Son 19 jóvenes los que perdieron la vida a causa de su adicción a la Pasta Base en lo que va del año en Salto

Son 19 jóvenes los que perdieron la vida a causa de su adicción a la Pasta Base en lo que va del año en Salto
Son 19 jóvenes los que ya han fallecido como consecuencia del consumo de Pasta Base en Salto en lo que va del año, según informó la madre del último joven fallecido por esta causa. Todos lo han hecho por autoeliminación, luego de un duro y feroz proceso de adicción que los lleva a reaccionar de distintas maneras, hasta pensar en la muerte como un punto final al drama que les toca vivir.
En ese sentido, un grupo de padres de víctimas del consumo de pasta base, decidió realizar una manifestación para denunciar la situación por la que atraviesan los consumidores, reclamando una ley de internación compulsiva con tratamientos obligatorios y a su vez endurecimiento de las penas para los vendedores.
En este caso, la madre del último joven fallecido por autoeliminación tras seis años de consumo y fallidos intentos de rehabilitación, manifestó que ha puesto en conocimiento de la justicia y de la policía, locales de boca de venta de pasta base y que no ha encontrado respuestas por parte de las autoridades.
Ayer los familiares marcharon por calle Uruguay pidiendo una ley que contemple la problemática y leyeron una proclama al llegar a la Plaza de los Treinta y Tres.
TREMENDO
Ivana Botti, madre de Sebastián Cuello de 21 años de edad, el último de los adolescentes que se quitó la vida, luego de varios años de tratamientos pese a los cuales no logró recuperarse de su adicción, relató.
A un mes de su fallecimiento, la familia de este joven junto a la de Pablo Perillo que también falleció de la misma manera y por la misma causa, llevó a cabo una marcha por el centro de la ciudad. “La marcha que estamos haciendo es para concientizar a la gente del daño que provoca la pasta base en nuestros niños, jóvenes y adultos. En lo que va de este año se van quitando la vida 19 jóvenes por consumo de pasta base solamente en Salto, son datos que hemos podido reunir de las familias que conocemos de los que estamos en esta problemática”, dijo Botti a los medios.
“Nosotros queremos conseguir una ley para que la internación de los chicos que consumen pasta base sea obligatoria y eficaz, porque actualmente existe una ley de internación compulsiva pero no sirve de nada, porque si bien la misma supuestamente era de internación compulsiva, él al otro día podía firmar el alta e irse, y mientras eso siga sucediendo los chicos no se van a recuperar”, admitió.
Señaló a su vez que los consumidores adictos “tienen que estar internados obligados y ese tratamiento debe ser eficaz para que logren salir de ese problema, porque ellos no salen de un día para el otro, es un tratamiento a largo plazo, ellos tienen que estar internados si no no van a recuperarse nunca”.
Relató que su hijo Sebastián “siempre fue un chico sano, jugó al fútbol estudiaba inglés, iba al liceo y tenía amigos, pero en esa barra de amigos había un chico que consumía, entonces entre él y otros intentaron sacarlo pero ahí es cuando cayó él también”.
Desde el principio hasta el día de su fallecimiento, que fue el pasado 15 de noviembre, el joven mantuvo una lucha continua de 6 años, donde su familia aduce que nunca lo dejó solo porque “siempre lo apoyamos, siempre buscamos apoyo desde los gobernantes, desde el área de la salud, él estuvo internado, no solamente en varios lugares de acá del Uruguay, también estuvo en España, en un proyecto joven que es muy efectivo, pero lamentablemente se tuvo que venir, y acá en el Uruguay estuvo internado en varias partes del país pero sin éxito”.
Pero la madre del joven atribuyó la falta de resultados en esos tratamientos a que “ninguno de éstos era obligatorio, sino a voluntad del adicto y ellos no tienen voluntad alguna, porque la mayoría de las veces cuando el organismo les pide la droga, ellos no tienen voluntad y eso es muy difícil”.
Sobre la movida que piensan realizar para conseguir la ley que pretenden, dijo que “pensamos hacer lo necesario para conseguirla, nosotros a Sebastián no lo tenemos y no lo vamos a recuperar, pero lo que pretendemos es que la muerte de él no haya sido en vano, porque donde un chico se pueda recuperar, ya la muerte de Sebastián habrá servido para algo. Debemos pensar que tenemos otros hijos, vecinos, sobrinos, mucha gente y cada vez son chicos más jóvenes los que están cayendo en la droga”.
Contando su experiencia, manifestó que cuando un joven consume pasta base “no piensa, pero después del consumo se arrepiente, ellos ven el daño que están haciendo, no solamente a ellos mismos, sino a sus familias, entonces al tratar de protegernos es que toman esa decisión (la de la autoeliminación)”.
DENUNCIARON BOCAS
La madre de Sebastián, quien estaba acompañada de un importante grupo de personas entre los cuales se contaban familiares y amigos, dijo que “golpearon las puertas” de la policía y de la justicia en reiteradas oportunidades para denunciar bocas de venta de pasta base y “no encontraron respuestas”.
“Nos decían que teníamos que tener pruebas, que teníamos que juntar fotos, filmaciones, y si se presentaban 78 testigos no les servía de nada porque todos podrían mentir. Entonces aparte de la ley de internación que estamos pidiendo, también solicitamos el endurecimiento de las penas para los vendedores de pasta base, porque cuando logran procesar a uno con prisión, lo tienen tres meses preso y cuando salen, siguen vendiendo más de lo que vendían antes de caer en la cárcel”, expresó la mujer.
Denunció que uno de los últimos tratamientos que hizo su hijo era internado en una clínica en la capital del país, pero al séptimo día la llamaron para que vaya a buscarlo “porque me dijeron que él estaba deprimido, y si bien se supone que eso es parte del proceso, como es un tratamiento caro, que ninguna mutualista lo quiere cubrir, lo tuve que retirar”.
Señaló que actualmente a nivel institucional “hay un grupo de apoyo que hacen lo que pueden pero mientras las internaciones no sean obligatorias, nada va a ser suficiente”.
El grupo de padres de víctimas del consumo de pasta base advirtieron que “si los tratamientos no consisten en la desintoxicación en un sanatorio, hospital o centro de salud, cualquiera sea que corresponda a la persona que está consumiendo, un centro de rehabilitación obligatorio donde ellos no se puedan escapar y que tengan toda la contención psicológica, con medicación, con espacios verdes, que no solo estén encerrados entre cuatro paredes blancas, sino que puedan practicar deportes, que puedan ser recuperados para ser reinsertados en la sociedad, mientras no reciban ayuda de esa manera, no se va a lograr nada”.

