Una médica dijo que consumo de sal no es necesario para el organismo “lo incluimos porque la comida queda más rica”

Enfermedades cardiovasculares: la sal en la alimentación, factor de riesgo

La incidencia en el organismo del consumo de sal en exceso, es uno de los puntos en que pone el acento la campaña de prevención de enfermedades cardiovasculares, campaña que se viene impulsando desde distintos ámbitos y que cobró más visibilidad cuando la semana pasada se conmemoró el “Día de la Concientización en la Salud Cardiovascular de la Mujer”.
En este marco, los niños constituyen la población a la que se pretende especialmente llegar cuando, dentro de la llamada “Promoción de la salud y prevención de la enfermedad”, se habla de “educación en el cambio de hábitos de vida”.
Ocurre que las instituciones médicas del país advierten, con extrema preocupación, un significativo aumento en casos de hipertensión y obesidad en niños.
En conferencia de prensa realizada hace pocos días en el Centro de Asistencia Médica, la licenciada Valeria Silvestri señalaba que “es fundamental la educación desde los padres, porque esto comienza desde el hogar, como por ejemplo el ejercicio, no es solamente ir a un gimnasio, también es bueno correr, andar en bicicleta, caminar, que son cosas que no llevan costo y que las pueden realizar a diario, en cualquier momento”.

EL USO DE LA SAL
La Dra. Alejandra Spinelli, cardióloga, explicaba que “en realidad el consumo de sal no es algo necesario para el organismo”, sino que “lo incluimos en la alimentación simplemente porque la comida nos parece más rica; sin embargo, si alguien desde niño se acostumbra a comer sin sal, o con mínima cantidad, una vez que le agrega sal a la comida encontrará que no le gusta, sentirá que le quita el verdadero sabor, eso sucede porque se trata de una costumbre, nada más”.
Por su parte, la nurse Valeria Silvestri comentó que “es importante evitar el uso de la sal en las comidas, que es algo que está muy adquirido hoy en día, entonces hay que crear el hábito en el niño de no tener que incluir sal en los alimentos.
Además, hay alimentos que ya vienen preparados con mucho sodio, por eso hay que tratar de buscar los que tienen menos; en el caso de los enlatados, enjuagarlos cada vez que se va a hacer la preparación de las comidas y evitar colocar en la mesa el salero y aderezos para que el niño evite incluir eso en la alimentación”.
Asimismo, las profesionales destacaron la existencia en Salto de “una policlínica de soporte nutricional, que tiene niños ya derivados y que cuenta con una doctora, una psicóloga y una nutricionista que trabajan en conjunto, allí se van haciendo los controles pertinentes y la educación pertinente”.