Sexagenario terminó en prisión un año después de haber abusado sexualmente de la nieta de su pareja, de 10 años

Sexagenario terminó en prisión un año después de haber  abusado sexualmente de la nieta de su pareja, de 10 años
La justicia penal finalmente logró cerrar un aberrante caso de abuso sexual por el que un hombre de 62 años de edad fue a parar a la cárcel. A este sujeto de iniciales A. R. B. P. se le tipificaron reiterados delitos de atentado violento al pudor, luego de concluidas las actuaciones del juez penal de turno, quien se hizo cargo del caso hace más de 14 meses.
LA DENUNCIA DATA
DE ENERO DE 2014
El hecho en cuestión fue denunciado el 30 de enero de 2014 por la abuela de la damnificada, una niña de 10 años de edad, que contó a la justicia las prácticas a las que el execrable sujeto la sometía reiteradas veces.
El sexagenario era la pareja de la abuela de la menor, con quien vivía en un apartamento del barrio Dos Naciones, según consta en la denuncia policial a la que accedió EL PUEBLO.
El hombre que desde ayer se encuentra en el Centro de Reclusión local confesó a su pareja que desde hacía un tiempo estaba “haciendo el amor” con la niña de 10 años y que pretendía empezar a salir a solas con la pequeña porque “estaba enamorado” de ella, algo que escandalizó a la mujer de 59 años de edad.
La quincuagenaria, anonadada por la magnitud de la confesión, llamó a su hija (madre de la víctima) para ponerla al tanto del aberrante hecho.
Al ser consultada por su madre, la indefensa niña estalló en lágrimas y dando muestras de angustia y mucho temor, admitió el calvario que estaba viviendo: aseguró que el  sujeto la “tocaba” en sus partes íntimas y la tenía amenazada para que no contara nada.
Inmediatamente, la madre y la abuela de la menor realizaron la denuncia correspondiente en la Seccional Quinta de Policía, donde declararon lo que transcribimos líneas arriba. Enseguida se dio paso a la Unidad Especializada en Violencia Doméstica para que actuara e interviniera en este caso, quien elevó el caso al Juzgado penal.
TREINTA AÑOS EN
PAREJA CON LA ABUELA
El acusado estaba en pareja con la abuela de la niña desde hacía aproximadamente 30 años, por lo que conoce a la víctima desde que nació, dijeron a este diario las fuentes de la investigación que fueron consultadas al respecto.
En las tres décadas en las que los dos adultos mayores estuvieron juntos, el susodicho nunca exhibió conductas reñidas con la moral, por lo que para su concubina la revelación de que abusaba de su nieta fue un golpe sorpresivo.
La pequeña era acompañante habitual de la pareja en cada salida que la misma efectuaba. Ambos mostraban hacia ella un sentimiento especial, pese a que el hombre no era su abuelo de sangre. Pero en los últimos tiempos la conducta de la niña había cambiado radicalmente, no queriendo salir más con el sujeto en cuestión.
Su abuela desconocía el motivo, hasta que la barbarie salió a luz y la niña contó la terrible historia de la que era involuntaria protagonista.
El hombre fue inmediatamente denunciado y detenido por la Policía, para luego quedar a disposición de la justicia.
Puesto en conocimiento del caso, el juez penal de 2º Turno, Dr. Enrique Ismael Falco, dispuso una serie de actuaciones que llevaron su tiempo y que dilataron la resolución del caso.
En el seno de la familia de la niña empezó a verse con recelo la actuación judicial, debido a que el tiempo pasaba y el abusador seguía gozando de su libertad. Pero como reza el refrán, a veces la justicia tarda, pero finalmente llega.
Y en este caso llegó poco más de 14 meses después de que se denunciara el caso. Antes de que el delincuente fuera procesado con prisión, el Dr. Falco dispuso que se le realizaran pericias psicológicas y psiquiátricas, para descartar o confirmar alguna patología de ese índole, a la vez que un médico forense trabajó con la víctima, para luego elevar sus informes respectivos al propio magistrado, quien ayer finalmente decidió mandar al denunciado a prisión.
De esta forma, la niña y su familia habrán sentido que tanta espera valió la pena, y que tantas idas y vueltas que dio la pequeña contando la aberrante historia dio sus frutos.

