Una de las perforadoras alcanzó el lugar donde se encuentran los mineros

Una de las perforadoras alcanzó el lugar donde se encuentran los mineros

Aunque el rescate podría tardar una semana más

El rescate de los 33 hombres enterrados puede demorarse una semana si se decide entubar todo el túnel.- Los familiares se abrazan entre lágrimas a los perforistas que abrieron el túnel de salvamento.- La mujer del presidente, Cecilia Morel, visita a los familiares: «Me impresionó el coraje de muchos de ellos». Han tardado más de una hora en bajar cincuenta metros de cuesta. En las tiendas de campañas, entre el sonido de decenas de cámaras de fotos, las madres de los mineros se han abrazado a ellos para darles las gracias. «Agradézcasela a todos los que estaban ahí arriba con ustedes. Son unos benditos», les ha dicho la esposa de uno de los 33 atrapados. Los mineros han visto por fin la luz al final del túnel. Nunca se habían encontrado tan cerca del sol que calienta las tiendas de campaña donde se encuentran sus padres, sus esposas y sus hijos. El orden en que van a salir aún no se ha decidido. Primero ascenderán los más hábiles, después los más débiles y enfermos, y por último, los más fuertes. Pero hay que confeccionar la lista. Lo único que se tiene claro hasta el momento es que el último de los mineros en salir será el jefe de turno, Luis Urzúa. El fue un hombre clave para mantener la armonía y la disciplina antes y después de los 17 días en que permanecieron incomunicados.

Horas después de que la perforadora rompiera el techo del taller, . El día antes había practicado técnicas de relajación con algunas mujeres, para preparar el encuentro. «Me llamó la atención el padre de la familia Ávalos, que tiene a dos hijos en la mina. Y también me impresionó el coraje de muchos de ellos. Se supone que un familiar no puede participar en el rescate porque su estado emocional no es el idóneo».

APRETUJADOS, PERO SIN PROBLEMAS

Se han empleado 33 días de perforación -llevan atrapados desde el pasado 5 de agosto por un derrumbe en el nivel 300 de la mina- para salvar a 33 hombres. Ayer pidieron un menú especial para celebrar el día en que llegase la tuneladora hacia ellos y hoy se les enviará. Pero sin alcohol, eso sí. Mientras suenan las campanadas de alborozo en el campamento de  donde se encuentran los familiares, la atención se desvía cada vez más hacia la cápsula en que subirán hacia la superficie -la perforadora ha abierto un agujero de 66 centímetros de ancho. Entrarán apretujados, pero sin ningún problema. Al más ancho de ellos tendrá una holgura de un centímetro entre la pared de la jaula y cada uno de sus hombros.

Las últimas horas han sido de una precisión milimétrica. «Habíamos previsto disponer de una cámara de vídeo allá abajo que iba registrando todo lo que pasaba en el techo del garaje» ha relatado Mijali Proestakis, gerente de la empresa Drillers Supply, que suministra los martillos a la compañía propietaria de la perforadora. «Les explicamos a los mineros que el rompimiento tenía que ser muy suave, porque si la máquina traspasaba el techo, corríamos el riesgo de que se torciera y no la pudiésemos sacar».

Tal vez mañana ya se empiece a hablar de los responsables de encamisar el túnel, de los rescatadores, de los médicos, los psicólogos, los helicópteros en que serán trasladados de la mina al hospital y, por supuesto, de los 33 mineros.

Pero Stefanic y los diez hombres que solía haber en cada turno alrededor de la perforadora, podrán decir el resto de sus vidas que fueron ellos quienes abrieron un túnel de 624 metros de largo en el desierto de Atacama para rescatar a 33 hombres. Lo nunca visto.

Paso a paso como será el rescate

Mina de San José.- El gobierno de Chile desarrolló un complejo plan para recibir en la superficie a los 33 mineros atrapados desde hace más de dos meses en un yacimiento de cobre y oro, a 700 metros de profundidad en Copiapó, en el norte de Chile, que incluye la movilización de helicópteros militares, personal de emergencia, médicos y paramédicos. Estos son los pasos del rescate:

- La perforadora llega a los mineros: La perforadora T-130 debe completar los 624 m y 66 cm de diámetro hasta la galería subterránea donde se encuentran los mineros. Por ese hoyo serán subidos los hombres atrapados. Igualmente hay otras dos perforadoras Plan A y C que siguen taladrando la roca.

- Decisión de revestir o no el hoyo: Una vez completado el hoyo se decidirá si se reviste (encamisar) o no el pozo con tubos metálicos. También se podrían revestir algunos tramos. Las autoridades calculan que dependiendo de la decisión que se tome, el rescate propiamente dicho se dará entre 3 y 8 días después de finalizar la construcción del hoyo. La opción que más se privilegia es que se haga un revestimiento parcial.

- Bajar al fondo de la mina: Un experto minero primero, seguido de un socorrista de la marina chilena bajarán en una cápsula hasta el fondo de la mina para ayudar a los mineros en su proceso de salida a la superficie.

- Subir en la cápsula: Los 33 mineros serán izados a la superficie en una cápsula de 4 metros de alto dotada de oxígeno, equipo de comunicación y arneses de alta tecnología que miden los signos vitales de cada uno de ellos. A los mineros se les proveerá de guantes, agua y gafas oscuras para que no sufran daños oculares después de tanto tiempo en la oscuridad. El tiempo que durará el ascenso es una incógnita. Se han manejado plazos que van desde media hora hasta dos horas por cada minero.

- Primero los hábiles, luego los frágiles y finalmente los fuertes: Sobre la base de un orden previamente definido, el orden de salida final de los mineros se determinará sólo una vez que se inicie el ascenso. Primero saldrán los «más hábiles», que son los que no están excedidos en el peso y se cree serán capaces de mantener la tranquilidad durante la fase de rescate y operar la cápsula en caso de un inconveniente. El segundo grupo lo conformarán los frágiles, entre los que están los de mayor peso, el minero que sufre de diabetes y otro que sufre dificultad respiratoria, mientras que los últimos en salir serían los más «fuertes», capaces de seguir colaborando y manejando la ansiedad de ese momento.

- Atención médica: Cada minero que vaya saliendo será recibido por médicos y paramédicos de la estatal Corporación Nacional del Cobre (Codelco) y la Marina, quienes le darán asistencia médica rápida en una carpa colocada justo al lado de la salida del hoyo. En esa primera evaluación, se les harán preguntas simples como si tienen un dolor importante, y se evaluará su lucidez. Luego serán trasladados hasta un área de estabilización en el mismo yacimiento. En este lugar pasarán un mínimo de dos horas, donde se les dará suero, algunas vitaminas y antibióticos, e iniciarán la evaluación sicológica presencial. Serán atendidos por tres médicos y un psicólogo.

- Encuentro con familiares: Tras verificar que el minero esté en buena condición física, pasará a unos módulos especiales aislados, a pocos metros de la carpa médica, donde podrá reunirse con dos o tres familiares.

- Viaje en helicóptero al hospital: Luego serán trasladados en ambulancia hasta un helipuerto en la misma mina, construido para la ocasión, y llevados en helicópteros militares al hospital estatal de la vecina ciudad de Copiapó, en un trayecto que durará unos 12 minutos. En este lugar estarán un mínimo de 48 horas, para una revisión más exhaustiva