Taller sobre “Historia y sexismo en los libros para niñas y adolescentes”, son parte del Plan Nacional de Lectura

A cargo del María Luisa de Francesco

María Luisa De Fancesco, en el marco del programa previsto en el Plan Nacional de Lectura aborda en sus talleres diferentes e interesantes temáticas, en este caso relativas a la “Historia y sexismo en los libros para niñas y adolescentes”.

Sobre la historia de los libros infantiles y el rol de la mujer desde Oriente a Occidente. Las verdaderas versiones de los clásicos y porqué se recortaron. ¿Quiénes somos las mujeres en el ideario infantil? Y hoy ¿Qué sucede en la Literatura Infantil?
¿Qué se ofrece?¿Han cambiado los roles? Se ajustan a la sociedad actual? Qué rol tiene la literatura infantil en el imaginario de roles asignados? En género tienen influencia las narraciones tradicionales? ¿Y las actuales?

¿Quienes somos las mujeres en el ideario infantil de la actualidad?lectura
-”Un conjunto de ideas que en general siguen realidades antiguas, de juegos psicológicos y poca aceptación de la realidad”.
¿Existe un ánimo de re encausar esta corriente de pensamiento mediante la lectura?
-”Sin dudas, aunque en general nos llegan tarde esas tendencias. Algunos libros han llegado con veinte años de atraso.
Los tabúes sobre sexo muerte religión impiden que esos libros circulen como sucedió en Europa después de la segunda gran guerra y aún hoy, algunos, no figuran en nuestras listas de más vendidos”.
-¿Entonces podemos decir que desde los libros y la lectura se intenta reivindicar el rol femenino en la sociedad?
-”Hay un buen movimiento a favor sí y desde hace años pero: se conoce, se leen, ¿Se
se analizan?. ¿Se divulgan?
Y la otra pregunta: es un movimiento literario o una estrategia editorial por temas pendientes que se comercializan?
Porque literatura es arte… y mucho comercio detrás le da un sello que no siempre es genuino.
Cuando el arte se comercializa y aparecen títulos por necesidad, tenemos otro problema pero no es el tema de esta charla”.

CUESTIONES DE GÉNERO EN LA LITERATURA INFANTIL
El género tiene un marcado carácter social, porque se construye a partir de los procesos de socialización.
De este modo, los esquemas de género son construidos a través de las experiencias vitales que tienen lugar en las relaciones con las personas que forman parte de nuestro entorno cultural.
Entender el género como una construcción social conlleva analizar las normas sociales interiorizadas que guían las conductas de hombres y mujeres y que condicionan la percepción que las personas tienen de lo masculino y lo femenino.
Estas prácticas de socialización de las que participamos desde que nacemos formarán nuestra identidad de género, proporcionándonos y mostrándonos ya desde niños realidades diferentes e, incluso, oportunidades distintas.
Estos estereotipos, que son la base de prejuicios relacionados con el género, pueden desarrollar actitudes sexistas que establecen roles y responsabilidades sobre lo que es adecuado o no para hombres y mujeres, y también las posibles relaciones que se han de mantener entre ambos. El sexismo es una actitud negativa hacia las mujeres, que las discrimina en función de unos estereotipos de rol y de rasgo que las obligan a relacionarse en un plano de desigualdad en relación con los hombres.
La narración y la lectura de historias también participan en la construcción y el desarrollo del género.
Podríamos decir que los cuentos que nos contaban de pequeños, los que nos leyeron posteriormente y los que hemos ido leyendo nosotros mismos a lo largo de nuestra vida han sido, en gran medida, protagonistas de nuestro desarrollo como personas.
Las obras literarias son reflejo de la sociedad o la cultura que figura representada en su argumento. Cada autor, influido por su contexto social, nos hace participes de su mundo, al tiempo que nos transmite sus propias creencias y valores. Las narraciones infantiles ayudan al lector a construir su identidad de género y le permiten reconocerse y reconocer a los otros.
Además, la influencia de la literatura infantil puede ser especialmente significativa por ejercerse en edades tempranas. Del mismo modo, en la literatura para niños y jóvenes encontramos patrones y modelos culturales que mantienen y legitiman las formas de actuar que son aceptadas por la sociedad en función del género.
En los libros dirigidos a niños y jóvenes siempre han existido roles y estereotipos de género que han mostrado cuál es el ideal masculino y femenino.
Estos roles condicionan el proceso socializador de los niños y niñas y les hacen ir asumiendo actitudes, sentimientos y conductas “propias” de su género.
Los criterios utilizados para la selección de los títulos han sido, por un lado, que se tratase de libros premiados a nivel nacional e internacional por la calidad de sus textos e ilustraciones; y, por otro, que apareciesen en las selecciones de lecturas recomendadas elaboradas por centros de documentación especializados en el área.
Los resultados evidencian que ha aumentado el número de personajes femeninos, que estos han ido adquiriendo mayor protagonismo en las historias, incluso que sus roles han ido evolucionando hasta ofrecer una imagen más igualitaria.
Pero también es cierto, que sigue habiendo obras que siguen presentando una realidad diferente en función del sexo de sus protagonistas.
“¿Somos princesas?”. Se trata de una guía de lectura que contiene una selección de distintos libros infantiles y juveniles con los que trabajar la igualdad a partir de la reflexión sobre distintos roles y estereotipos de género.