Redes de atención y tratamiento a las adicciones fortalecen llegada a lugares de mayor vulnerabilidad

Los cursos de capacitación para peón rural diseñados para Casa Abierta se orientan a vincular a las personas que están en tratamiento “con el mundo de la educación y del trabajo”.
Dicha labor está avalada por la Junta Nacional de Drogas desde el año 2011 hasta hoy.
Se han abierto centros específicos para pacientes con patología dual y desde el Departamento de Inserción Social se han ido integrando disciplinas para que las personas puedan plantearse un nuevo proyecto de vida.
Por otra parte en los barrios funcionan dispositivos de base comunitaria que están insertos en los barrios de mayor vulnerabilidad para que los técnicos se acerquen a la gente, con diferentes niveles de avance.
El eje central del trabajo se estableció primeramente en Montevideo y luego fue proyectándose al interior del país.
A partir del segundo y tercer año se comenzó a trabajar primero con los centros regionales de atención y tratamiento; en primera instancia a través de los fondos concursables con proyectos pequeños y ahora se logró que el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional – con quien se mantiene convenios desde el año 2011 – entendiera la posibilidad de generar cursos de capacitación en oficios en todos los centros regionales de tratamiento existentes en todo el país.
En cuanto a los métodos de enseñanza, éstos se organizan en modalidad de micro módulos, que se adapten al tratamiento.
Son cinco micromódulos que se dictan en forma independiente para que las personas puedan irse con una certificación y las personas que están en tratamiento ambulatorio puedan seguir participando de los mismos.
A nivel de la Red Nacional de Atención y Tratamiento se ha trabajado muy bien y se siguen abriendo nuevos Dispositivos Ciudadela (uno por departamento) con la finalidad de orientar a quienes presentan algún tipo de adicción y se derivan en caso de ser necesario a los centros regionales.

Los cursos de capacitación para peón rural diseñados para Casa Abierta se orientan a vincular a las personas que están en tratamiento “con el mundo de la educación y del trabajo”.

Dicha labor está avalada por la Junta Nacional de Drogas desde el año 2011 hasta hoy.

Se han abierto centros específicos para pacientes con patología dual y desde el Departamento de Inserción Social se han ido integrando disciplinas para que las personas puedan plantearse un nuevo proyecto de vida.

Por otra parte en los barrios funcionan dispositivos de base comunitaria que están insertos en los barrios de mayor vulnerabilidad para que los técnicos se acerquen a la gente, con diferentes niveles de avance.

El eje central del trabajo se estableció primeramente en Montevideo y luego fue proyectándose al interior del país.

A partir del segundo y tercer año se comenzó a trabajar primero con los centros regionales de atención y tratamiento; en primera instancia a través de los fondos concursables con proyectos pequeños y ahora se logró que el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional – con quien se mantiene convenios desde el año 2011 – entendiera la posibilidad de generar cursos de capacitación en oficios en todos los centros regionales de tratamiento existentes en todo el país.

En cuanto a los métodos de enseñanza, éstos se organizan en modalidad de micro módulos, que se adapten al tratamiento.

Son cinco micromódulos que se dictan en forma independiente para que las personas puedan irse con una certificación y las personas que están en tratamiento ambulatorio puedan seguir participando de los mismos.

A nivel de la Red Nacional de Atención y Tratamiento se ha trabajado muy bien y se siguen abriendo nuevos Dispositivos Ciudadela (uno por departamento) con la finalidad de orientar a quienes presentan algún tipo de adicción y se derivan en caso de ser necesario a los centros regionales.