Técnicos uruguayos construyeron 50 respiradores entre los cuales hay dos de ellos que son salteños

Técnicos uruguayos construyeron 50 respiradores entre los cuales hay dos de  ellos que son salteños

Participaron dos ingenieros salteños: Sebastián Schroeder y Rodrigo de Soto

La Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) hizo un llamado a concurso para la fabricación de respiradores en el marco de la pandemia del COVID 19. Fueron seleccionados dos grupos que, en la jornada de hoy a las 14 horas en la sede de la ANII en Montevideo, estarán haciendo entrega de 50 respiradores fabricados en nuestro país. La connotación particular es que en el grupo formado por las empresas Vivestar S.A., Inteka y Spectrum, se encuentran dos salteños, Sebastián Schroeder y Rodrigo de Soto. EL PUEBLO dialogó telefónicamente con Pablo Díaz, director general del proyecto.20200425_203205

- ¿De qué trata este proyecto financiado por la ANII?
– Consistió en un desafío para fabricar respiradores en un tiempo de 30 días aproximadamente. Se presentaron varios proyectos, la ANII seleccionó dos, y ambos grupos conformados por varias empresas se dedicó a fabricar un tipo de respirador. Son dos respiradores distintos que se van a presentar este viernes a las 14 horas en la ANII.

- ¿Es cierto que en el grupo que usted lidera hay dos salteños?
– Sí. Pero primero, nuestro grupo es bastante grande y multidisciplinario, tiene gente del área médica, de la ingeniería y de la electrónica, de la ingeniería mecánica vinculado con la neumática y arquitectos, para la parte de diseño del equipo, conceptual en sí mismo y el resto del apoyo logístico de las empresas. Pero es cierto, dos salteños forman parte del equipo. Decimos que es una coincidencia porque por un lado a uno lo conocíamos muy bien, que es un ingeniero mecánico, Sebastián Schroeder, que a pesar de su juventud tiene mucha experiencia; y también, en una de las empresas que no conocía está Rodrigo de Soto, que es otro salteño, que un día me pregunta, ¿con quién tengo que coordinar este tema? Le digo, hacelo con Sebastián, ya te paso los datos, y me dice, «no te preocupes, los datos de Sebastián los tengo, fui a la escuela y al liceo con él, luego fuimos juntos a jugar a El Trébol de Paysandú y después hicimos Facultad juntos». Una cosa increíble porque ayudó y facilitó muchísimo la comunicación y la coordinación entre las dos áreas, el área mecánica-neumática con el área eléctrica-electrónica y la parte de programación, porque justamente ambos se encargaron de distintas cosas, y la coordinación entre ellos por su propio conocimiento fluyó de forma rápida y confiable.

- ¿El proyecto consistía en presentar un diseño o el respirador ya fabricado?
– El respirador, ese era el desafío. Había que hacer en esos 30 días diseños, el prototipado y al mismo tiempo la entrega del equipo. Realmente fue una carrera contra el tiempo, indudablemente que se trata de un respirador de emergencia pero que en el camino se fueron resolviendo varias cosas que hacen que sea un respirador de emergencia con algunos pluses adicionales para darle cierta confiabilidad y prestancia al equipo.
En la conferencia de la ANII se va a mostrar uno solo, pero los equipos terminados y que hay que entregar son 25 (cada uno). Ya tenemos la producción ajustándose para que se pueda entregar a partir de este viernes. Lo que nos queda por resolver es una parte de la configuración de los equipos. El equipo que hicimos lo llamamos RNME (Respirador Neumático Modular de Emergencia).

- ¿Podemos decir entonces y con orgullo «Made in Uruguay» (Hecho en Uruguay)?
– Más que sentir orgullo, podemos hablar de la capacidad de respuesta que podemos tener en una situación apremiante, poder crear o generar algo con los elementos que se puedan encontrar. O sea, acá se usaron elementos de plaza y también algunos elementos críticos. Logramos resolver con una cadena de abastecimiento, el suministro de varios insumos críticos como pueden ser sensores de presión o sensores de flujo que son necesarios para calibrar lo que se le entrega a un paciente. Podemos decir también que tenemos capacidad de integrar y que hay gente con capacidad. El equipo que se formó, y me quito el sombrero por estos dos muchachos de Salto, porque cualquiera de los dos son realmente excepcionales y muy buenos. Hay también un muchacho de Tacuarembó que es espectacular. O sea, hay gente con calidad técnica y con entrega, con pasión y compromiso con lo que han hecho las cosas. Eso es destacable totalmente, así como del resto del equipo, que también se puso la camiseta trabajando a toda hora para poder cumplir con el desafío que era tener los equipos terminados en 30 días, esa era la premisa.
Me gustaría destacar cómo se pudo armar un equipo y cómo, en determinadas situaciones, el tener una unidad de propósito fuerte puede hacer que cualquier diferencia se puede limar y primar el bien general para dar lo mejor de nosotros. Y creo que eso es lo que logró este equipo. Aprovecho para mandar un saludo a la gente de Salto y a las familias de Schroeder y De Soto, y felicitar a los padres por los hijos que han educado.