Una niña paraguaya que lleva con orgullo y emoción la bandera de Artigas en la escuela Nº 99

Con todo lo que significó Paraguay durante el exilio de nuestro prócer José Artigas… ¿será coincidencia o destino que en una escuela pública de nuestra ciudad la bandera de Artigas sea portada por una niña paraguaya?
Tras la votación secreta, la suma de los votos de los alumnos que el venidero año cursarán sexto en la escuela Nº 99, arrojó como resultado que Jésica Aramí Martínez Legal, una niña paraguaya de 10 años de edad que este año vino a vivir a nuestro país, fuera electa abanderada de la bandera de Artigas.
La cifra fue exacta para que Jésica Aramí (que en guaraní significa “venida del cielo”) portara esa bandera y no otra, la de Artigas, el Protector de los Pueblos Libres que murió exiliado en Paraguay.
El momento fue de mucha alegría para Jésica, “me emocioné mucho, porque no me imaginé que siendo paraguaya pudiera ser abanderada y justamente de la bandera de Artigas y que además me elijan mis compañeros, eso me puso muy feliz también”, dijo con orgullo.
Sin embargo no fue fácil para ella finalizar el año con un sote y sote muy bueno como calificación y alcanzar este merecido reconocimiento, para ello debió adaptarse a un nuevo lugar, hacer nuevos amigos y estudiar mucho para adquirir los conocimientos de Uruguay que se impartían en la escuela. Durante su adaptación y aprendizaje en este año que lleva en Salto contó con la colaboración de sus abuelos paternos que son uruguayos y su tío que le ayudaba con los deberes.
“Me fue difícil aprender los departamentos y las diferente cosas que hay acá, eso me costó un poco, pero mi maestra Julia Dalmao, me ayudó mucho y me encariñé con ella. Fue difícil también hacer amigos porque era diferente, no era como allá (en Paraguay), el acento que hay acá es diferente”, comentó Jésica.
LA HISTORIA
DE JÉSICA ARAMÍ
El padre de Jésica, Daniel Martínez, partió con tan solo 17 años a Paraguay, en busca de trabajo y un mejor futuro. En Asunción, conoció a Raquel Legal, una paraguaya de quien se enamoró y formaron una familia. Al poco tiempo nació Jésica, pero los avatares de la vida hicieron que la madre de Jésica se tuviera que ir y su padre decidiera entonces volver a su país.
La idea de Daniel fue traer primero a su hija a vivir con sus padres, mientras él resuelve algunos temas en Paraguay para volver definitivamente a Salto.
Así, Jésica vino a vivir con sus abuelos paternos en barrio Mi Tío a comienzos de año y espera con entusiasmo la llegada de su padre antes de Navidad.
“Asunción es linda, es grande, hay muchas cosas, muchas calles y cuando me vine tuve que dejar a mis amigos, y al principio los extrañaba un poco, pero estoy en contacto con ellos por facebook. Ellos no sabían que se podía ser abanderada acá, porque en Paraguay no hay eso. Pero lo bueno es que yo voy a vivir acá con mi padre para formar una familia completa porque allá estábamos los dos solos”, dijo con gran ilusión por la pronta llegada de su padre.

Con todo lo que significó Paraguay durante el exilio de nuestro prócer José Artigas… ¿será coincidencia o destino que en una escuela pública de nuestra ciudad la bandera de Artigas sea portada por una niña paraguaya?

Tras la votación secreta, la suma de los votos de los alumnos que el venidero año cursarán sexto en la escuela Nº 99, arrojó15 12 14 008 como resultado que Jésica Aramí Martínez Legal, una niña paraguaya de 10 años de edad que este año vino a vivir a nuestro país, fuera electa abanderada de la bandera de Artigas.

La cifra fue exacta para que Jésica Aramí (que en guaraní significa “venida del cielo”) portara esa bandera y no otra, la de Artigas, el Protector de los Pueblos Libres que murió exiliado en Paraguay.

El momento fue de mucha alegría para Jésica, “me emocioné mucho, porque no me imaginé que siendo paraguaya pudiera ser abanderada y justamente de la bandera de Artigas y que además me elijan mis compañeros, eso me puso muy feliz también”, dijo con orgullo.

Sin embargo no fue fácil para ella finalizar el año con un sote y sote muy bueno como calificación y alcanzar este merecido reconocimiento, para ello debió adaptarse a un nuevo lugar, hacer nuevos amigos y estudiar mucho para adquirir los conocimientos de Uruguay que se impartían en la escuela. Durante su adaptación y aprendizaje en este año que lleva en Salto contó con la colaboración de sus abuelos paternos que son uruguayos y su tío que le ayudaba con los deberes.

“Me fue difícil aprender los departamentos y las diferente cosas que hay acá, eso me costó un poco, pero mi maestra Julia Dalmao, me ayudó mucho y me encariñé con ella. Fue difícil también hacer amigos porque era diferente, no era como allá (en Paraguay), el acento que hay acá es diferente”, comentó Jésica.

LA HISTORIA DE JÉSICA ARAMÍ

El padre de Jésica, Daniel Martínez, partió con tan solo 17 años a Paraguay, en busca de trabajo y un mejor futuro. En Asunción, conoció a Raquel Legal, una paraguaya de quien se enamoró y formaron una familia. Al poco tiempo nació Jésica, pero los avatares de la vida hicieron que la madre de Jésica se tuviera que ir y su padre decidiera entonces volver a su país.

La idea de Daniel fue traer primero a su hija a vivir con sus padres, mientras él resuelve algunos temas en Paraguay para volver definitivamente a Salto.

Así, Jésica vino a vivir con sus abuelos paternos en barrio Mi Tío a comienzos de año y espera con entusiasmo la llegada de su padre antes de Navidad.

“Asunción es linda, es grande, hay muchas cosas, muchas calles y cuando me vine tuve que dejar a mis amigos, y al principio los extrañaba un poco, pero estoy en contacto con ellos por facebook. Ellos no sabían que se podía ser abanderada acá, porque en Paraguay no hay eso. Pero lo bueno es que yo voy a vivir acá con mi padre para formar una familia completa porque allá estábamos los dos solos”, dijo con gran ilusión por la pronta llegada de su padre.