Son 19 jóvenes los que ya han fallecido como consecuencia del consumo de Pasta Base en Salto en lo que va del año, según informó la madre del último joven fallecido por esta causa. Todos lo han hecho por autoeliminación, luego de un duro y feroz proceso de adicción que los lleva a reaccionar de distintas maneras, hasta pensar en la muerte como un punto final al drama que les toca vivir.

En ese sentido, un grupo de padres de víctimas del consumo de pasta base, decidió realizar una manifestación para denunciar la situación por la que atraviesan los consumidores, reclamando una ley de internación compulsiva con tratamientos obligatorios y a su vez endurecimiento de las penas para los vendedores.

En este caso, la madre del último joven fallecido por autoeliminación tras seis años de consumo y fallidos intentos de rehabilitación, manifestó que ha puesto en conocimiento de la justicia y de la policía, locales de boca de venta de pasta base y que no ha encontrado respuestas por parte de las autoridades.

Ayer los familiares marcharon por calle Uruguay pidiendo una ley que contemple la problemática y leyeron una proclama al llegar a la Plaza de los Treinta y Tres.

TREMENDO

Ivana Botti, madre de Sebastián Cuello de 21 años de edad, el último de los adolescentes que se quitó la vida, luego de varios años de tratamientos pese a los cuales no logró recuperarse de su adicción, relató.

A un mes de su fallecimiento, la familia de este joven junto a la de Pablo Perillo que también falleció de la misma manera y por la misma causa, llevó a cabo una marcha por el centro de la ciudad. “La marcha que estamos haciendo es para concientizar a la gente del daño que provoca la pasta base en nuestros niños, jóvenes y adultos. En lo que va de este año se van quitando la vida 19 jóvenes por consumo de pasta base solamente en Salto, son datos que hemos podido reunir de las familias que conocemos de los que estamos en esta problemática”, dijo Botti a los medios.

“Nosotros queremos conseguir una ley para que la internación de los chicos que consumen pasta base sea obligatoria y eficaz, porque actualmente existe una ley de internación compulsiva pero no sirve de nada, porque si bien la misma supuestamente era de internación compulsiva, él al otro día podía firmar el alta e irse, y mientras eso siga sucediendo los chicos no se van a recuperar”, admitió.

