Se ha progresado mucho gracias que se fue terminando “la cultura del machismo falso”, sostiene el Dr. Miguel Girard

Las consultas médicas de parejas ante la problemática de no poder tener hijos vienen en un notorio aumento en los últimos años. Es una realidad mundial que también toca a Salto. Pero además, se trata de un tema que ha ganado libertad para su abordaje, que ha logrado “romper tabúes”, lo que resulta sumamente beneficioso. Sobre estas cuestiones, EL PUEBLO dialogó con el Dr. Miguel Girard, ginecólogo y referente en nuestro medio en el tema fertilidad. Dr. Miguel Girard
-¿Fertilidad o esterilidad?
El tema engloba varias cosas: fertilidad, esterilidad, esterilidad conyugal… Pero todo es lo mismo, todo apunta hacia que una pareja tenga un hijo. Estéril es aquella pareja que no puede tener hijos, a pesar de los tratamientos. La infertilidad es que la mujer puede quedar embarazada pero no puede llegar a término con su bebé; se embaraza dos o tres o cuatro veces y lo pierde siempre, puede ser por problemas de cuello, de trombosis, etc.
-Hace algunos años se pensaba que siempre era la mujer la “responsable” de no poder tener un hijo, pero después se supo que también podía ser un problema del hombre… ¿Cómo ha visto esa evolución en la medicina y en la sociedad?
Antes siempre se echaba la culpa a la mujer. Siempre cuento que una vez estuve becado en Guatemala, y allá me llevaron a conocer una tribu en la que aquella mujer que no podía tener hijos, era expulsada. ¡Fíjese qué disparate! Quiero hacer un paralelo entre aquello, de hace más de treinta años, con hoy. Lo hago para mostrar cómo se comporta el ser humano en determinadas culturas ante un problema, en este caso la esterilidad. ¡Expulsaban a la mujer en vez de ver las causas! Le ponían una espada de Damocles en la cabeza y si no podía tener hijos la expulsaban. Ahora el tema de la esterilidad ha progresado mucho, en el mundo ha progresado y también en nuestro país. Estuve en Estados Unidos y puedo decir que nos hemos aggiornado bastante, vimos que no estamos tan lejos; que lo que se hace acá, se hace allá. Capaz que un poquito mejor, pero muy parecido. Se ha progresado en los casos para resolver, en base a muchos tratamientos. Pero sobre todo se ha progresado porque antes no se pensaba que era el hombre la causa de esterilidad, y hoy se descubrió que en el 50 % la causa es el hombre. ¡Qué increíble, entonces, lo de aquella tribu! ¡Cuántos hombres serían estériles! Y sin embargo se culpaba a la mujer, porque era más fácil.
-Ahora se ha comprendido que el problema puede ser de los dos…
Es que en cuanto a esterilidad, no es uno solo, son los dos, y a veces hasta el ambiente. El varón tiene un 50 %; la mujer el otro 50 %; entre la pareja, es decir compartido, puede haber otro porcentaje; y además hay ambientes que pueden producir esterilidad. Cada vez la pareja avanza más, se conversa más, el ser humano ha dejado los tabúes de lado. Antes, si el hombre no dejaba embarazada a la mujer, hasta los amigos le decían: “che, ¿qué pasa?”. Pero esa cultura del machismo falso ha mejorado. Hoy muchas parejas van juntas a la consulta y plantean el problema, eso es muy importante. Estudiamos a los dos. Antes, si se le decía al hombre para hacerse un espermatograma decía que no. Entonces estaba el 50 % de posibilidades de errarle al diagnóstico. Hoy te diría que todos se hacen y se habla del tema. Salto está muy bien; Uruguay está muy bien.
-¿Cómo es eso de la incidencia de los ambientes que mencionó recién?
Por ejemplo aquella gente que trabajaba en imprentas, un tóxico le producía al hombre una alteración en los espermatozoides y después era muy difícil lograr mejorar. También pasaba en personas que trabajan expuestas al calor, como pizzeros, panaderos, ciclistas que comprimen los testículos. ¡Ojo! no es a todos. No es que por andar en bicicleta o hacer una pizza vas a quedar estéril…
-Cuando el problema son los dos, ¿es cuando se habla de incompatibilidad?
Hay algunas parejas con incompatibilidad, no esterilidad, y se da la incompatibilidad para la audición, para el habla, etc. Hemos tenido casos que los niños nacen sordos, mudos, o con problema de ceguera, etc.
Cuando descubrimos que es genético y es de la pareja les aconsejamos no tener más hijos, que la mujer se ligue las trompas.
Pero eso es genético y no entra en el tema esterilidad, porque en realidad pueden tener hijos.
-¿Qué hay de cierto en que algunos alimentos o bebidas podrían provocar esterilidad?
Sobre todo lo que hemos visto mucho es aquellas personas que toman anabólicos, se matan a fierro en el gimnasio porque quieren mejorar sus músculos.
Los anabólicos producen esterilidad.
A veces les decimos que dejen de tomarlos y mejoran, a veces no.