SUSANA GIMÉNEZ: EL “SHOCK” DE LA FAMA

PRIMERA PARTE.

CONTRA VIENTO y MAREA
Una mujer sola con su hija, sin dinero, enfrenta su existencia. Un ejemplo a la constancia de vida. El querer ir para adelante, contra viento y marea. Con puertas que se cierran y alguna que se abre. Hasta que de tanto luchar le llega la oportunidad que le cambia el horizonte. Fue con el jabón de tocador con perfume a limón donde su imagen queda identificada a través del tiempo. Su tan famoso “Ssshock” del aviso la catapulta a la gloria. La rubia que se termina bañando con abundante espuma, enseñando su piel desnuda, empieza a despertar la curiosidad con apariciones de insinuantes fotos por todos los sitios inimaginables: portadas de almanaques, revistas, diarios, publicaciones de barrio, imagenes en la vía pública, afiches y carátulas de discos. Así, va escribiendo su propia historia en pasarelas, cine, teatro, televisión y se convierte fugazmente en la gran diva argentina. Tan explosiva como simpática, con mucho amor para dar, la estrella se muestra tal cual es, sin pelos en la lengua, con una llamativa sensualidad, y parejas polémicas que empezaron a toda candela, terminando casi todas en fuertes escándalos dentro y fuera de tribunales. Su frescura y energía pudieron más; su estandarte se mantiene intacto, con infinita vigencia hasta hoy en día. Les presentamos a Susana Giménez. “Su” para sus amigos y el gran público que la quiere bien.

UNA COMPLEJA PUERICIA
En Quilmes, una ciudad ubicada sobre la costa del Río de la Plata, al sudeste del Gran Buenos Aires, nació Susana. Fue el 29 de enero de 1944, bajo el signo de Acuario, cuando llegaba a este mundo con un pan debajo del brazo. Pero, para acceder a él, le costaría un triunfo.
Su familia de clase media alta, estaba conformada por su madre María Luisa Sanders, y su padre Augusto Johnny Giménez Aubert. La muchacha tenía tres medio hermanos por parte de padre, pero de distinta madre, Patricio, Carolina y Federico. De chica la enviaron al colegio Quilmes High School y La Anunciata, graduándose al transcurrir los años de maestra primaria, pero jamás cumpliría con tal función. En donde vivía, sus padres peleaban de manera permanente, hasta que deciden separarse luego de varias postergaciones, por eso su infancia y adolescencia fueron extremadamente difícil. Tal vez como para escaparse de su hogar de buena manera, y un poco enamorada, con solo 17 años decide casarse con Mario J. Sarrabayrouse, de 23, en 1962. Al poco tiempo queda embarazada y llega su primera y única hija María Mercedes Sarrabayrouse, el 20 de octubre de 1962. El matrimonio con altibajos duraría por cinco años, se extendería hasta 1967, cuando se separan. Susana, queda con una hija, solas frente al mundo. Sin empleo, con cero peso para gastar, y con un futuro para nada venturoso por delante, triunfaría frente a la adversidad por condiciones y voluntad.

SE CONVIERTE EN MODELO
Primero se desenvuelve como secretaria en una fábrica de tejidos, pero el salario no le alcanza ni para las comidas. Es ahí que decide convertirse en modelo, y mientras hace pasarelas, recorriendo la noche la revista “Gente” le publica una foto suya bailando en una disco, con un jugoso comentario, “Susana, una hermosa joven modelo poco conocida hasta este momento”. Ante la promoción, rápidamente es llamada por varios productores para estar en varias películas, de esa forma se suceden en 1968, pequeños papeles sin figurar para nada en los créditos: “En mi casa mando yo”, “El gran robo” y “La novela de un joven pobre”. Su debut en la tele llega en 1969, cuando se presenta como invitada en el programa “Sótano Beat”, que conducían Liliana Caldini y Charly Leroy. Sus siguientes apariciones ocurrieron en las cintas “Tiro de gracia” y “Fuiste mía un verano”, bajo el protagónico de Leonardo Favio.
Por esos momentos es contratada por la agencia de Héctor Cavallero para trabajar como modelo publicitaria. Con Cavallero viviría un romance de varios años, y él ayudaría a Giménez a consagrarse como figura definitivamente. De esa manera, salta a la fama debido al suceso del comercial para tv de “Cadum”, exclamando “Ssshock!”, convirtiéndolo en un clásico.

1970: PRIMER “MARTÍN FIERRO”
Al obtener mayor popularidad, la revista “Radiolandia” la destaca con el título “Otra modelo se convierte en actriz. Se lanza una nueva figura”, y es convocada en 1970 para componer un papel de reparto en la cinta “Los mochileros”, donde se contaba la historia de dos parejas de jóvenes viajeros. Allí comparte escena junto a Soledad Silveyra, Víctor Bo y Ricardo Bauleo.
Sin embargo, su consagración se produce ese mismo año, cuando se estrena la película “El mundo es de los jóvenes” que intercalaba géneros entre la comedia y el romance. Luego de ser espectacular portada en discos variados de la etiqueta RCA, uno de los programas más exitosos de la historia de la pantalla chica argentina, “Matrimonios y algo más” la ubica entre su principal reparto, hasta 1972. En 1970, Susana obtiene el premio “Martín Fierro” como “revelación femenina en comedia” por su labor en dicho espacio.
Llegaría más cine, su magistral debut en teatro, un extraordinario impacto en su show de televisión, y paralelamente a una carrera impactante, los alborotos de su vida privada se hacen notoriamente públicos. Más allá de la nostalgia.

juanjoalberti@hotmail.com

Una nota exclusiva de JUANJO ALBERTI, desde Montevideo







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