Publicamos y Recibimos

Salto,4 de Diciembre
de 2018.
Sr. Director de Diario
El Pueblo
Presente:

Con gran sorpresa leí el informe en su diario con fecha 2 de diciembre de 2018 en página 9,en la que el contenido es muy duro para todos los profesionales e integrantes del centro educativo.
El recuerdo que tengo de la institución a la que concurría “el niño mencionado” es que crecía y era de complexión grande y su mamá lo subía por la escalera,resolvimos realizar una rampa para facilitar su traslado.
El niño era querido por sus compañeros y alguno siempre se encargaba de llevarlo y traerlo en los distintos espacios de la institución.
En ese ambiente escolar, maestros, auxiliares, profesores, maestra directora, secretaria, todos atendían “al niño”, estaba incluído y era el mimoso de la escuela.
Inclusive se adecuó el baño y se colocó una mesa para que la mamá lo cambiara en el mismo centro.
La maestra secretaria sin ser enfermera,le tomaba la presión y si era necesario llamaba a la emergencia móvil y a su mamá,o sólo a la mamá si la situación ameritaba.
Los compañeros colaboraban en todos los aspectos, con la higiene de manos, nariz,etc. Y estando su hermana en la escuela se solicitaba su ayuda.
El niño participaba de todas las actividades en la medida de sus posibilidades.
También los compañeros durante todo el ciclo escolar debieron permanecer en la planta baja para evitar problemas al niño que se desplazaba en silla de ruedas.
Desde mi punto de vista todos disfrutamos, convivimos y todos fueron felices junto al “mencionado niño”, en la etapa escolar.
Nuestra sociedad y familias deben aceptar como dice el pedagogo Carlos Skliar, “debemos aceptar todas las miradas, o sea, la mirada de la familia y la mirada de la institución”.
Salúdalo atte.
Teresita Cruz.