Trabajadores del frigorífico Somicar denuncian que sigue habiendo despidos y exigen la intervención del Intendente

Trabajadores del frigorífico Somicar denuncian que sigue habiendo despidos y exigen la intervención del Intendente

Manifestaron que sufren persecución sindical y que la oficina local del MTSS “parece un boliche”.

Duras denuncias realizaron los trabajadores del frigorífico Somicar que es de propiedad municipal pero que está en concesión a una empresa privada desde hace varios años. Los operarios que conformaron un sindicato, denuncian que la patronal realiza despidos arbitrarios y que si bien, luego de una serie de conflictos, se comprometieron a sentarse a negociar sobre las condiciones laborales y la categorización de los trabajadores, solamente plantea las necesidades laborales existentes y pone los despidos arriba de la mesa.
Para Oscar Larrosa y Franco Ferreira, integrantes del sindicato de trabajadores de Somicar la intervención del Intendente de Salto, Andrés Lima, se vuelve imperiosa para poder ponerle coto a esta situación, ya que en las condiciones establecidas para que esta empresa se haga cargo de la explotación del frigorífico que era de propiedad municipal, los posibles despidos debían pasar por una comisión en la que participarían delegados de la comuna. Algo que los trabajadores dijeron a EL PUEBLO nunca se cumplió.
-¿Cuál es la situación actual que viene enfrentando el sindicato?
La situación laboral actualmente es bastante complicada, igual que en el año 2012. Pero se agravó en setiembre del año pasado, cuando estuvimos manifestándonos con una carpa afuera del frigorífico, luego que perdiéramos a seis compañeros que fueron echados. Pero después decidimos entrar a trabajar en la planta y seguimos con una constante persecución de parte la empresa, la cual echa a compañeros sin criterios y sin argumentos, cuando echaron a los últimos dos compañeros nos dijeron que ellos tenían la potestad y el derecho de echar a quienes ellos querían, sean afiliados al sindicato o no, y que los trabajadores todos los días teníamos que ganarnos el derecho a estar en la empresa y que a ellos no los va a mandar nadie. Esos fueron los argumentos. Hemos tenido reuniones con (el intendente Andrés) Lima, porque fue la Intendencia la que otorgó el Frigorífico que es municipal, en concesión a esta gente, pero con determinadas condiciones las que no se están cumpliendo.
-¿Cada situación de despido tenía que analizarse con la Intendencia?
Exactamente. La Intendencia acordó en actas que iba a hacer las inspecciones mensuales, y no las está haciendo. Por eso la patronal está haciendo lo que quiere y no hay nadie que ponga un freno; se ha echado gente y a los pocos días se toma gente nueva y se los pone en el lugar de los echados, eso ha venido pasando. En este último mes se han cesado 50 contratos de compañeros que no tenían los tres meses cumplidos, llegan a los 80 jornales y bueno, para afuera, y ahí entra otro nuevo en su lugar. Hace poco se trajo a una cuadrilla desde Canelones, cuando una de las principales pautas que tiene el comodato de la Intendencia es que la mano de obra tiene que ser prioritariamente salteña, sin embargo se trajo gente de Canelones, pagándoles hasta cuatro veces más de lo que se nos paga a nosotros, por el mismo trabajo que hacemos aquí. Aparte se les pagaba la estadía y la comida; esta gente llegó a un punto que no les sirvió más, tuvieron un contrato mejor y se fueron. Ahora se está arreglando con la gente por afuera, la que no firma nada, para no tener roces con el sindicato.
Nosotros tuvimos todas las buenas intenciones de negociar, desde que sacamos la carpa, lo que está firmado en actas, fue que sacábamos la carpa y arreglábamos por el rubro productividad, lo que implica un peso más para que pudiera ganarlo el trabajador. Desde que levantamos la carpa, la empresa siempre puso su visión de que querían matar tantas vacas, y cada vez que fuimos a negociar nunca pudimos hacerlo, siempre negociábamos por gente echada, lo que nunca nos permitió negociar por un aumento de salario, teniendo la constante represión sindical dentro de la planta, que no se sabe si un día trabajás y al otro día no tenés trabajo de nuevo y así estamos continuamente. Ya tuvimos la última reunión, y la empresa nos sorprendió al decirnos que puede echar a quiénes quieran cuándo quieran y que nadie le puede decir nada, ni la Intendencia, ni nadie. Eso es lo que prácticamente se está haciendo. Hemos hecho un esfuerzo para llegar a una solución, pero nadie ha hecho nada, ni el Intendente, quien se lava las manos prácticamente en esto, a quien le exigimos una visita, hizo la visita, y vio con sus propios ojos cómo se trataba a la gente, y la calidad de carne que salía, que es carne reprocesada del año 2014, reprocesándose con la fecha del día que él estuvo, dos años después, en 2016, y esa es la carne que consumimos los salteños, porque este frigorífico es más de abasto que de exportación. Últimamente se ha atacado más de lo debido al sindicato.
-¿Han hablado con el PIT CNT?
Hemos hablado con el PIT CNT, del que recibimos apoyo, como también del Sunca y de todos los sindicatos que se solidarizaron con nosotros, hasta que decidimos entrar a trabajar e intentar llegar a una buena relación con la empresa, pero bueno, de nuevo esta gente están volviendo a ser represores.
¿Van a ir al Ministerio de Trabajo?
Últimamente hemos ido pero el Ministerio de Trabajo acá en Salto es un boliche; ponen a negociadores que no tienen ni la menor idea de lo que es negociar con una empresa, tienen a un abogado que prácticamente manda él en el Ministerio, y bueno, agotamos las instancias en el Ministerio acá de Salto y también en el de Montevideo, adonde hemos ido y ahí también mandan los abogados, no tenían idea de esto. Agotamos dinero y tiempo. Viajamos 500 kilómetros para que nos digan que vayamos al otro día, y así venimos hace tiempo sin soluciones de ningún tipo.
Lo que más nos preocupa es el abuso que la empresa hace de la gente, echando sin explicaciones y que la Intendencia que es la encargada de velar porque estas no pasen, no haga nada porque piensa que el inversor se va a ir, algo que seguramente no sea así, pero precisamos que el Intendente cumpla con su obligación de mandar parar la mano con los despidos arbitrarios y no lo está haciendo, porque eso era lo que estaba en el pliego de condiciones cuando le dieron la concesión a esta empresa.