Un salteño formado en Cuba y un Cubano afincado en Salto dieron sus impresiones sobre la muerte de Fidel Castro

Sin importar los años que se tenga ni dónde se viva, todos escuchamos hablar alguna vez de Fidel Castro, el prominente líder de la Revolución Cubana que gobernó la isla por 47 años ininterrumpidos, dejándole a su hermano Raúl el mando al retirarse en 2006 por problemas de salud. Castro, amado y odiado por igual en distintos partes del mundo estuvo en Uruguay en dos oportunidades y también muchos uruguayos han pasado por la isla. agustincisa
Entre ellos una importante cantidad de jóvenes salteños que han cursado sus estudios universitarios de Medicina o de Educación Física en las Universidades de ese país, situado en el centro del continente, inmerso en el Mar Caribe con 100.000 kilómetros cuadrados y 11 millones de habitantes, a instancias de un sistema de becas que otorgaba la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU).
Agustín Manuel Cisa García, es doctor en medicina de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) de Cuba, tras estudiar 6 años en ese país como tantos otros jóvenes regresó a Salto para su desempeño profesional. En sus años de estudio tuvo la chance de recorrer la isla y de tomar contacto con la realidad que vivía el pueblo cubano.
Consultado por EL PUEBLO ante la muerte de Fidel Castro y lo que esto significa para él por el hecho de haber vivido 6 años en ese país, el ahora Dr. Agustín Cisa también vivió un episodio muy especial en su estancia en La Habana. Fue el día que Fidel Castro visitó sorpresivamente la ELAM y mantuvo un encuentro con los centenares de estudiantes de distintos países que estaban en el lugar, algo que Cisa recordó como “corto pero intenso”.
AGRADECIDO
“Nosotros tuvimos la oportunidad de estudiar gracias a ese sistema de becas que implementó Cuba y cuando estuvimos allá pudimos recorrer las calles y estar junto a la gente, porque teníamos una condición de ciudadano temporal, pero a su vez tenía el privilegio de ser extranjero, mientras estábamos allá. Éramos un cubano más por decirlo de alguna manera, pero a mi no me importaba la política ni nada de eso, mi prioridad era estudiar y relacionarme mucho con la vida diaria del cubano”, dijo.
Dijo que en la gente cubana “hay de todo, hay algunos que están a favor, otra que está en contra del sistema y después el que está ahí y no le importa mucho eso. Había mucha gente a favor de la revolución, pero también otros que te decían que no servía, pero sacando el tema político el cubano es una persona muy alegre, muy solidaria y muy educada”.
Comentó que según lo que él hablaba con la gente “todos tenían un amigo, un pariente, un vecino o un conocido que se había ido al exilio, pero era algo muy amplio porque estaban los que se fueron y volvieron, los que se habían ido y no regresaron más y hasta lo que se fueron pero volvieron porque no se adaptaron”.
Dijo que estando en la isla tenía libertad para movilizarse por todo el país sin ningún problema por su doble condición de haber sido “ciudadano temporal” mientras fuera estudiante y a la vez “extranjero”.
Hasta que un día llegó Fidel
“Recuerdo que estábamos en el campus de donde estudiábamos nosotros y allí también se estaba alojando un contingente de médicos que se estaba preparando para ir a Estados Unidos a colaborar en los trabajos de recuperación de Nueva Orleans tras el paso del Huracán Katrina que fue devastador. Pero ellos que ya estaban preparados, estaban concentrados allí esperando la autorización para irse a ayudar a los damnificados a Estados Unidos, algo que al final nunca llegó”, contó Cisa.
“Y de repente llegó Fidel Castro”, recordó “llegó con toda su guardia y fue algo que no lo esperábamos y todo el mundo se reunió a su alrededor, era mucha gente que había en el lugar. Fue algo muy breve, pero muy intenso de su parte”.cubano
UN CUBANO EN SALTO
Por otro lado, EL PUEBLO también consultó a Jorge Llanes, conocido como “el cubano” por ser nativo de esa tierra, actualmente comerciante y comunicador afincado hace casi dos décadas en nuestro medio, pero que mantiene lazos vigentes con Cuba viajando frecuentemente a la isla.
En diálogo con nuestro medio, Llanes dijo que “hace rato que se vienen realizando cambios en varios sentidos y fundamentalmente en la economía. Yo estuve hace bien poquito allá visitando a mi madre, pero todavía siento que al cubano de a pie no le ha llegado ese cambio en su economía diaria, igual el país está mucho mejor, hay más apertura y hay más gente que trabaja por cuenta propia, pero aún hay muchas limitaciones y mucha necesidades”.
A su juicio dijo que “no creo que al corto plazo haya cambios de fondo, el sistema de partido único se va a mantener mientras siga Raúl (Castro, hermano de Fidel) en el poder, y después cuando cambie, y ojalá no llegue gente tan veterana como Raúl sino más joven porque sería bueno que vieran cosas nuevas. Lo que pasa que ellos llevan muchos años en el poder, mi padre nació en 1948 y creció prácticamente con el régimen y falleció hace pocos años y murió sin conocer otra cosa, una democracia pluripartidista donde se permita pensar diferente”.
No obstante, Llanes señaló que “en derechos humanos Cuba es uno de los países más atrasados de la región porque si bien tiene educación pública y gratuita y servicio de salud gratuito, no hay libertad de prensa ni libertad de expresión, ni libertad de reunión para que la gente haga lo que quiera, entonces esas cosas tendrán que cambiar pero creo que por más que haya fallecido Fidel, las cosas van a demorar en ir cambiando”.
Sostuvo que “yo le debo cosas muy positivas al régimen, me pude educar porque soy Licenciado en Geografía por la Universidad de La Habana, tuve acceso a la salud y hay cosas positivas, pero hay otras que las cuestiono mucho, pese a todo, hoy fue un día que tuve mucha tristeza”, dijo a EL PUEBLO Jorge Llanes.







Recepción de Avisos Clasificados