Se cumplirá hoy el primer taller de Propia en Salto

En breve se cumplirá el primer taller del ciclo de cuatro: «A participar se aprende» dirigido a adultos, docentes, estudiantes avanzados, educadores, técnicos que trabajen con niños y adolescentes.
Se llevará a cabo el próximo viernes 18 de setiembre a las 09:00 horas en el salón del local del BPS de Salto en Uruguay Nº 627. Inscripciones previas por: propiasalto@gmail.com también inscripciones en el lugar. La entrada es libre y gratuita; se entregarán certificados.
En el marco de los talleres anuales de Propia Salto para acercar la propuesta a docentes, estudiantes avanzados y público en general de manera de promover la participación como un derecho que tienen los niños y adolescentes a informarse, opinar, ser escuchados y tenidos en cuenta en las decisiones.
Por ello se proponen en estas instancias de taller estrategias para construir espacios donde todos nos animemos a dar nuestras opiniones.
Sera el viernes 18 de setiembre, inscripciones desde las 08:45, de 09:00 a 11:00 en el local del BPS, Uruguay 627.
El equipo de Propia Salto recibe a la referente institucional de PROPIA Educadora Social Laura Rosenbrock y el director de Propia Sergio Camacho, que junto con el equipo de Propia Salto llevarán adelante este taller de dos horas.
OBJETIVO
Promover y socializar entre los docentes y adultos que concurran la propuesta de Propia como programa y estrategia de enseñanza aprendizaje.
Tendrá una instancia teórica y otra práctica, la idea es vivenciar desde una dinámica participativa y atrayente.
Se entregarán certificados, y vamos a ir confirmando las otras tres instancias restantes, una más en setiembre y las otras dos en octubre.
EL VALOR DE LA PARTICIPACIÓN
Cuando nos encontramos con una publicación sobre participación difícilmente se nos hable de la infancia y la adolescencia.
Probablemente se referirá a la participación política, a las organizaciones sociales, al movimiento estudiantil o sindical.
Y si se trata de derechos, es posible que se jerarquice el acceso a la educación, el cuidado de la salud, la vivienda, el empleo, o bien al voto, a la libertad de expresión, a la vida familiar.
Sin embargo, la participación es un eje que se vincula con todos los derechos, en la medida en que promueve la construcción de ciudadanía y el ejercicio activo por parte de todos y todas. Y en lo específico de los niños, niñas y adolescentes, es una de las llaves para cambiar la estructura de relación con los adultos.
Desde que nacemos, nos formamos en una matriz vincular basada en la jerarquía, en el ejercicio del poder y la autoridad de padres y madres que crían sus hijos, partiendo de una relación de fuerte dependencia hacia una de progresiva autonomía.
Este modelo se refuerza socialmente y se traslada a los múltiples ámbitos: docentes -alumnos, jefes-empleados, líderes políticos –votantes, adultos-niños.
La participación abre un camino para el mejor ejercicio de las capacidades individuales y colectivas.
Distribuye poderes para “des-andar” el camino del sometimiento y aprender a caminar juntos, con lo que cada uno tiene que aportar.
Para los adultos, habilitar espacios para que participen niños y adolescentes, implica cuestionarnos sobre nuestros modelos referenciales y formas de trabajar, descubrir hasta dónde somos capaces de acompañar procesos de autonomía y adquirir herramientas para hacerlo.
Por eso vale la afirmación de que “A participar también se aprende porque es necesario un proceso colectivo de “pérdidas” e
“incorporaciones”.
Se pierde la posibilidad de decidir y mandar arbitrariamente (“porque sí”, “porque yo lo digo”), se incorpora la oportunidad de disfrutar de los avances y el crecimiento de los otros (“Viste que podías”; “Ahora haces cosas que antes no te animabas”).
Se pierde parte de la dependencia en la que se espera que otros decidan por nosotros (“Dígame usted lo que tengo que hacer”, “yo no sé nada”), se gana iniciativa y autoestima – así lo explicita el manual de Propia.