SARAS: fomentando la conciencia de cuidado medioambiental a partir de las redes

El Instituto SARAS tuvo un cierre del año intenso y muy enriquecedor, con el desarrollo de diferentes actividades los primeros días de diciembre.
Este año, la temática central de las actividades giraron en torno a los servicios ecosistémicos y el estudio de los sistemas socio-ecológicos, con especial énfasis en Latinoamérica.
A lo largo del pasado 2018 nuestro medio de comunicación participó de seminarios web donde se abordaron diferentes temáticas relativas a la realidad medioambiental y la toma de conciencia sobre las políticas de protección y prevención.
En este contexto, el Instituto SARAS recibió a un grupo de 35 personas que incluyeron a 17 estudiantes entre jóvenes investigadores y artistas, y un equipo docente conformado por otros 18 investigadores y artistas que trabajan en temáticas vinculadas a la sostenibilidad.saras001
El colectivo, con provenientes de Argentina, Chile, Brasil, Colombia, Estados Unidos, Costa Rica, Australia, Canadá, Holanda, Suecia y Uruguay, estuvo presente del 1 al 6 de diciembre con motivo de participar del curso «Introducción a la investigación de sistemas socio-ecológicos en América Latina», coorganizado por el Centro de Resiliencia de Estocolmo y el Instituto SARAS, y de la VIII Conferencia Pública SARAS 2018 «Servicios ecosistémicos: generación de conocimiento y toma de decisiones”.

Los principales objetivos que guiaron ambas actividades fueron la integración y el intercambio de experiencias en investigación relacionadas con sistemas socio-ecológicos y la incorporación de jóvenes investigadores de la región para establecer una comunidad de práctica que pueda avanzar el conocimiento desde este enfoque y con una perspectiva contextualizada en la región.
Como resultado de los intercambios, aprendizajes y colaboraciones de la semana, SARAS pasará a contar con un estrecho vínculo con la red global del Programa Future Earth sobre Cambio Ecosistémico y Sociedad (PECS), con la cual comenzará a desarrollar actividades diversas en 2019. Al mismo tiempo, el grupo de estudiantes del curso se conformaron como la “REd SocioecológicA de Co-creación para América Latina” para continuar avanzando en colectivo, diferentes líneas de trabajo y proyectos que se comenzaron a esbozar en el grupo.
Cabe destacar la amplia variedad de países y campos de trabajo representados en el grupo, que logró materializar el objetivo de SARAS de trascender las fragmentaciones disciplinares y avanzar hacia la integración y colaboración entre arte y ciencia para la sostenibilidad.
Al término de la semana, y como sucede año a año, los miembros del Consejo Asesor y Equipo Ejecutivo de SARAS se reunieron para la evaluación anual y la definición de actividades y estrategias a futuro.
Uno de los cambios a destacar refiere a la configuración del Consejo Asesor.
Tras más de 10 años de trabajo, Marten Scheffer (Universidad de Wageningen) deja su rol como director para pasar a formar parte de la institución como miembro emérito ya que ha estado vinculado a SARAS desde su concepción.
Tras dicho cambio, la dirección de este consejo pasa a estar a cargo de Laurie Beth Clark (Universidad de Wisconsin-Madison), quien era codirectora del Consejo Asesor, y Esteban Jobbággy (Universidad Nacional de San Luis – CONICET), miembro del Consejo Asesor de SARAS, quien pasa a ocupar el rol de codirector.(( Marten Scheffer destacó que ”es una alegría ver a SARAS creciendo de esta forma”.
La energía y motivación del grupo de jóvenes estudiantes pudo demostrar que nuestra visión original de dar forma a una generación de pensadores y creadores visionarios a través de interacciones intensas que se suceden en SARAS está tomando vida de formas que no se hubieran podido anticipar, lo que representa un sueño hecho realidad.
FUNDAMENTO TEÓRICO
En la segunda mitad del siglo XX han ocurrido cambios más rápidamente que en ningún otro momento de la historia humana.
Las sociedades humanas dependen de los servicios que los ecosistemas les brindan para la producción de alimento, bienes y el mantenimiento de condiciones sanitarias.
Las estrategias actuales de utilización de ecosistemas comprometen su sustentabilidad en el mediano y largo plazo.
Asociar este patrón exclusivamente a la falta de interés de los gobiernos e industrias constituye una sobre-simplificación, ya que las alternativas de desarrollo socio-económico pueden no existir o no estar disponibles en el ámbito político o de gestión cuando son requeridas.
El desarrollo social está sustentado en redes de interacciones socio-económicas, de adquisición, transformación, distribución, disposición y reciclado de materias y otros bienes y servicios proporcionados por los ecosistemas.
Estos a su vez son el resultado de una compleja red de interacciones dentro de múltiples componentes que los conforman.
Los sistemas naturales y socio-económicos están íntimamente imbricados, no obstante, han sido analizados independientemente por las ciencias naturales, exactas, sociales y el arte durante gran parte de la historia de la humanidad.
Los economistas han avanzado en la comprensión de las dinámicas de flujo y acumulación de capitales, los sociólogos en la estructura de las interacciones humanas y su relación con el ambiente político-económico y geográfico en que están insertas, la geografía y el ordenamiento territorial en la comprensión de las transformaciones territoriales y en el diseño de estrategias para su gestión, los físicos y matemáticos han logrado notables avances en la dinámica de los sistemas complejos, los ecólogos en lo relativo al funcionamiento de los ecosistemas y a los servicios que éstos brindan.
No obstante, el intento de una necesaria síntesis entre estos marcos teóricos – desarrollados en paralelo pero sin comunicación entre ellos- es muy reciente, no lográndose aún la profundidad requerida para aportar soluciones tangibles a muchas de las problemáticas inminentes.
El desarrollo de iniciativas que involucren un amplio espectro académico, con distintas áreas bien representadas y en constante retro-alimentación, es una fase crítica.
Los sistemas complejos involucran un elevado número de elementos, interactuando de forma no-lineal, con el potencial de acumular cambios en el tiempo y eventualmente producir transiciones abruptas hacia nuevos estados, en ocasiones, no deseados.
Una característica de los sistemas complejos es que están definidos más por las interacciones entre las partes que por las partes en sí mismas.
Las interacciones entre los componentes del sistema generan propiedades que no pueden predecirse a partir de las partes individuales, fenómeno conocido como emergencia.
En este sentido, dadas las fuertes interacciones existentes entre las sociedades humanas y los ecosistemas, existe un consenso (de aceptación creciente) que los ecosistemas son mejor entendidos y manejados como sistemas socio-ecológicos acoplados.







Recepción de Avisos Clasificados