Taller sobre Negociación próximo martes 11

La Mesa Intercooperativa de Salto, junto a CUDECOOP invita a socios, directivos, asesores y trabajadores de Cooperativas al Curso Taller sobre Negociación. La actividad será el Martes 11 de Diciembre a las 19:30 horas en el Auditorio de la Casa Quiroga, Calle Viera Esq. Maciel.
Por favor confirmar asistencia al siguiente correo mesaintercooperativadesalto @gmail.com
RESUMEN EJECUTIVO
Este curso taller está enfocado a lograr que los participantes se capaciten sobre negociación en el ámbito cooperativo, tomando contacto con los conocimientos teórico – prácticos en materia de negociación aplicados específicamente al ámbito cooperativo, en lo relativo con la gobernanza de la institución, así como en sus relaciones internas y en su posicionamiento frente a terceros actores públicos y privados.taller 001
Por favor confirmar asistencia al siguiente correo mesaintercooperativadesalto @gmail.com.
La negociación cooperativa es aquella en la que los negociadores manifiestan deseos de llegar a un acuerdo beneficioso para ambos y una alta cooperación.
La máxima principal es el respeto por el beneficio mutuo.
Una negociación cooperativa se da lugar cuando la relación entre los negociadores se alargará en el tiempo.
Resulta indiscutible que el conflicto se ha transformado en un fenómeno que va en considerable aumento en nuestra sociedad; vemos ejemplo de ello a diario en nuestras comunidades, en nuestras empresas, en nuestras familias, en asociaciones sin fines de lucro, en universidades, en fin, pareciera ser un rasgo distintivo del ser humano.
Vivimos en tiempos de intenso cambio y, naturalmente, el cambio genera conflicto.
El conflicto ocupa un lugar preponderante en nuestras relaciones e interacciones diarias, lo cual hace que sea necesario no sólo desenmarañar su estructura y tipología, sino que también, y esto con especial énfasis, establecer formas de manejarlo.
Como bien se ha destacado, “el conflicto al fin de cuentas es como la lluvia, cuando esta se presenta en la cantidad adecuada, es algo provechoso; en demasía, en el momento y lugar equivocados, produce una inundación catastrófica”.
Naturalmente todos tenemos una noción sobre qué es una negociación, ya que en más de alguna situación hemos recurrido a ella para resolver una desavenencia o para plasmar un acuerdo. De esta forma, muchas veces nuestra instintiva noción de lo que es negociar —que por lo demás tiende a identificarse con una concepción más bien competitiva de la negociación—, nos lleva a situaciones no deseables desde el punto de vista de la correcta resolución del conflicto, puesto que al analizar la suerte de las partes negociantes, vemos que generalmente sólo una de ellas ha de resultar beneficiada sufriendo la otra un desmedro, lo cual trae como inmediata consecuencia un deterioro —mirando hacia el futuro— de las relaciones entre las partes que decidieron someterse a un proceso de negociación.
NEGOCIACIÓN Y RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS
Tradicionalmente se le ha atribuido a la palabra conflicto una carga emotiva desfavorable, aún cuando existen una serie de indicadores que podrían conducirnos a la solución contraria. Así, en una sociedad en donde el conflicto es inconscientemente equiparado con cuestiones destructivas, resulta importante no perder de vista ni desconocer aquellas oportunidades que una situación conflictiva nos puede llegar a presentar, teniendo siempre claro que cuando la violencia emerge las oportunidades se pierden.
La heterogeneidad es natural entre las personas y la diversidad es parte de la vida en comunidad.
Estas diferencias motivan discrepancias y pueden, si no son manejadas correctamente, derivar en conflictos.
Teniendo clara esta suerte de habitualidad con la que, casi a diario, nos enfrentamos al conflicto, resulta determinante poder comprender su real significancia, es por ello que estamos con quienes lo ven desde un prisma más bien optimista, despojándolo de la tradicional connotación negativa que hasta no hace muchos años era punto de inicio de cualquier estudio al respecto.
De este modo, cada vez que nos veamos enfrentados a una situación conflictiva, o en nuestro concepto de divergencia de intereses, consideramos que en lugar de optar por aquellos sentimientos encontrados, se debiese aprovechar esa instancia para no sólo crear oportunidades de acuerdo, sino que también para crecer en nuestras relaciones, ya sean personales o interinstitucionales.
Así las cosas, resulta interesante destacar que el conflicto no es un concepto objetivo, sino que más bien se nos presenta desde el punto de vista subjetivo, es decir, el conflicto viene a ser aquello que los individuos perciben como tal, surge en situaciones de la vida diaria y nos viene a demostrar simplemente aquello que los sujetos consideran importante para ellos. Sin embargo, y como consecuencia de una serie mensajes recibidos durante buena parte de nuestra vida, sumado a una particular herencia cultural, el conflicto es considerado a priori como algo malo, que causa dolor, angustia, temor, inquietud, perjudicando nuestras relaciones.