar con el Intendente, Germán Coutinho, que no se encontraba en el lugar, pero dijo que “otros jerarcas” nos explicaron que la Intendencia “no tiene nada que ver y que puede hacer muy poco en este caso”.
NO ES LEGAL
Por otro lado, Filipini reconoció a EL PUEBLO que el que realizan “no se trata de un trabajo legal, pero también sabemos que en Salto hay un montón de gente que ha vivido de esto toda la vida, porque hay una costumbre instalada y cortarlo de un día para el otro genera un perjuicio tremendo, porque además es en todas las fronteras que se impuso el cero kilo, desde Colonia hasta Bella Unión, donde nadie puede traer nada”.
Señaló que si bien “en el paseo de compras o bagashopping, como quiera llamársele, hay un montón de gente que tiene capital de respaldo para cuando suceden situaciones como éstas, la medida nos perjudica a lo que vivimos en la diaria y no contamos con un respaldo económico. Porque hay gente que tiene un comercio instalado y casi legal, porque pagan impuestos”, sostuvo.
Pero destacó que todos los que fueron a manifestarse hoy se ven “totalmente perjudicados”.
HABLAR CON MUJICA
A su vez, los manifestantes dijeron que su intención “no es generar una manifestación agresiva, sino golpear las puertas donde corresponda, con la finalidad de encontrar soluciones a nuestros problemas. Además si tomaran otras medidas como la de haber mantenido el descuento del 28 por ciento en las naftas, la gente no iba al otro lado,  hasta hace un mes y medio no pasaba nadie por el puente, pero hasta eso sacaron”.
En ese sentido, tienen la intención de dialogar con el presidente de la República que viene a Salto el jueves. “Vamos a aprovechar la oportunidad para hacerle llegar nuestro planteo por la situaciones que estamos viviendo y esperamos que nos dejen arrimarnos para hablar con el presidente porque como dijo el presidente, con los precios que hay en la Argentina hasta él iría a comprar allá. Pero nosotros queremos que sea algo de a poco y no tan abrupto porque nos perjudica mucho, sobre todo a los que tenemos familia que mantener”, comentó Filipini.
Ayer por la tarde, decenas de los denominados “bagayeros” que tienen puestos instalados en el denominado “paseo de compras” se manifestaron frente a la receptoría local de Aduanas y si bien advirtieron a EL PUEBLO que “no quieren llevar a cabo una manifestación agresiva”, sostienen que están dispuestos a “llegar hasta las últimas consecuencias a través del diálogo”, con la finalidad de lograr que “se levante la medida”, que de seguir cumpliéndose suprime su medio de vida.
En ese marco, los feriantes sostienen que tienen previsto plantearle el tema al presidente de la República, José Mujica, que el próximo jueves vendrá a Salto a inaugurar la cosecha del arroz en un establecimiento de la localidad de Zanja Honda. Y si bien reconocen que su trabajo “no es legal”, aducen que se trata de una “práctica que se acostumbra en Salto desde hace muchos años”.
SOLUCIONES
Tras una intensa campaña por parte del comercio formal establecido nucleado a través del Centro Comercial e Industrial de Salto, para que la Aduana tomara una medida de esta naturaleza, ante el pasaje de miles de salteños que se dirigían diariamente a la vecina ciudad de Concordia para abastecerse y hacer rendir su dinero, con la compra de mercadería a un valor sensiblemente inferior a la que puede encontrarse en los comercios locales, la Dirección Nacional de Aduanas impuso una de las medidas más antipopulares, pero consideradas necesarias, el cero kilo.
Es decir, la prohibición de ingresar mercadería de cualquier tipo desde la vecina orilla, la que en caso de que no registre contrabando por el monto, deberá abonar los impuestos correspondientes.
Esto generó que ayer, primer día de vigencia de la medida en los pasos de frontera, hayan sido muy pocas las personas que cruzaron el puente y prácticamente ninguno de los salteños que regresaba desde Concordia, traía consigo mercaderías, al menos a la vista. Mientras esto ocurría a 15 kilómetros de la ciudad, donde está ubicado el puente de Salto Grande, sobre la una de la tarde un grupo conformado por varios “bagayeros”, feriantes o comerciantes informales, concurrieron juntos hasta la receptoría de Aduana para manifestar su malestar por esta medida ante el receptor local, Carlos Rey.
