“Salto tiene mucho potencial”

Pierre Scolari – de su Suiza natal a la aspiración de instalar una escuela de hotelería en nuestro departamento

Pierre Scolari (34) es un joven suizo formado en hotelería y gastronomía que arribó en nuestro departamento en el mes de julio y se ha trazado un interesante proyecto con su amigo Peter Wirth, propietario de un hotel y también oriundo de aquel país. Pierre nació en Gordola, un pequeño pueblo de la suiza italiana, ubicado en el estado de Ticino.

Junto a su amigo personal Peter Wirth tiene el proyecto de formar una escuela de hotelería en nuestra ciudad y considera que en Salto existe mucho potencial para el desarrollo turístico.pierre 001

-¿Cómo vivió el proceso de su formación en Hotelería y Gastronomía?
-“Me formé en una escuela de hotelería en Suiza que habilita a desempeñarse como gerente, director de un restaurante o un hotel. Es un bachillerato que tiene tres años de duración. Luego estuve trabajando en México en el marco de un intercambio y en Inglaterra para aprender el idioma, en Canadá estuve de niño con mi familia. También trabajé en Singapur”.
-¿Cómo surge la decisión de venir a nuestro país?
-“Yo soy un viajero y me gustan los desafíos. En enero me puse a investigar sobre algunos países y fue cuando empecé a pensar en Uruguay.
Quería regresar a América Latina porque me encanta el idioma y su cultura. Me siento mejor aquí que en Asia porque somos muy parecidos.
También quería estar en un país latino pero que fuera relativamente seguro. Amo México pero allí siempre hay que tener un poco más de cuidado. Aquí hay mucha seguridad en comparación con otros países.
También es muy bueno el sistema de previsión social como es el BPS, la posibilidad de estudiar y otras posibilidades. A su vez es un país que no tiene una gran densidad demográfica, lo que permite que se pueda manejar mejor.
Cuando un país es más pequeño es más organizado y funciona mejor… hay menos problemas. La situación en Europa hoy es complicada porque la gente tiene mucho temor de los inmigrantes y del terrorismo.
Luego de dos años al regresar a Suiza me percaté que los ciudadanos cambiaron, tienen más miedo.
En ese tiempo conocí a personas de China, musulmanes y al llegar no me sentí bien en mi tierra”.
-¿Qué proyecto tiene en mente para desarrollar en Salto?
-“En estos momentos estoy haciendo un estudio de mercado con la finalidad de instalar aquí una escuela de hotelería y mantengo el vínculo con la escuela de Suiza.
Tuve la suerte de conocer allá a Peter Wirth, empresario que ha construido su hotel aquí en esta ciudad y en Suiza formó una escuela de hotelería con mi padre.
En junio nos encontramos en la capital de Suiza y coordinamos. Tengo mucha experiencia en restaurantes y pubs pero me falta todavía trabajar más en hotelería”.
-¿Cuáles son los fuertes de la hotelería suiza?
-“La gente está muy acostumbrada al turismo, intenta siempre mejorar. Muchas veces piensan que soy uruguayo pero cuando me escuchan hablar se preguntan de dónde vengo y allí cambia todo.
Creo que la hotelería suiza tiene en su haber la primera escuela y si bien es un país pequeño, allí se hablan cuatro idiomas. Estamos acostumbrados a ver siempre huéspedes diferentes. Aprendí mucho viajando por el mundo y sé que no puedo hacer la misma broma que hago aquí en un país asiático.
Un buen mesero o director debe siempre adaptarse a sus huéspedes. Hay que adecuarse a cada situación. Turísticamente hablando Salto tiene mucho potencial… hay mucho para hacer.
Con Peter también estamos embarcados en el proyecto de una estancia turística, la tierra es fértil, hay animales y se pueden elaborar muchos productos.
En Europa cuando se habla de Uruguay se hace referencia a Montevideo y no a Salto… por ejemplo supe cuando llegué que Cavani y Suárez eran salteños Lo bueno es que aquí se puede proyectar el turismo todo el año”.
-¿Por lo pronto su idea es radicarse en Salto?
-“Al menos por dos años en principio… porque los proyectos llevan tiempo.
Por el momento volver a Suiza no es mi plan… sí ir de visita por un par de semanas al año. Si me gusta un lugar me quedo por mucho tiempo.
-Teniendo en cuenta su experiencia en Singapur. ¿Cuáles son las diferencias más notorias?
-“El trato es diferente… hay que tener mucha paciencia y si existe un problema hay que ser cuidadoso y plantearlo en privado. Si tengo que decirle algo a un europeo o un sudamericano es una cosa y a un asiático es otra. La atención también es distinta… necesitan más tiempo para tener confianza”.