«Tenemos la esperanza de volver a la presencialidad, de forma gradual, y de manera muy organizada»

Dr. Robert Silva, Presidente del CODICEN con EL PUEBLO

El pasado lunes, circuló por diversos medios de comunicación, un calendario tentativo de comienzo de clases en educación pública y privada; por tal motivo, se consultó la palabra del presidente del CODICEN, Dr. Robert Silva, quien, entre otras cosas, negó enfáticamente la existencia del mismo: «no tenemos ese calendario».
NO HAY CALENDARIO PARA EL REGRESO A LAS AULAS
No tenemos ese calendario, no lo conocemos, no lo elaboramos desde la Anep y no lo abalamos, no tenemos ninguna noticia que pueda implicar un comienzo de cursos con esas fechas y separando lo público de lo privado, la verdad es que somos ajenos al mismo y por lo tanto carece de validez, porque, debería estar la autoridad educativa en conocimiento del mismo antes que nadie. Formula Ernesto Talvi - Robert Silva

VUELTA A CLASES EN EL MEDIO RURAL
Con respecto a una evaluación del retorno a clases en el área rural, creemos que es muy positiva. De acuerdo a lo que me cuentan los inspectores, con los que estoy en contacto, en permanente diálogo y conversación, hay mucho entusiasmo y compromiso de todas las comunidades y maestros, de los auxiliares. Hemos tenido una educación Primaria que, a través de sus funcionarios, se ha puesto la situación al hombro, ha trabajado con mucho profesionalismo, ha desarrollado y desplegado a lo largo y ancho de todo el país, un conjunto de medidas de prevención muy buenas, muy importantes, de acuerdo a un protocolo que habíamos aprobado, y creo que, eso es significativamente importante, porque pone en evidencia que, ante una situación diferente, que nos exige mucho más y distintas a las que estábamos habituados en una escuela, el sistema ha estado a la altura de las circunstancias. Así que la primera evaluación, es una primera evaluación positiva. Las escuelas rurales, siempre lo digo, se han vuelto a poner en valor para la sociedad en general, lo que significa la educación rural en el Uruguay. También, han quedado en evidencia algunas necesidades que tenían muchas escuelas, y que las hemos atendido, a partir de nuestra dirección de infraestructura, en conjunto con el Consejo de Educación Inicial y Primaria, y, también, la importancia de apoyar esta educación tan pegada a nuestras mejores tradiciones.

NO DAR POR TERMINADO EL AÑO LECTIVO
Yo me niego terminantemente a dar por perdido el año, porque dar por perdido el año significa desconocer absolutamente el trabajo que miles de maestros, de profesores, de niños, de jóvenes y de familias, vienen haciendo a lo largo y ancho del país, a través de esta educación a distancia, o mediada por tecnológica, o como queramos llamarla. Es una situación difícil, es una situación distinta; obviamente, los aprendizajes no están siendo lo mismo; tenemos una circunstancia nueva, en la cual muchísimos docentes no estaban preparados para esta situación; muchísimos estudiantes tampoco, como tampoco muchas familias. Hay un sistema que está impactado pero, estamos lejos de perder el año. Eso, no me debe llevar a dejar de reconocer, la iniquidad que se está generando en el sistema educativo, que profundiza la iniquidad lamentable que tenemos, en donde, aquellos que no tienen recursos o están en situaciones de vulnerabilidad, además de ver eventualmente agudizados sus derechos, sus posibilidades de tener ese contacto que se genera con un docente en el día a día, que se genera concurriendo a un centro educativo, se ven afectados porque no tienen conectividad, o porque no tienen equipo, o porque no pueden, en definitiva, entablar ese nexo, ese vínculo con el docente referente. Entonces, esa situación nos preocupa, nos ocupa. En Primaria estamos trabajando con los maestros comunitarios; en educación media estamos desarrollando un conjunto de estrategias de diversas naturaleza, para que, junto con los adscriptos, los educadores y referentes de trayectoria, podamos estar al lado de estos estudiantes y ver cómo podemos palear, por lo menos en parte. Y, lo último, que nos va a implicar para no tener el año por perdido, es que, al momento que podamos volver, tenemos la esperanza de volver a la presencialidad, de forma gradual, paulatina, en forma muy organizada, con mucha prevenciones de seguridad y de sanidad, podamos focalizar estrategias para tratar de recuperar ese tiempo presencial perdido. Se plantearon escenarios hipotéticos para el retorno de las clases en la educación inicial y primaria, en los que se prevé atender los ciclos educativos, no trabajar con la asistencia presencial de los niños todos los días, fijar un máximo de horas durante la jornada, combinar la presencialidad con la educación a distancia y continuar el funcionamiento de los comedores escolares.