Son ocho los casos de personas que cumplen el régimen de prisión domiciliaria en nuestra ciudad por decisión judicial

En Salto se dan al menos ocho casos de prisión domiciliaria, donde los funcionarios policiales deben controlar el cumplimiento de esa medida judicial con dos visitas diarias en las casas de los procesados.
Para esto, los policías del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), llevan consigo una planilla de control la que debe ser firmada por el recluso y el funcionario actuante. Cuando el funcionario policial visita al recluso en su casa éste debe dejar constancia que estaba en el domicilio y debe firmar el documento de control.
De no encontrarse en su casa, el procesado estaría violando la prisión domiciliaria, y sería alojado en la ex cárcel departamental. Esta medida es un beneficio que obtienen ciertos reclusos principalmente por su condición de salud, pero además, le es otorgada la misma en razón de su edad, condición de primario y perfil criminal.
MENOS DE UNA
DECENA DE CASOS
Según informaron ayer a EL PUEBLO fuentes policiales consultadas al respecto, actualmente en nuestro medio se vienen cumpliendo cerca de una decena de casos de estas características, con reclusos de distintos perfiles y delitos cometidos.
Así, desde una madre que ha tenido problemas de violencia doméstica y que fue procesada en relación a un caso de esas características, hasta un empresario que fue procesado por su responsabilidad en un accidente de tránsito fatal, vienen cumpliendo medidas de este tipo.
La prisión domiciliaria está legislada en el Código del Proceso Penal y en la Ley de Humanización del sistema carcelario, donde se prevé que las personas que tienen determinadas características por razón de edad, condición de recluso y delito cometido, puedan acceder a este tipo de beneficio.
Al ser consultado sobre la suerte con la que corrió el empresario del medio que protagonizó un accidente fatal, quien en el momento de ser procesado se encontraba internado por una afección de salud, y luego de ser considerada su situación, la justicia decidió darle prisión domiciliaria.
En ese caso, al igual que otros siete casos de la misma naturaleza en nuestra ciudad, reciben diariamente la visita de la Policía en sus casas, en doble turno, para firmar la planilla respectiva.
MARCO LEGAL
En el año 2005, la ley 17.897 conocida como de Humanización del sistema carcelario prevé en su artículo 9º algunos agregados al artículo 127 del Código del Proceso Penal, señalando las siguientes disposiciones: “El Juez podrá disponer la prisión domiciliaria de personas procesadas o condenadas mayores de setenta años, cuando ello no involucre riesgos, considerando especialmente las circunstancias del delito cometido.
Esta última disposición no será aplicable a los procesados y condenados que hayan cometido los siguientes delitos: 1) El delito de homicidio cuando concurran las circunstancias agravantes previstas en los artículos 311 y 312 del Código Penal. 2) El delito de violación. 3) Los delitos previstos en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (Ley Nº 17.510, de 27 de junio de 2002) (los considerados de lesa humanidad)”.
Si bien la mayoría de las personas que se encuentran cumpliendo prisión domiciliaria en Salto, no son mayores de 70 años de edad, la medida tiene la flexibilidad de poder cumplirse por razones de fuerza mayor o en las que el caso amerite y que el juez entienda que la medida pueda ejecutarse sin mayores inconvenientes.
Por eso, hay tres personas del barrio La Tablada que estaban presas y que tras cumplir un tiempo en prisión preventiva, ahora fueron remitidas a su domicilio para cumplir por un tiempo la prisión domiciliaria.
Además, de una madre en la zona del Cerro y del empresario que protagonizó el accidente fatal que aún no pisó los 70 años de edad. Otro de los casos en los que se le había otorgado la prisión domiciliaria fue la del matador del médico Pablo Gaudín, quien al ser procesado tenía 66 años de edad y al salir de la cárcel contaba con 69 años. Y si bien aún no había cumplido los 70, fue beneficiado con la prisión en su propio domicilio.
Otro de los casos que causó alarma social y cuya víctima, luego devenido en victimario, pudo cumplir la prisión domiciliaria, fue la de un militar retirado que hirió gravemente de un balazo a un delincuente que había entrado a su casa, para robarle.
Al ser advertido por el dueño de casa, un ex oficial del Ejército, fue baleado por este cuando intentó huir del lugar. A raíz de las lesiones que le causó al ladrón, el dueño de casa fue enjuiciado y terminó procesado con prisión por el delito de lesiones leves. El infortunado sujeto, a raíz de una afección cardíaca, pudo quedarse cumpliendo la pena en su propia casa.

