Según inspector departamental campaña “Cero falta” no ha registrado un real abatimiento de las inasistencias

Resta hacer el chequeo estadístico del último trimestre, indicó Laxague   

6El delantero del Atlético Madrid Diego Forlán se convirtió en el protagonista principal de la campaña “Cero Falta”, una iniciativa promovida por el Gobierno y Unicef que tiene como fin la asistencia regular de los niños a clase. “A la escuela todos, todos los días” es el mensaje lanzado por el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) y Unicef a través de la imagen de Diego Forlán. Lo primordial es concientizar a padres, alumnos y docentes de la importancia que tiene que los niños y niñas concurran a clase, indicó un comunicado de la organización internacional.

Según cifras oficiales, el 41% de los niños de cuatro y cinco años que asisten a escuelas públicas tiene asistencia insuficiente, lo que significa que concurren a clase apenas entre 70 y 140 días de los 180 previstos para el año escolar.

El porcentaje es mayor en las escuelas ubicadas en los contextos de mayor pobreza.

IMPACTO EN SALTO

Con respecto al impacto de dicha campaña en Salto, EL PUEBLO mantuvo contacto con el Inspector Departamental de Primaria, Maestro Edgardo Laxague, quien informó que “en la primera etapa de la difusión no se registró un real abatimiento de las inasistencias”. Agregó que “vale destacar que en la segunda etapa la campaña ha implementado una difusión más avanzada y el porcentaje se mantenía casi inalterable. Aún no hemos realizado el chequeo estadístico del último trimestre”. Este estudio está previsto – de acuerdo a la información proporcionada por el jerarca – a fines de agosto.

El plan cuenta, también, con el apoyo de reconocidas figuras públicas, jugadores y representantes de Nacional y Peñarol, las autoridades de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), empresarios, comunicadores y periodistas.

REALIDAD LATINOAMERICANA: INSUFICIENTE COBERTURA

En la mayoría de los países latinoamericanos se registraron avances en el pasado decenio en cuanto al acceso a la educación primaria, y, en menor medida, respecto de la cobertura de la secundaria.  En efecto, las tasas de asistencia a la educación primaria en los años noventa se elevaron hasta niveles superiores al 90% en gran parte de los países, y en la secundaria llegaron a bordear el 70%.

Los sistemas educacionales de buena parte de los países de Latinoamérica comparten en mayor o menor medida los siguientes rasgos: insuficiente cobertura de la educación preescolar, elevado acceso al ciclo básico, y escasa capacidad de retención tanto en el nivel primario como en el secundario.

Así, la repetición y el retraso escolar unidos a un bajo nivel de aprendizaje de los contenidos básicos de la enseñanza, conspiran contra el aprovechamiento del potencial de los niños y niñas desde temprana edad.

Sus efectos negativos se acumulan a lo largo del ciclo escolar, incidiendo de manera muy desigual en las oportunidades de bienestar, sobre todo entre los sectores más pobres.

DESIGUALDAD DE OPORTUNIDADES

Con ello tiende a reproducirse la desigualdad de oportunidades de una generación a la siguiente, permitiendo que factores de carácter adscriptivo graviten decisivamente en las posibilidades futuras de bienestar.

Como ha señalado la CEPAL  – acerca del Panorama social de América Latina – éste es quizás el principal escollo que los sistemas educativos de la región debieran salvar para desempeñar con más plenitud y eficacia su papel igualador de oportunidades y de inclusión social.