Salteños recorrieron juzgados penales de Santiago de Chile para experimentar cómo funciona un sistema eficiente

El derecho chileno ha sido al menos desde finales del Siglo XIX, una referencia clara para el Uruguay. Nuestro país adoptó muchas cosas que entendía positivas de la doctrina de juristas transandinos, sin embargo, el sistema judicial aplicado en ese país que tiene un desarrollo social y económico mayor al nuestro, es también superior y habla de la importancia que Chile y sus gobernantes le dan a la cosa pública.
Pero para contrastar esas diferencias y tomar como ejemplo ese modelo judicial del cual nuestro país puede adoptar abogadosaspectos positivos, tres operadores jurídicos de Salto, los abogados Ivo Araújo y Fernando de los Santos, a quienes se les sumó el procurador Diego Rodríguez, estuvieron una semana recorriendo tribunales de Santiago de Chile y accedieron a dialogar con EL PUEBLO para contar su experiencia.
¿Cómo surge el viaje a Chile?
Ivo Araújo: cuando hice una maestría en Derecho Procesal en la Universidad de Rosario (Argentina) un compañero que tenía era justamente un juez penal del Tribunal Oral de Chile y nos hizo la invitación y fuimos en el mes de junio de este año.
¿Cuánto tiempo estuvieron y qué fue lo que recorrieron?
Diego Rodríguez: Estuvimos una semana y recorrimos los juzgados penales. Allá está todo concentrado, porque tenés enfrentados los edificios de la Defensoría, con los de la Fiscalía y en el fondo tenés los juzgados. Hay una organización muy prolija de todo el sistema y eso describe sobre todas las cosas cómo son los chilenos en muchas cosas, no solo en la justicia. Hay mucha organización. Cuando te hablan de un juzgado, sabes que trabajan allí jueces, como defensores y fiscales, son abogados. Pero en este caso, quien lleva adelante la organización de todo es un ingeniero.
Araújo: a los jueces solo debe corresponderles lo jurisdiccional, pero en cuanto a lo administrativo, a la gestión, etc., corresponde a un área administrativa que está encabezada por un ingeniero y es tan poderoso su rol que él dice dónde va tal juez por un sistema aleatorio o porque esos mismos jueces requieren calificaciones y necesitan actuar, y cuando él los designa, éstos no le pueden objetar. Los jueces se deciden a resolver. Y el ingeniero decía que “mientras yo no me meta en la parte jurisdiccional y ellos en la parte administrativa no vamos a tener problemas”. Rodríguez: el juez viene a ser un empleado más y el ingeniero pasa a ser un gerente donde llama a un magistrado y le indica que tiene una audiencia de tal caso, y el juez se entera en ese momento del caso que deberá atender y en qué consiste. Los jueces tienen un puntaje y en ese caso, el ingeniero nos explicaba que él llamaba a quien tiene menos puntos, para que se reivindique.
¿Qué fue lo que más les impactó?
Fernando de los Santos: uno de los temas que más nos llamó la atención, es la diferencia de los recursos económicos que provienen de las arcas públicas. Tienen una infraestructura completa que abarca todo. Y eso nos deja entrever aquello que la independencia de los poderes es real en Chile y eso es una apuesta política muy importante. Esta reforma tiene 10 años y cuando ahora nos informan en nuestro país que la reforma del proceso penal no va a cristalizarse en función de la falta de presupuesto para hacerlo, te decepciona un poco, porque en realidad el Poder Judicial, en tanto es un poder del Estado, debe tener independencia económica, la que si no se concreta pasa a ser algo ficticio. Porque resulta que se hace una muy buena reforma, pero ahora no hay avances. Si ya empezamos con cortapisas económicas no hacemos nada y el sistema requiere una gran inversión.
Araújo: en realidad tiene que cambiar la mentalidad de todo esto. Porque para pasar al sistema acusatorio que es el que se implementa en Chile y que está proyectado implantarse en Uruguay, la separación que hay en los roles de cada uno es importante. En este caso la fiscalía conducirá la investigación y para eso depende de mucha infraestructura para llevar adelante la investigación. También lo necesita la defensa para poder actuar correctamente. En Chile nos decían que hubo tanta inversión y apuesta en la defensoría pública, que la misma se ha vuelto muy superior en el desempeño de su capacidad técnica con respecto a la defensoría privada.
¿Cuáles son las diferencias en el contenido del sistema que ustedes observaron con respecto a lo que ven acá?
De Los Santos: cuando vemos nuestras oficinas judiciales, donde el juez por su relevancia en el proceso es actor clave, ya que el mismo resuelve tanto las cuestiones más importantes como una sentencia, hasta encargarse de los temas mínimos como llamar a la Policía, en Chile tal como fue estructurado el sistema, el juez está nada más que para resolver. El resto lo lleva a cabo una oficina muy formada y equipada de manera suficiente para llevar a cabo las diligencias. En nuestro país para lograr esto, el primer paso debe ser formar a los recursos humanos de los juzgados para que estén capacitados y adaptados a este sistema, de lo contrario se van a encontrar muchos problemas.
Araújo: nosotros tenemos dudas después de lo que vimos en Chile en cuanto a la implementación del sistema judicial en nuestro sistema, sobre todo conociendo la realidad, luego cuando dijeron en el año 2017, pensamos de dónde va a salir el dinero para la capacitación y toda la infraestructura y logística que se necesita para esto, lo vemos bastante lejos.
Rodríguez: Pero si será prolijo y estricto el sistema en Chile, que si sale una resolución de carácter económico en un caso de materia penal, están en comunicación directa con el Banco Central que de inmediato procede el congelamiento de cuentas bancarias en caso que sea necesario, para tomar un ejemplo de la eficiencia y prolijidad de lo que es el sistema judicial allá.
Entrevista de Hugo Lemos