Seguro por cargo, casco y contra terceros cubre la barcaza Amambay, SLG Seguros, brinda el servicio.

Salvador Liberatore Grasso, Corredor y Asesor de Seguros explicó a EL PUEBLO las características de la venta de seguros  y en particular de los seguros en la actividad fluvial, que en el caso que nos ocupa aha sido contratado por la barcaza Amambay y la chata que remolca.
En cuanto a su actividad en particular explicó que se trata de adaptar el seguro ofrecido a la necesidad de cada cliente, esto es darle las opciones para que el cliente determine cual prefiere.
Hay quienes buscan algo que los proteja en la circulación dentro del país, como está aquel que viaja poco y el que viaja distancias más largas y más frecuentemente y por lo tanto busca más servicios de auxilio, y demás.
En este caso estamos prestando un servicio poco usual para esta zona, como el seguro fluvial. A través de la firma Schandy y Cía. que nos contrató con la central en Londres y a su vez de allí mediante un «pool» (grandes operadores portuarios) nos contactó con una compañía holandesa que aceptó tomar el riesgo de asegurar lo que estaba requiriendo la empresa dueña de la barcaza Amambay y la chata que arrastró hasta Salto.
El seguro contratado cubre casco y máquina de la barcaza Amambay y la responsabilidad civil (como si fuera un automóvil), si chocara a otro buque o produjera daños en un muelle, por ejemplo, todos esos daños están cubiertos. Los daños contra terceros producidos por la chata que arrastra, también están cubiertos en este caso.
En este caso a través de una compañía inglesa también se ha concertado un seguro para la carga que habrá de transportar desde Salto, probablemente cereales.
Tenemos entendido, manifestó Liberatore, que la ANP (Administración Nacional de Puertos) y la Prefectura Nacional Naval exigen este tipo de seguro para la navegación de buques de carga. Esta cobertura cubre todo el río Uruguay, Nueva Palmira, Río de la Plata, tocando también puerto en Buenos Aires.
Por sus particularidades el río Uruguay tiene ciertos inconvenientes que hacen que se lo considere de navegación riesgosa, pero en este caso existen dos factores favorables. En primer lugar que el capitán y los responsables de la embarcación ya tienen todo el mapa de recorrido del tramo del río por donde deben navegar, el que fue aceptado por las aseguradoras y además se aprovecha que el río está crecido, es decir que las dificultades son menores.
De todas formas, estos factores no tienen mayor incidencia para las compañías aseguradoras que más que nada se guían por la calidad del buque, la construcción que otorgue seguridad y las condiciones que ofrezca para el transporte en las condiciones debidas de las cargas.
Tanto para el transporte de carga, que no puede recibir humedad, como la celulosa que en determinado momento transportó desde UPM (ex Botnia), de esto depende la asegurabilidad de la navegación, manifestó el entrevistado.

Salvador Liberatore Grasso, Corredor y Asesor de Seguros explicó a EL PUEBLO las características de la venta de seguros  y en particular de los seguros en la actividad fluvial, que en el caso que nos ocupa aha sido contratado por la barcaza Amambay y la chata que remolca.

En cuanto a su actividad en particular explicó que se trata de adaptar el seguro ofrecido a la necesidad de cada cliente, esto es darle las opciones para que el cliente determine cual prefiere.

Hay quienes buscan algo que los proteja en la circulación dentro del país, como está aquel que viaja poco y el que viaja distancias más largas y más frecuentemente y por lo tanto busca más servicios de auxilio, y demás.

En este caso estamos prestando un servicio poco usual para esta zona, como el seguro fluvial. A través de la firma Schandy y Cía. que nos contrató con la central en Londres y a su vez de allí mediante un «pool» (grandes operadores portuarios) nos contactó con una compañía holandesa que aceptó tomar el riesgo de asegurar lo que estaba requiriendo la empresa dueña de la barcaza Amambay y la chata que arrastró hasta Salto.

El seguro contratado cubre casco y máquina de la barcaza Amambay y la responsabilidad civil (como si fuera un automóvil), si chocara a otro buque o produjera daños en un muelle, por ejemplo, todos esos daños están cubiertos. Los daños contra terceros producidos por la chata que arrastra, también están cubiertos en este caso.

En este caso a través de una compañía inglesa también se ha concertado un seguro para la carga que habrá de transportar desde Salto, probablemente cereales.

Tenemos entendido, manifestó Liberatore, que la ANP (Administración Nacional de Puertos) y la Prefectura Nacional Naval exigen este tipo de seguro para la navegación de buques de carga. Esta cobertura cubre todo el río Uruguay, Nueva Palmira, Río de la Plata, tocando también puerto en Buenos Aires.

Por sus particularidades el río Uruguay tiene ciertos inconvenientes que hacen que se lo considere de navegación riesgosa, pero en este caso existen dos factores favorables. En primer lugar que el capitán y los responsables de la embarcación ya tienen todo el mapa de recorrido del tramo del río por donde deben navegar, el que fue aceptado por las aseguradoras y además se aprovecha que el río está crecido, es decir que las dificultades son menores.

De todas formas, estos factores no tienen mayor incidencia para las compañías aseguradoras que más que nada se guían por la calidad del buque, la construcción que otorgue seguridad y las condiciones que ofrezca para el transporte en las condiciones debidas de las cargas.

Tanto para el transporte de carga, que no puede recibir humedad, como la celulosa que en determinado momento transportó desde UPM (ex Botnia), de esto depende la asegurabilidad de la navegación, manifestó el entrevistado.