El grupo, se reunió primero en la Plazoleta 1º de Mayo y luego se dirigió hasta el primer piso del antiguo edificio ubicado en la zona portuaria, con la finalidad de protestar ante el máximo jerarca local del organismo. Una vez allí, Rey los recibió y les explicó que la medida había sido impuesta desde la Dirección Nacional “y nos dijo que él solo obedecía órdenes”, dijo al ser consultado por EL PUEBLO Ángel Filipini, un hombre de 50 años de edad, con familia a cargo que se dedica al trasiego de mercaderías y al pasaje de personas que concurren a la vecina orilla a buscar mercadería para su venta en nuestro país.
Filipini dijo a este diario que “nosotros venimos en busca de soluciones, poprque nos estamos viendo perjudicados, ya que se trata de nuestro medio de vida y lo que hacemos es para vivir”. Admitió que en su caso “traigo mercadería y llevo pasajeros que van a hacerse un surtido, personas que contratan mis servicios para ir a comprar a Concordia como lo hace mucha gente. También llevo gente que va a vender a la feria. Se trata de un medio de vida, que además le da trabajo a muchas personas y eso debe tenerse en cuenta. Si yo mañana salgo a buscar un trabajo en otro lado, no te toman por razón de la edad y otras características”, dijo.
Comentó que al dialogar con Carlos Rey éste les dijo que “la Aduana no tiene una solución a este tema ya que la decisión fue impuesta por parte de la Dirección Nacional que está en Montevideo y si tenemos que llegar hasta allá iremos”.
Filipini indicó que luego de haber dialogado con Rey, concurrieron hasta la Intendencia de Salto y solicitaron dialogar con el Intendente, Germán Coutinho, que no se encontraba en el lugar, pero dijo que “otros jerarcas” nos explicaron que la Intendencia “no tiene nada que ver y que puede hacer muy poco en este caso”.
NO ES LEGAL
Por otro lado, Filipini reconoció a EL PUEBLO que el que realizan “no se trata de un trabajo legal, pero también sabemos que en Salto hay un montón de gente que ha vivido de esto toda la vida, porque hay una costumbre instalada y cortarlo de un día para el otro genera un perjuicio tremendo, porque además es en todas las fronteras que se impuso el cero kilo, desde Colonia hasta Bella Unión, donde nadie puede traer nada”.
Señaló que si bien “en el paseo de compras o bagashopping, como quiera llamársele, hay un montón de gente que tiene capital de respaldo para cuando suceden situaciones como éstas, la medida nos perjudica a lo que vivimos en la diaria y no contamos con un respaldo económico. Porque hay gente que tiene un comercio instalado y casi legal, porque pagan impuestos”, sostuvo.
Pero destacó que todos los que fueron a manifestarse hoy se ven “totalmente perjudicados”.
HABLAR CON MUJICA
A su vez, los manifestantes dijeron que su intención “no es generar una manifestación agresiva, sino golpear las puertas donde corresponda, con la finalidad de encontrar soluciones a nuestros problemas. Además si tomaran otras medidas como la de haber mantenido el descuento del 28 por ciento en las naftas, la gente no iba al otro lado,  hasta hace un mes y medio no pasaba nadie por el puente, pero hasta eso sacaron”.
En ese sentido, tienen la intención de dialogar con el presidente de la República que viene a Salto el jueves. “Vamos a aprovechar la oportunidad para hacerle llegar nuestro planteo por la situaciones que estamos viviendo y esperamos que nos dejen arrimarnos para hablar con el presidente porque como dijo el presidente, con los precios que hay en la Argentina hasta él iría a comprar allá. Pero nosotros queremos que sea algo de a poco y no tan abrupto porque nos perjudica mucho, sobre todo a los que tenemos familia que mantener”, comentó Filipini.