Superpoblación en el Centro penitenciario obliga a estar alerta

Con 350 internos, un nivel de superpoblación tan importante como preocupante, así se encuentra la Unidad Nº20 del Centro de Rehabilitación de Salto (excárcel departamental), que en los últimos tiempos había logrado bajar ese número, pero una serie de sucesos que pudieron ser aclarados por la Policía local, con la consiguiente resolución de los magistrados penales, generó un aumento sustancial del número de personas privadas de libertad.
En la mayoría de los casos, se trata de personas que han cometido delitos de hurto y rapiña, en algunos casos hay quienes están implicados en casos de venta de estupefacientes, pero la cantidad mayor es para quienes cometieron delitos contra la propiedad.
En oportunidad de llevarse a cabo la visita anual de cárceles, el pasado 2 de mayo, el centro de rehabilitación había logrado bajar a poco menos de 300 personas, sobre todo con la liberación de varias personas que en ese momento habían recibido la Gracia, de los magistrados de la Suprema Corte de Justicia.
Si bien hay un número de personas que cumple prisión domiciliaria, así como también hay otros que cuentan con salidas laborales, lo que permite descongestionar en algo el recinto carcelario, el lugar de reclusión que está dispuesto para albergar a aproximadamente la mitad de los internos con los que cuenta hoy en día, genera problemas de hacinamiento que generan preocupación en las autoridades.
El hecho es que los recursos con los que cuenta el Instituto Nacional de Rehabilitación para albergar a los reclusos no son los más apropiados, teniendo en cuenta que el grueso del presupuesto del Ministerio del Interior está destinado al trabajo operativo de las jefaturas de Policía y de la lucha contra delitos como el narcotráfico, para lo cual se han creado brigadas especiales y se las ha dotado de recursos.
Capítulo aparte merece el INR, que si bien ha sufrido una transformación importante en los últimos tiempos, donde han sumado personal civil con capacitación específica para el cumplimiento de su función en estos lugares, la cantidad de presos en el país supera ampliamente la capacidad locativa que tienen los centros de reclusión para recibir a los internos que la justicia determina que deben parar allí, luego de cometer un delito.
En Salto, el promedio de procesados por la justicia viene siendo de uno a dos personas por día, así lo ha mostrado la propia Policía cuando en el mes de abril subió a 49 procesados de los 38 que hubo en marzo, algo que implica también un mayor dinamismo por parte de los funcionarios policiales que entienden que debe saberse que las acciones de represión del delito vienen dejando importantes resultados.
MUCHOS
Por otro lado, los robos que se vienen registrando son considerados como “muchos” por parte de las autoridades policiales que aducen que cuentan con un promedio de denuncias de entre 4 y 5 por día. Entre los que se encuentran robos a transeúntes, a casas con sus integrantes en el interior y a vehículos, lo cual implica un problema para los funcionarios policiales que intentan dar con quienes se dedican a este tipo de actos ilegales.
No obstante, siguen en boga los casos de violencia doméstica y los problemas entre vecinos, que también requieren muchas veces de la intervención policial, aunque mayormente sin resultados en cuanto a resoluciones judiciales.
ZONAS INUNDADAS
No obstante, la Policía realiza un patrullaje mayor en las zonas afectadas por las inundaciones ya que se han registrado robos y daños en casas afectadas por esta situación. Los funcionarios cuentan para esto con el apoyo de los efectivos de la Prefectura local, aunque en mayor medida las recorridas por los lugares inundados, es la Policía la que se está haciendo presente para evitar la presencia de personas que intenten perpetrar hechos delictivos.
En ese sentido, la Policía local cuenta con el apoyo de funcionarios policiales de la Guardia Republicana que están prestando tareas de patrullaje y represión de delitos en nuestra ciudad de manera momentánea.
La autoridades locales entienden que debe haber una presencia “permanente” de la Policía en la calle porque han dicho que en esta época del año y estando soportando una situación inesperada como lo es la crecida del río Uruguay, “la posibilidad de comisión de delitos se incrementa”, afirmaron altas fuentes policiales consultadas por este diario, sobre el panorama que vive Salto en esta época y con los efectos de la creciente.