En Salto se dan al menos ocho casos de prisión domiciliaria, donde los funcionarios policiales deben controlar el cumplimiento de esa medida judicial con dos visitas diarias en las casas de los procesados.

Para esto, los policías del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), llevan consigo una planilla de control la que debe ser firmada por el recluso y el funcionario actuante. Cuando el funcionario policial visita al recluso en su casa éste debe dejar constancia que estaba en el domicilio y debe firmar el documento de control.

De no encontrarse en su casa, el procesado estaría violando la prisión domiciliaria, y sería alojado en la ex cárcel departamental. Esta medida es un beneficio que obtienen ciertos reclusos principalmente por su condición de salud, pero además, le es otorgada la misma en razón de su edad, condición de primario y perfil criminal.

MENOS DE UNA DECENA DE CASOS

Según informaron ayer a EL PUEBLO fuentes policiales consultadas al respecto, actualmente en nuestro medio se vienen cumpliendo cerca de una decena de casos de estas características, con reclusos de distintos perfiles y delitos cometidos.

Así, desde una madre que ha tenido problemas de violencia doméstica y que fue procesada en relación a un caso de esas características, hasta un empresario que fue procesado por su responsabilidad en un accidente de tránsito fatal, vienen cumpliendo medidas de este tipo.

La prisión domiciliaria está legislada en el Código del Proceso Penal y en la Ley de Humanización del sistema carcelario, donde se prevé que las personas que tienen determinadas características por razón de edad, condición de recluso y delito cometido, puedan acceder a este tipo de beneficio.

Al ser consultado sobre la suerte con la que corrió el empresario del medio que protagonizó un accidente fatal, quien en el momento de ser procesado se encontraba internado por una afección de salud, y luego de ser considerada su situación, la justicia decidió darle prisión domiciliaria.

En ese caso, al igual que otros siete casos de la misma naturaleza en nuestra ciudad, reciben diariamente la visita de la Policía en sus casas, en doble turno, para firmar la planilla respectiva.

MARCO LEGAL

En el año 2005, la ley 17.897 conocida como de Humanización del sistema carcelario prevé en su artículo 9º algunos agregados al artículo 127 del Código del Proceso Penal, señalando las siguientes disposiciones: “El Juez podrá disponer la prisión domiciliaria de personas procesadas o condenadas mayores de setenta años, cuando ello no involucre riesgos, considerando especialmente las circunstancias del delito cometido.

Esta última disposición no será aplicable a los procesados y condenados que hayan cometido los siguientes delitos: 1) El delito de homicidio cuando concurran las circunstancias agravantes previstas en los artículos 311 y 312 del Código Penal. 2) El delito de violación. 3) Los delitos previstos en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (Ley Nº 17.510, de 27 de junio de 2002) (los considerados de lesa humanidad)”.

Si bien la mayoría de las personas que se encuentran cumpliendo prisión domiciliaria en Salto, no son mayores de 70 años de edad, la medida tiene la flexibilidad de poder cumplirse por razones de fuerza mayor o en las que el caso amerite y que el juez entienda que la medida pueda ejecutarse sin mayores inconvenientes.

Por eso, hay tres personas del barrio La Tablada que estaban presas y que tras cumplir un tiempo en prisión preventiva, ahora fueron remitidas a su domicilio para cumplir por un tiempo la prisión domiciliaria.

Además, de una madre en la zona del Cerro y del empresario que protagonizó el accidente fatal que aún no pisó los 70 años de edad. Otro de los casos en los que se le había otorgado la prisión domiciliaria fue la del matador del médico Pablo Gaudín, quien al ser procesado tenía 66 años de edad y al salir de la cárcel contaba con 69 años. Y si bien aún no había cumplido los 70, fue beneficiado con la prisión en su propio domicilio.

Otro de los casos que causó alarma social y cuya víctima, luego devenido en victimario, pudo cumplir la prisión domiciliaria, fue la de un militar retirado que hirió gravemente de un balazo a un delincuente que había entrado a su casa, para robarle.

Al ser advertido por el dueño de casa, un ex oficial del Ejército, fue baleado por este cuando intentó huir del lugar. A raíz de las lesiones que le causó al ladrón, el dueño de casa fue enjuiciado y terminó procesado con prisión por el delito de lesiones leves. El infortunado sujeto, a raíz de una afección cardíaca, pudo quedarse cumpliendo la pena en su propia casa.