Señaló a su vez que los consumidores adictos “tienen que estar internados obligados y ese tratamiento debe ser eficaz para que logren salir de ese problema, porque ellos no salen de un día para el otro, es un tratamiento a largo plazo, ellos tienen que estar internados si no no van a recuperarse nunca”.

Relató que su hijo Sebastián “siempre fue un chico sano, jugó al fútbol estudiaba inglés, iba al liceo y tenía amigos, pero en esa barra de amigos había un chico que consumía, entonces entre él y otros intentaron sacarlo pero ahí es cuando cayó él también”.

Desde el principio hasta el día de su fallecimiento, que fue el pasado 15 de noviembre, el joven mantuvo una lucha continua de 6 años, donde su familia aduce que nunca lo dejó solo porque “siempre lo apoyamos, siempre buscamos apoyo desde los gobernantes, desde el área de la salud, él estuvo internado, no solamente en varios lugares de acá del Uruguay, también estuvo en España, en un proyecto joven que es muy efectivo, pero lamentablemente se tuvo que venir, y acá en el Uruguay estuvo internado en varias partes del país pero sin éxito”.

Pero la madre del joven atribuyó la falta de resultados en esos tratamientos a que “ninguno de éstos era obligatorio, sino a voluntad del adicto y ellos no tienen voluntad alguna, porque la mayoría de las veces cuando el organismo les pide la droga, ellos no tienen voluntad y eso es muy difícil”.

Sobre la movida que piensan realizar para conseguir la ley que pretenden, dijo que “pensamos hacer lo necesario para conseguirla, nosotros a Sebastián no lo tenemos y no lo vamos a recuperar, pero lo que pretendemos es que la muerte de él no haya sido en vano, porque donde un chico se pueda recuperar, ya la muerte de Sebastián habrá servido para algo. Debemos pensar que tenemos otros hijos, vecinos, sobrinos, mucha gente y cada vez son chicos más jóvenes los que están cayendo en la droga”.

Contando su experiencia, manifestó que cuando un joven consume pasta base “no piensa, pero después del consumo se arrepiente, ellos ven el daño que están haciendo, no solamente a ellos mismos, sino a sus familias, entonces al tratar de protegernos es que toman esa decisión (la de la autoeliminación)”.

DENUNCIARON BOCAS

La madre de Sebastián, quien estaba acompañada de un importante grupo de personas entre los cuales se contaban familiares y amigos, dijo que “golpearon las puertas” de la policía y de la justicia en reiteradas oportunidades para denunciar bocas de venta de pasta base y “no encontraron respuestas”.

“Nos decían que teníamos que tener pruebas, que teníamos que juntar fotos, filmaciones, y si se presentaban 78 testigos no les servía de nada porque todos podrían mentir. Entonces aparte de la ley de internación que estamos pidiendo, también solicitamos el endurecimiento de las penas para los vendedores de pasta base, porque cuando logran procesar a uno con prisión, lo tienen tres meses preso y cuando salen, siguen vendiendo más de lo que vendían antes de caer en la cárcel”, expresó la mujer.

Denunció que uno de los últimos tratamientos que hizo su hijo era internado en una clínica en la capital del país, pero al séptimo día la llamaron para que vaya a buscarlo “porque me dijeron que él estaba deprimido, y si bien se supone que eso es parte del proceso, como es un tratamiento caro, que ninguna mutualista lo quiere cubrir, lo tuve que retirar”.

Señaló que actualmente a nivel institucional “hay un grupo de apoyo que hacen lo que pueden pero mientras las internaciones no sean obligatorias, nada va a ser suficiente”.

El grupo de padres de víctimas del consumo de pasta base advirtieron que “si los tratamientos no consisten en la desintoxicación en un sanatorio, hospital o centro de salud, cualquiera sea que corresponda a la persona que está consumiendo, un centro de rehabilitación obligatorio donde ellos no se puedan escapar y que tengan toda la contención psicológica, con medicación, con espacios verdes, que no solo estén encerrados entre cuatro paredes blancas, sino que puedan practicar deportes, que puedan ser recuperados para ser reinsertados en la sociedad, mientras no reciban ayuda de esa manera, no se va a lograr nada”.