RECONCILIACIÓN

RECONCILIACIÓN

La inauguración de la Casa de la Cultura anoche, en la ex Radio Cultural de Salto, estuvo signada por el abrazo del Intendente Municipal, Germán Coutinho, con el ex Intendente del Partido Colorado, Esc. Eduardo Malaquina, tras una serie de desencuentros y divergencias.

Recordando el plebiscito del 80 y evocando la diversidad de ideas inauguraron la Casa de la Cultura

Con un acto político, signado por el recuerdo al plebiscito del año 80, y a la figura del extinto ex intendente colorado, Ramón Vinci, representantes de distintas corrientes ideológicas y autoridades del Gobierno Departamental dejaron inaugurada la Casa de la Cultura, que funciona a partir de hoy en la sede de la ex Radio Cultural, sede de muchos acontecimientos históricos para Salto.

En ese sentido, las autoridades que hicieron uso de la palabra en la ocasión, como el caso del Director de Cultura de la Intendencia de Salto, Mario Kroeff, se refirieron especialmente a ese lugar catalogándolo como “la casa de la libertad y del pluralismo”, y que por lo tanto, “no era coincidencia que fuera escogida para ser la casa de la cultura, cuyo concepto también quiere decir diversidad, tolerancia, respeto y libertad”, sostuvo.

Entre los oradores estuvieron el ex intendente de Salto, Eduardo Malaquina, quien se refirió al lugar evocando su militancia en el plebiscito del 80. Pero en la jornada de ayer fue particular desde el ángulo político, porque como pocas veces desde que Coutinho asumió su gestión como intendente de Salto, Malaquina mostró afectuosos saludos y elogios para Germán Coutinho.

Al terminar el evento, Malaquina fue consultado por EL PUEBLO sobre el asunto donde matizó sus críticas hacia la actual administración y afirmó que con Coutinho “no tiene problemas sino diferencias en la conducción del gobierno”.

Además, hicieron uso de la palabra, Enrique Cesio, connotado dirigente del Partido Demócrata Cristiano (PDC) de Salto y Alberto Beriau, ex candidato a diputado por el Partido Nacional.

La inauguración de la Casa de la Cultura un 30 de noviembre, cuando se cumplieron 31 años del triunfo del “No” contra la dictadura militar, y recuperando a su vez un espacio cultural considerado emblemático por la mayoría de los salteños, fue para el Gobierno Departamental una conquista política y cultural, algo que fue subrayado en los discursos de los oradores, que son referentes de todos los partidos.

JUNTOS

Fue un abrazo fraterno, más allá de lo que indican las reglas de cortesía, el que se dieron el Intendente de Salto, Germán Coutinho y el ex jefe comunal, Eduardo Malaquina. La oportunidad para reencontrarse era propicia, porque más allá del devenir histórico que tiene incluso la ex sede de la Radio Cultural, bastión del coloradismo en Salto por muchos años, ese lugar fue elegida además en las últimas elecciones departamentales del 2010 como el comando electoral de la candidatura de Eduardo Malaquina y albergó además a una de las listas que apoyaron al actual jefe comunal para llegar al gobierno.

En la instancia, hubo una participación importante de público, el que estuvo compuesto básicamente por autoridades del gobierno departamental y representantes militares de la unidad castrense local, los que no acompañaron cada uno de los emotivos aplausos que se rindieron en homenaje a la gesta cívica del año 1980 y que mencionaron con fervor cada uno de los oradores.

Además de algunas personas que en su momento vivieron la instancia electoral mencionada y que conformaron las cúpulas del Partido Colorado durante la década del 80, con el ex intendente Malaquina.

No estuvo presente la dirigencia del Frente Amplio, ni tampoco el ex intendente de Salto, Ramón Fonticiella, que en su momento trabajó en Radio Cultural.

NO ES COINCIDENCIA

En lo que refiere a la realización del acto de inauguración de la Casa de la Cultura, el director de esa área en la Intendencia de Salto, Mario Kroeff, destacó que la ocasión no era “ni una coincidencia física, ni temporal”, ya que los acontecimientos históricos que la precedieron fueron determinantes para que ese lugar sea escogido como sede de las actividades culturales del departamento.

En ese sentido, evocó al lugar como un “símbolo de la libertad, un espacio de tolerancia” y destacó que esa casa fue “un foco de resistencia” contra la opresión de la dictadura, ya que “fue sede de todos los partidos políticos que desde aquí trabajamos juntos por la victoria del No”. Y subrayó en ese sentido que el mismo se trataba de un acto “político y cultural”, haciendo la salvedad que el primer concepto refería a lo ocurrido el 30 de noviembre de 1980 cuando “todos los partidos nos unimos para defender a la democracia”.

Acto seguido, el escribano Enrique Cesio, referente local del PDC, se congratuló con la iniciativa de la Intendencia de Salto de “haber adquirido esa casa que fue primero sede de la sociedad francesa de socorros mutuos”, y recordó a la Radio Cultural y a su director, el ex intendente Ramón Vinci a quien evocó como símbolo de la clase política salteña junto a Edison Zunini y a Jorge Andrade Ambrosoni.

Malaquina se refirió únicamente a lo vivido en el plebiscito del año 1980. Relató algunas actividades de aquella época y recordó que lo que pasó “fue una gesta del pueblo uruguayo y tiene que ser una luz que nos permita ir marcando a las futuras generaciones”. En ese aspecto evocó al colorado Enrique Tarigo y al nacionalista Pons Echeverry, aunque no se refirió a ninguna figura política del Frente Amplio, porque dijo a EL PUEBLO más tarde que los integrantes de esa colectividad política estaban “privados” de hacer política.

Beriau por su lado, resaltó el concepto de “tolerancia” que simbolizó la Radio Cultural y dijo que su director, Ramón Vinci, “fue un ejemplo a nivel país de tolerancia y respeto hacia todas las ideas políticas y todas las ideologías, al punto que permitía en su propia radio programas que atacaran la gestión de su propio sector político, sin decirles ni una sola palabra y sin perder el cariño y el respeto de sus propios opositores”. Congratulándose en ese aspecto con el gobierno departamental, por lo que a su juicio es “una acertada decisión” la de establecer la Casa de la Cultura en ese lugar.

Finalmente el intendente de Salto, Germán Coutinho se refirió a la decisión de haber instalado allí la Casa de la Cultura. Dijo que “significaba mucho para la democracia, para la libertad, para la cultura y para Salto que la sede de la cultura del gobierno esté instalada en la ex sede de la Radio Cultural”.

Habló del plebiscito del año 80 que marcó un hito en la historia política del país y de los recuerdos que le venían a la memoria, entre ellos que comenzó haciendo política con quien actualmente se desempeña como director de Cultura, Mario Kroeff, quien llevará adelante el proyecto cultural de su gobierno.

Aunque también hizo referencia ineludible a todos los partidos políticos y agradeció por la presencia de figuras de todas las colectividades, aunque advirtió que no pudo lograr la presencia del presidente del Frente Amplio local, pero le tendió un puente de participación hacia esa colectividad política.

Acuñó el discurso de la unidad y se mostró esperanzado de que haya más “acuerdos y encuentros” entre todos los actores sociales y políticos de Salto. Coutihno se permitió terminar su discurso vitoreando al Uruguay, a Salto y a la figura de Ramón Vinci, cuyo nombre llevará la fonoplatea, que ayer fue inaugurada con una breve actuación del Coro Municipal.