Unos 1.600 jóvenes recibieron capacitación a través del Plan “Jóvenes en Red” y dejaron de ser ni-ni

Para el 2015 se proponen llegar a 10 mil personas en el programa jóvenes en red.
De los 36 mil jóvenes que integran el grupo de los ni-ni, que ni estudian ni trabajan, 1.630 han sido incorporados al sistema educativo o al mercado de trabajo, a través del plan Jóvenes en Red del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), dijo a El Observador el coordinador del programa, Diego Olivera. Agregó que este año pretenden llegar a 1.100 más y para 2015 se proponen capacitar a 10 mil.
El plan, impulsado por el Mides, capacita a jóvenes de 14 a 24 años, que no estudian ni terminaron la educación media básica, no tienen un trabajo formal y pertenecen a hogares con ingresos por debajo de la línea de pobreza.
“Que estén insertos en el sistema educativo o trabajando no implica que los jóvenes hayan salido del programa. Nosotros hacemos un seguimiento mucho más allá del momento de inicio de inclusión: tener un contacto quincenal con el adscripto, ver que tenga todos los materiales que necesita, conversar con él para verificar que no tiene problemas familiares. La idea es que no repitan la deserción”, aseguró Olivera.
De los 2.280 muchachos que participaron de Jóvenes en Red durante el último año, el 76% ya se encuentra trabajando o inserto en el sistema educativo. Mientras tanto, el otro 24% aún está en el proceso de capacitación.
Actualmente, el plan funciona en 36 zonas, tanto en Montevideo como en el interior del país. En setiembre se incluirán ocho nuevos centros en los departamentos de de Salto, Tacuarembó, Paysandú y Rivera. Además, se realizará un refortalecimiento del programa en los barrios del plan “siete zonas”: Marconi, Cantera del Zorro, Chacarita de los Padres, Santa Teresa y Barrio Ituzaingó, en Montevideo; Vista Linda y Obelisco, en Las Piedras; y Villa Manuela, en Barros Blancos.
El programa, que dura entre 18 y 24 meses, ya contactó a más de 5.000 personas que se encuentran en esta situación. Sin embargo, debido a los cupos limitados, trataron de llegar en primera instancia a los jóvenes en la situación más crítica. “A uno de los núcleos que apuntamos fuertemente son los beneficiarios de la tarjeta Uruguay Social, que están en nivel de pobreza o indigencia”, explicó el director del programa.
A su vez, a pesar de que el plan no es coercitivo, Olivera aseguró que si el joven no acepta ingresar en la capacitación, se deja pasar un tiempo y se lo vuelve a contactar.
“Nosotros apuntamos a todos. Pero tenemos una capacidad instalada y a medida que van egresando las personas, ingresan nuevas. En el 2014 vamos a ampliar a más departamentos y esperamos hacia el 2015 poder haber cubierto 10 mil jóvenes”, explicó Olivera.
Quienes acceden al programa, además de recibir capacitación y realizar pasantías en diversas áreas, participan en talleres de murga, candombe y otras actividades que los ayudan a reinsertarse en la vida social y dejar a un lado la vida de ocio. “Hacemos, al menos, dos contactos semanales entre el joven y el referente educativo, como una especie de tutor, que lo acompaña durante todo el proceso de reinserción”, señaló el coordinador del programa.
Asimismo, el Mides brinda la oportunidad a mujeres con hijos, que se encuentren dentro de este segmento, a dejar a los niños en guarderías habilitadas por el Ministerio mientras se capacitan.
El programa también tiene convenios con diversas empresas  en las que hacen pasantías. “Una vez que se capacitan, se incluyen en la bolsa de trabajo de las empresas, y ya quedan vinculados”, aseguró Olivera

Para el 2015 se proponen llegar a 10 mil personas en el programa jóvenes en red.

De los 36 mil jóvenes que integran el grupo de los ni-ni, que ni estudian ni trabajan, 1.630 han sido incorporados al sistema educativo o al mercado de trabajo, a través del plan Jóvenes en Red del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), dijo a El Observador el coordinador del programa, Diego Olivera. Agregó que este año pretenden llegar a 1.100 más y para 2015 se proponen capacitar a 10 mil.

El plan, impulsado por el Mides, capacita a jóvenes de 14 a 24 años, que no estudian ni terminaron la educación media básica, no tienen un trabajo formal y pertenecen a hogares con ingresos por debajo de la línea de pobreza.

“Que estén insertos en el sistema educativo o trabajando no implica que los jóvenes hayan salido del programa. Nosotros hacemos un seguimiento mucho más allá del momento de inicio de inclusión: tener un contacto quincenal con el adscripto, ver que tenga todos los materiales que necesita, conversar con él para verificar que no tiene problemas familiares. La idea es que no repitan la deserción”, aseguró Olivera.

De los 2.280 muchachos que participaron de Jóvenes en Red durante el último año, el 76% ya se encuentra trabajando o inserto en el sistema educativo. Mientras tanto, el otro 24% aún está en el proceso de capacitación.

Actualmente, el plan funciona en 36 zonas, tanto en Montevideo como en el interior del país. En setiembre se incluirán ocho nuevos centros en los departamentos de de Salto, Tacuarembó, Paysandú y Rivera. Además, se realizará un refortalecimiento del programa en los barrios del plan “siete zonas”: Marconi, Cantera del Zorro, Chacarita de los Padres, Santa Teresa y Barrio Ituzaingó, en Montevideo; Vista Linda y Obelisco, en Las Piedras; y Villa Manuela, en Barros Blancos.

El programa, que dura entre 18 y 24 meses, ya contactó a más de 5.000 personas que se encuentran en esta situación. Sin embargo, debido a los cupos limitados, trataron de llegar en primera instancia a los jóvenes en la situación más crítica. “A uno de los núcleos que apuntamos fuertemente son los beneficiarios de la tarjeta Uruguay Social, que están en nivel de pobreza o indigencia”, explicó el director del programa.

A su vez, a pesar de que el plan no es coercitivo, Olivera aseguró que si el joven no acepta ingresar en la capacitación, se deja pasar un tiempo y se lo vuelve a contactar.

“Nosotros apuntamos a todos. Pero tenemos una capacidad instalada y a medida que van egresando las personas, ingresan nuevas. En el 2014 vamos a ampliar a más departamentos y esperamos hacia el 2015 poder haber cubierto 10 mil jóvenes”, explicó Olivera.

Quienes acceden al programa, además de recibir capacitación y realizar pasantías en diversas áreas, participan en talleres de murga, candombe y otras actividades que los ayudan a reinsertarse en la vida social y dejar a un lado la vida de ocio. “Hacemos, al menos, dos contactos semanales entre el joven y el referente educativo, como una especie de tutor, que lo acompaña durante todo el proceso de reinserción”, señaló el coordinador del programa.

Asimismo, el Mides brinda la oportunidad a mujeres con hijos, que se encuentren dentro de este segmento, a dejar a los niños en guarderías habilitadas por el Ministerio mientras se capacitan.

El programa también tiene convenios con diversas empresas  en las que hacen pasantías. “Una vez que se capacitan, se incluyen en la bolsa de trabajo de las empresas, y ya quedan vinculados”, aseguró Olivera