Sacerdote Maya estará mañana por primera vez

Realizando un taller de sanación y energía

5Don Lauro de la Cruz, es Sacerdote Maya y Monje Tibetano. A sus cuatros años de edad fue llevado desde su tierra natal al Tíbet, donde recibió una educación que lo transformó en un sanador de emociones y de cuerpo físico. Y Roxana Silveira y Miriam Rumi  – simpatizantes y colaboradoras con dicha filosofía de vida, tomaron contacto con el monje, a través de un grupo argentino seguidor de Don Lauro, denominado “Conectarte”.

Los jóvenes lo ayudan a realizar la recorrida por toda América Latina. El taller se va a realizar mañana jueves a las 16.00 horas en la Posada del Tata (frente a Termas de San Nicanor).

Vale anunciar que saldrá un micro desde Plaza Artigas a las 14. 30 horas. Por información contactarse a los teléfonos 099931334 (Roxana Silveira) o al 095024971

 (Miriam Rumi).

El taller tiene un costo de $ 800.

“Nos enteramos que Don Lauro existía a través de una película mexicana dirigida por Santiago Pando, denominada Creer es Crear” – explicó Silveira.

Se trata de la concepción de la Cultura maya al día.

Las gestoras de la venida del sacerdote a Salto, son practicantes de Tai Chi, de Gimnasia Étnica y conforman un grupo que se ha mantenido unido a través de los años.

“Trabajamos sobre nosotras mismas para mejorar como personas y cuando necesitan una colaboración para hacer conciencia en la gente, acerca de valores que se están perdiendo, allí es que apoyamos” – señaló Rumi.

DON LAURO (ASÍ LO DEFINE MARU BLOK)

“Como niño despojado, liviano y luminoso… como jaguar, serpiente, águila, audaz, fuerte, lúcido y amoroso.

No aconsejas… no predicas… no pides nada… solo fluyes en tu esencia y  tu conciencia nos va transformando… nadie puede resistirse a expandirse e iluminarse ante ti.Eres Presente Divino… eres palabra y acción coherente y unificada en Amor.

Mágicos son tus movimientos …haces alquimia con la mirada… por donde fluyes, todo se transforma  en luz. Eres agua limpia que purifica cada una de las vidas que tocas, alivianas el viaje… acaricias Almas… arropas corazones y les abres en alas. Eres colaborador directo del Misterio… ayudando a que muy pronto se cumpla su objetivo de impulsarnos al más elevado y soñado vuelo como Humanidad.

UN HOMBRE AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD

Don Lauro es un monje maya y tibetano que se define así mismo como alguien que está al servicio de la comunidad.

Sus seguidores aseveran que donde él está presente se percibe amor y desapego a las cosas materiales.

“Nada de conductas preestablecidas.  Simplemente dejar fluir la vida y que esta siga su curso”.  Nacido en Chiapas, México hace 36 años, señala que desde la corta edad de 6 años descubrió que tenía ciertos dones, los cuales fueron reconocidos por la comunidad y más tarde por el Consejo de Ancianos y Ancianas.

Así es como se le da una formación especial y recibe el encargo de velar por la naturaleza, plantas, piedras y todo ser vivo.

Estuvo en el Tíbet, en donde recibió una educación que le permitió aprender a curar a sus semejantes, sin embargo asevera que estos dones jamas podrán ser utilizados para curarse a él mismo. “Soy un sacerdote maya nombrado por mi comunidad.

Es un trabajo pesado, es ir traspasando al Consejo de Ancianos y Ancianas que son quienes eligen.

No es que yo diga quiero ser esto o lo otro. Es la gente que lo propone a uno, y como hombre de sanación va adquiriendo rangos. Como hombre de Medicina no importa tanto la edad sino los conocimientos, la sensibilidad que uno tenga. Se nace con ciertas habilidades, como el conocimiento de la medicina.

Tuvo una formación que le ayudó a conjuntar lo maya con lo tibetano.

Está recorriendo el país tratando de hacer conciencia en la gente de cuidar la naturaleza, de cuidarnos unos a otros. Don Lauro sana gente no solo de enfermedades físicas, sino también psicológicas y espirituales.

Su labor la realiza a través del canto, la danza y el trabajo cósmico. Asevera que México es la capital del chamanismo. Aunque la palabra correcta sería del mayalismo.

“Esto nos lleva a dos niveles sagrados: el lado oscuro y el lado blanco, es decir, que así como hay sacerdotes de medicina, hay sacerdotes de la oscuridad.  Lo que buscamos es esa naturaleza y tampoco están peleados entre sí  como mucha gente piensa.

Existe un respeto mutuo como seres pensantes, y como seres de poder de canalización de energía de ver lo oscuro, ver lo blanco para poder hacer la transición.

Esta transición que nos sirve para entrar al campo de la medicina.”

La función principal de gente como Don Lauro es armonizarse y servir de canal para armonizarnos con el medio ambiente, y los que manejan la energía de la oscuridad generalmente se enfocan para la destrucción, para provocar alguna enfermedad o algún daño.

Hay hombres de sabiduría como Don Lauro que conocen ambas partes, pero él decidió hacia donde enfocarla.  Quienes optan por manejar ambas energías son lo que se conoce como hechiceros, pero dejan de ser curanderos u hombres de sanación.

Don Lauro no pretende desbancar o suplir a la medicina alópata, muy por el contrario esta tratando de complementarla, ve las dos realidades e identifica lo bueno en cada uno de ellas, no es una competencia, cree firmemente en que ambas pueden ayudar mucho a la humanidad complementándose mutuamente.

Parte de la tarea importantísima que este sacerdote tiene y le nace del corazón, es nunca poner en conflicto ni las medicinas, ni las tradiciones.  Es hacer especial énfasis en lo que nos identifica, mas que en lo que nos divide. El observar cual es la esencia, la unidad y el respeto de las distintas tradiciones, sus modos de sanación y curación… y siempre termina con una frase maya cuya traducción resume esta visión: “todos, un solo corazón”.

Aunado a compartir la sanación a través de talleres de energía, canto, danza y oración, Don Lauro dice que su mayor compromiso es con su vida y después con la gente, con la comunidad, el cuidado de las plantitas, rocas, lagos y ríos. “Es importante salvarse primero uno para poder salvar a los demás. Si todos hacemos conciencia en estos momentos oscuros, podríamos volver a la luz. Por que de eso se trata en estos momentos.  Se necesita mucho amor, hoy, mañana y siempre” – reflexiona.