Seis reclusos y sus familias ya viven en las fincas y explotarán parte del predio del ex- Espinillar

Seis reclusos y sus familias ya viven en las fincas y explotarán parte del predio del ex- Espinillar
Sesde el pasado 15 de diciembre está en funcionamiento en el ex-predio de El Espinillar en la zona de Villa Constitución, la Unidad Tacuabé, una unidad de internación de personas privadas de libertad de máxima confianza (o mínima seguridad), donde desde hace más de un año se venía trabajando en el acondicionamiento de las distintas casas que habitarían los reclusos.
EL PUEBLO, concurrió al lugar ayer para constatar tal situación y dialogar con los encargados del proyecto  Tacuabé, allí su director Rafael Assandri, comentó los detalles del programa que tiene por objetivo una efectiva rehabilitación de las personas privadas de libertad, desde sus inicios hasta las expectativas de que este programa pueda ser imitado en otros puntos del país.
En dicho predio que consta de 41 há y  tiene entre 11y 13 casas en condiciones para ser habitadas, se encuentra ocupado en el  momento por seis presos y sus respectivas familias y se espera poder colmar la capacidad a medida que se continúe con la selección de aquellos reclusos que ingresarán al programa de acuerdo a un estricto criterio de exigencias al respecto.
Una de las características de este centro de internación de máxima confianza radica en que cada recluso pueda vivir en una de las cabañas del ex ingenio azucarero del Espinillar con su  respectiva familia, algo que es fundamental en la reinserción de cada interno, por el apoyo emocional y la contención que eso significa, así como también la condición de que se sumen a una actividad de colaboración en las tareas que  allí se desarrollan, según comentó el director de Tacuabé.
Quedan excluidos
los delitos vinculados
a estupefacientes y
delitos sexuales
Este ambicioso proyecto tiene un sistema de selección muy particular para determinar aquellas personas que ocuparán cada una de las casas reacondicionadas en este predio rural, el cual incluye varios factores que van desde una evaluación de la autoridad carcelaria respecto a la actitud de cada recluso en su respectivo centro penitenciario, así como una evaluación de la familia que lo acompañará en el proceso de reinserción en Tacuabé, ya que ellos serán un factor fundamental en la adaptación al nuevo sistema.
Assandri aseguró que las personas habilitadas para integrar este proyecto además de estos requisitos, deben ser reclusos cuyas causas judiciales no recaigan sobre delitos de estupefacientes o delitos sexuales, por lo cual salvo estas dos excepciones, y cumpliendo los requisitos exigidos cualquier otro preso puede estar en Tacuabé, como efectivamente ocurre, siendo muy variados los delitos por los cuales están allí sus internos, los que van desde rapiñas a homicidios inclusive.
No es una “Carcel Vip”
Ante este tipo de situaciones, Assandri afirmó que “una cosa es cuando se comete el delito y otra es cuando ha transcurrido determinado tiempo después”, haciendo referencia a la posibilidad de reintegración social, incluso negó que esta unidad sea una especie de “carcel Vip”, donde pudieran acudir aquellos presos con algunos privilegios o con mayor  poder adquisitivo “si fuera una cárcel Vip, estarían los que están presos por droga que son los que tienen plata y no es así, eso se excluyó” afirmó Assandri, recalcando que en el predio de Tacuabé no hay “presos Vip”, sino presos comunes, personas de clase media.
Consultado sobre la posibilidad de que el asesino serial cuya posible liberación anticipada (finalmente desechada) originó una marcha de repudio en la ciudad, pueda estar en dicho predio, el director de Tacuabé aseguró que el mismo no se encuentra allí, y que a su entender no cumpliría con los requisitos para que pudiera integrarlo, lo que sí pudo confirmar es la presencia de un recluso que estuvo vinculado a la muerte de un trabajador rural .
Un buen relacionamiento
y un balance positivo
En lo que tiene que ver con el relacionamiento entre las distintas familias y los vecinos de Villa Constitución, el director de Tacuabé afirmó la existencia de una muy buena relación, “acá hay un manual de convivencia y una serie de tareas que cumplir”, dijo, y si bien los reclusos no pueden salir del establecimiento, sus familias sí pueden hacerlo ya que ellas no están privadas de libertad, e incluso los cinco niños que hay allí, hijos de los propios reclusos, concurrirán a la escuela de la zona, contigua al predio. En la edición del próximo domingo, EL PUEBLO ampliará esta información, ofreciendo más detalles de la Unidad Tacuabé ubicada en el ex predio del establecimiento El Espinillar.

