Según actores docentes “la enseñanza que se dicta en las cárceles ofrece a los internos espacios de libertad”

Realizaron Jornadas sobre “Educación en contextos de encierro”

El pasado lunes 5 de julio de 2010 se llevaron adelante en el edificio central de la Regional Norte de la Universidad de la República las “1eras. Jornadas Regionales de Educación en contexto de encierro”. De dicha instancia participaron estudiantes, profesores, policías y personas vinculadas a la tarea de brindar educación a reclusos, tanto en los departamentos de Paysandú y Salto. Fueron organizadas por el Consejo de Enseñanza Secundaria, la Dirección Nacional de Cárceles, la Regional Norte y su Unidad de Apoyo a  la Enseñanza.

PRESENCIA DE LA

EDUCACIÓN EN LAS

CÁRCELES

Según indicó la profesora Sandra Gardella (coordinadora de Educación en Contextos de Encierro de Educación Secundaria) “actualmente la enseñanza secundaria está presente en 13 establecimientos carcelarios, de los cuales 6 son de Montevideo y 7 del interior”. La idea de esta actividad radica en “empezar a conocerse entre los actores y docentes de secundaria que dan clases en las cárceles y poder también empezar a estimular el registro y teorización de sus prácticas, ya que no hay nada hecho desde Secundaria sobre contextos de encierro”.

TEORÍA Y TRABAJO

EN TALLERES

El desarrollo de las jornadas pautó que por la mañana el sociólogo Nicolás Trajtenberg disertara sobre “Reingreso, rehabilitación y disentimiento en Uruguay”. Se presentó una investigación local sobre “La humanización en los espacios de encierro” y se presentaron algunas pautas para el trabajo de la tarde. El trabajo en talleres simultáneos versó sobre algunas interrogantes: ”¿Estudiante-preso o preso-estudiante? ¿Son nuestras prácticas educativas en los contextos de encierro humanizantes? ¿Cómo incide el trabajo en los contextos de encierro en el docente como profesional y como persona? ¿Por qué trabajamos en contextos de encierro?”.

PLENARIO Y PUESTA

EN COMÚN

Se destacan de las experiencias compartidas que “muchas de las cuestiones son llevadas adelante a pulmón y esfuerzo”. También se puede apreciar en la realidad tanto de Salto como de Paysandú que “los internos concurren a clases a aprender , comenzando como presos estudiantes, pero transformándose luego en estudiantes presos”. Se indicó que “existen casos puntuales de internos que salen de la cárcel y continúan su enseñanza  normal fuera de ella, reinsertándose en el sistema educativo casi sin problemas”. Fue común la afirmación de que “la labor docente es muy útil y es necesaria para crear hábitos y modales de relacionamiento no comunes en este tipo de recintos, observándose que el aula es un espacio de libertad”. Si bien existen dificultades y se observa la necesidad de equipos interdisciplinarios, se entiende como muy positiva la intervención educativa en estos contextos”.

REALIDAD SALTEÑA

En el ámbito de la Cárcel Departamental de Salto, según se indicó en las Jornadas, están inscriptos en lista de los cursos de enseñanza secundaria “entre 25 y 30 personas, de los que asisten regularmente entre 8 y 10, de los cuales 2 son policías”.