La justicia penal finalmente logró cerrar un aberrante caso de abuso sexual por el que un hombre de 62 años de edad fue a parar a la cárcel. A este sujeto de iniciales A. R. B. P. se le tipificaron reiterados delitos de atentado violento al pudor, luego de concluidas las actuaciones del juez penal de turno, quien se hizo cargo del caso hace más de 14 meses.

LA DENUNCIA DATA DE ENERO DE 2014

El hecho en cuestión fue denunciado el 30 de enero de 2014 por la abuela de la damnificada, una niña de 10 años de edad, que contó a la justicia las prácticas a las que el execrable sujeto la sometía reiteradas veces.

El sexagenario era la pareja de la abuela de la menor, con quien vivía en un apartamento del barrio Dos Naciones, según consta en la denuncia policial a la que accedió EL PUEBLO.

El hombre que desde ayer se encuentra en el Centro de Reclusión local confesó a su pareja que desde hacía un tiempo estaba “haciendo el amor” con la niña de 10 años y que pretendía empezar a salir a solas con la pequeña porque “estaba enamorado” de ella, algo que escandalizó a la mujer de 59 años de edad.

La quincuagenaria, anonadada por la magnitud de la confesión, llamó a su hija (madre de la víctima) para ponerla al tanto del aberrante hecho.

Al ser consultada por su madre, la indefensa niña estalló en lágrimas y dando muestras de angustia y mucho temor, admitió el calvario que estaba viviendo: aseguró que el  sujeto la “tocaba” en sus partes íntimas y la tenía amenazada para que no contara nada.

Inmediatamente, la madre y la abuela de la menor realizaron la denuncia correspondiente en la Seccional Quinta de Policía, donde declararon lo que transcribimos líneas arriba. Enseguida se dio paso a la Unidad Especializada en Violencia Doméstica para que actuara e interviniera en este caso, quien elevó el caso al Juzgado penal.

TREINTA AÑOS EN PAREJA CON LA ABUELA

El acusado estaba en pareja con la abuela de la niña desde hacía aproximadamente 30 años, por lo que conoce a la víctima desde que nació, dijeron a este diario las fuentes de la investigación que fueron consultadas al respecto.

En las tres décadas en las que los dos adultos mayores estuvieron juntos, el susodicho nunca exhibió conductas reñidas con la moral, por lo que para su concubina la revelación de que abusaba de su nieta fue un golpe sorpresivo.

La pequeña era acompañante habitual de la pareja en cada salida que la misma efectuaba. Ambos mostraban hacia ella un sentimiento especial, pese a que el hombre no era su abuelo de sangre. Pero en los últimos tiempos la conducta de la niña había cambiado radicalmente, no queriendo salir más con el sujeto en cuestión.

Su abuela desconocía el motivo, hasta que la barbarie salió a luz y la niña contó la terrible historia de la que era involuntaria protagonista.

El hombre fue inmediatamente denunciado y detenido por la Policía, para luego quedar a disposición de la justicia.

Puesto en conocimiento del caso, el juez penal de 2º Turno, Dr. Enrique Ismael Falco, dispuso una serie de actuaciones que llevaron su tiempo y que dilataron la resolución del caso.

En el seno de la familia de la niña empezó a verse con recelo la actuación judicial, debido a que el tiempo pasaba y el abusador seguía gozando de su libertad. Pero como reza el refrán, a veces la justicia tarda, pero finalmente llega.

Y en este caso llegó poco más de 14 meses después de que se denunciara el caso. Antes de que el delincuente fuera procesado con prisión, el Dr. Falco dispuso que se le realizaran pericias psicológicas y psiquiátricas, para descartar o confirmar alguna patología de ese índole, a la vez que un médico forense trabajó con la víctima, para luego elevar sus informes respectivos al propio magistrado, quien ayer finalmente decidió mandar al denunciado a prisión.

De esta forma, la niña y su familia habrán sentido que tanta espera valió la pena, y que tantas idas y vueltas que dio la pequeña contando la aberrante historia dio sus frutos.







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