Sesde el pasado 15 de diciembre está en funcionamiento en el ex-predio de El Espinillar en la zona de Villa Constitución, la Unidad Tacuabé, una unidad de internación de personas privadas de libertad de máxima confianza (o mínima seguridad), donde desde hace más de un año se venía trabajando en el acondicionamiento de las distintas casas que habitarían los reclusos.

EL PUEBLO, concurrió al lugar ayer para constatar tal situación y dialogar con los encargados del proyecto  Tacuabé, allí su director Rafael Assandri, comentó los detalles del programa que tiene por objetivo una efectiva rehabilitación de las personas privadas de libertad, desde sus inicios hasta las expectativas de que este programa pueda ser imitado en otros puntos del país.

En dicho predio que consta de 41 há y  tiene entre 11y 13 casas en condiciones para ser habitadas, se encuentra ocupado en el  momento por seis presos y sus respectivas familias y se espera poder colmar la capacidad a medida que se continúe con la selección de aquellos reclusos que ingresarán al programa de acuerdo a un estricto criterio de exigencias al respecto.

Una de las características de este centro de internación de máxima confianza radica en que cada recluso pueda vivir en una de las cabañas del ex ingenio azucarero del Espinillar con su  respectiva familia, algo que es fundamental en la reinserción de cada interno, por el apoyo emocional y la contención que eso significa, así como también la condición de que se sumen a una actividad de colaboración en las tareas que  allí se desarrollan, según comentó el director de Tacuabé.

Quedan excluidos los delitos vinculados a estupefacientes y  delitos sexuales

Este ambicioso proyecto tiene un sistema de selección muy particular para determinar aquellas personas que ocuparán cada una de las casas reacondicionadas en este predio rural, el cual incluye varios factores que van desde una evaluación de la autoridad carcelaria respecto a la actitud de cada recluso en su respectivo centro penitenciario, así como una evaluación de la familia que lo acompañará en el proceso de reinserción en Tacuabé, ya que ellos serán un factor fundamental en la adaptación al nuevo sistema.

Assandri aseguró que las personas habilitadas para integrar este proyecto además de estos requisitos, deben ser reclusos cuyas causas judiciales no recaigan sobre delitos de estupefacientes o delitos sexuales, por lo cual salvo estas dos excepciones, y cumpliendo los requisitos exigidos cualquier otro preso puede estar en Tacuabé, como efectivamente ocurre, siendo muy variados los delitos por los cuales están allí sus internos, los que van desde rapiñas a homicidios inclusive.

No es una “Carcel Vip”

Ante este tipo de situaciones, Assandri afirmó que “una cosa es cuando se comete el delito y otra es cuando ha transcurrido determinado tiempo después”, haciendo referencia a la posibilidad de reintegración social, incluso negó que esta unidad sea una especie de “carcel Vip”, donde pudieran acudir aquellos presos con algunos privilegios o con mayor  poder adquisitivo “si fuera una cárcel Vip, estarían los que están presos por droga que son los que tienen plata y no es así, eso se excluyó” afirmó Assandri, recalcando que en el predio de Tacuabé no hay “presos Vip”, sino presos comunes, personas de clase media.

Consultado sobre la posibilidad de que el asesino serial cuya posible liberación anticipada (finalmente desechada) originó una marcha de repudio en la ciudad, pueda estar en dicho predio, el director de Tacuabé aseguró que el mismo no se encuentra allí, y que a su entender no cumpliría con los requisitos para que pudiera integrarlo, lo que sí pudo confirmar es la presencia de un recluso que estuvo vinculado a la muerte de un trabajador rural .

Un buen relacionamiento  y un balance positivo

En lo que tiene que ver con el relacionamiento entre las distintas familias y los vecinos de Villa Constitución, el director de Tacuabé afirmó la existencia de una muy buena relación, “acá hay un manual de convivencia y una serie de tareas que cumplir”, dijo, y si bien los reclusos no pueden salir del establecimiento, sus familias sí pueden hacerlo ya que ellas no están privadas de libertad, e incluso los cinco niños que hay allí, hijos de los propios reclusos, concurrirán a la escuela de la zona, contigua al predio. En la edición del próximo domingo, EL PUEBLO ampliará esta información, ofreciendo más detalles de la Unidad Tacuabé ubicada en el ex predio del establecimiento El Espinillar.