Víctor Couto, se despidió de su audiencia en Libertadores para regresar a su Trinidad natal

Hoy en la tarde vuelve a sus pagos en la ciudad de Trinidad un colega de la comunicación, luego de un pasaje por estas tierras de los azahares que lo mantuvo durante 26 años.
Víctor Julio Couto Machado, llegó a Salto en marzo de 1987 con apenas 18 años  y su objetivo era estudiar la carrera de Derecho, pero su voz privilegiada para la locución lo incorporó al mundo de la comunicación en setiembre de 1990, cumpliendo así un sueño que traía desde niño para no abandonarlo más y seguir creciendo en él en este nuevo trayecto que ha decidido tomar en su camino.
Si el destino está escrito o cada uno lo va escribiendo, aún nadie puede responderlo con precisión , pero en el caso de Víctor, no hay dudas que trae algo innato, su excelente voz y muy buena dicción, e incluso él mismo recuerda los juegos de su infancia con sus amigos en su Trinidad natal, “con unos amigos jugábamos a tener un estudio de radio, teníamos un grabador y hacíamos que transmitíamos partidos de fútbol y un montón de cosas más que grabábamos en cassettes” dijo Víctor recordando los años 1982 y 1983. Sin embargo para él su vocación por la comunicación, más que algo innato siente que fue algo adquirido, de esta manera remembrando el informativo de las mañanas que solía escuchar en su casa desde muy pequeño,  comentó “yo crecí escuchando el informativo de la radio, por eso creo que es algo que uno adquiere”.
De su paso por Salto, sus comienzos fueron en Radio Cultural, en el programa Rotativo Rural conducido por Oscar Garaventa (donde necesitaban un locutor comercial y ahí se presentó Víctor), luego tuvo un pasaje por Radio Arapey vinculado a la familia Gutiérrez y en Radio Tabaré durante dos años, mientras se preparaba el proyecto de Radio Libertadores junto a Don Inocencio Di Giácomo, para finalmente incorporarse definitivamente a Radio Libertadores, donde permaneció trabajando durante 16 años hasta el pasado miércoles 28 de febrero, fecha en que se despidió de su audiencia salteña del informativo matutino de Radio Libertadores.
Víctor quiso demostrar su agradecimiento hacia toda la población salteña que lo recibió durante estos 26 años que vivió aquí, “el agradecimiento fundamentalmente en esto que es la vida” dijo, pero por sobre todo quiso destacar la figura del extinto Don Inocencio  Di Giácomo, propietario de Radio Libertadores, de quien aseguró aprendió mucho “Inocencio Di Giácomo significó mucho para mí, me enseñó mucho, en las charlas que manteníamos con él uno aprendía a como llevar adelante la radio” resaltó Víctor.
En la tarde del viernes volvía a sus pagos que le vieron crecer y jugar a ser locutor, pero ahora con un cúmulo de experiencias y conocimientos adquiridos que le permitirán seguir su camino en el área de la comunicación con nuevos proyectos.
La radio que lo atrajo de niño y lo proyecta ahora en su presente, tiene para Víctor una “magia” que permite a su locutor describir lo que ve o siente en un evento determinado dejando el resto en la imaginación del oyente, “la radio es compañía” aseguró.
Si bien su regreso a Trinidad fue algo pensado y planificado con mucho tiempo de antelación, reconoce que esta última semana “fue muy difícil”, pero lo reconforta el cariño de la gente y los afectos ganados que le dejaron sus puertas abiertas, destacando que se lleva de Salto lo más importante que le dio la vida, su tesoro más grande, su hija Valentina, “de Salto me llevo todo, pero el mejor tesoro que me llevo es mi hija Valentina” dijo con emoción y orgullo por todo lo que la vida le ha dado.
Desde EL PUEBLO, solo resta desearle muchos éxitos en esta nueva etapa que ha elegido comenzar, a este buen profesional y mejor persona que es Víctor, con quien tuvimos la satisfacción de compartir muchas jornadas en que la información convocó.
Muchos éxitos, en tus pagos, estimado amigo.

Volvio a sus pagos en la ciudad de Trinidad un colega de la comunicación, luego de un pasaje por estas tierras de los azahares que lo mantuvo durante 26 años.

Víctor Julio Couto Machado, llegó a Salto en marzo de 1987 con apenas 18 años  y su objetivo era estudiar la carrera de28 2 13 044Derecho, pero su voz privilegiada para la locución lo incorporó al mundo de la comunicación en setiembre de 1990, cumpliendo así un sueño que traía desde niño para no abandonarlo más y seguir creciendo en él en este nuevo trayecto que ha decidido tomar en su camino.

Si el destino está escrito o cada uno lo va escribiendo, aún nadie puede responderlo con precisión , pero en el caso de Víctor, no hay dudas que trae algo innato, su excelente voz y muy buena dicción, e incluso él mismo recuerda los juegos de su infancia con sus amigos en su Trinidad natal, “con unos amigos jugábamos a tener un estudio de radio, teníamos un grabador y hacíamos que transmitíamos partidos de fútbol y un montón de cosas más que grabábamos en cassettes” dijo Víctor recordando los años 1982 y 1983. Sin embargo para él su vocación por la comunicación, más que algo innato siente que fue algo adquirido, de esta manera remembrando el informativo de las mañanas que solía escuchar en su casa desde muy pequeño,  comentó “yo crecí escuchando el informativo de la radio, por eso creo que es algo que uno adquiere”.

De su paso por Salto, sus comienzos fueron en Radio Cultural, en el programa Rotativo Rural conducido por Oscar Garaventa (donde necesitaban un locutor comercial y ahí se presentó Víctor), luego tuvo un pasaje por Radio Arapey vinculado a la familia Gutiérrez y en Radio Tabaré durante dos años, mientras se preparaba el proyecto de Radio Libertadores junto a Don Inocencio Di Giácomo, para finalmente incorporarse definitivamente a Radio Libertadores, donde permaneció trabajando durante 16 años hasta el pasado miércoles 28 de febrero, fecha en que se despidió de su audiencia salteña del informativo matutino de Radio Libertadores.

Víctor quiso demostrar su agradecimiento hacia toda la población salteña que lo recibió durante estos 26 años que vivió aquí, “el agradecimiento fundamentalmente en esto que es la vida” dijo, pero por sobre todo quiso destacar la figura del extinto Don Inocencio  Di Giácomo, propietario de Radio Libertadores, de quien aseguró aprendió mucho “Inocencio Di Giácomo significó mucho para mí, me enseñó mucho, en las charlas que manteníamos con él uno aprendía a como llevar adelante la radio” resaltó Víctor.

En la tarde del viernes volvía a sus pagos que le vieron crecer y jugar a ser locutor, pero ahora con un cúmulo de experiencias y conocimientos adquiridos que le permitirán seguir su camino en el área de la comunicación con nuevos proyectos.

La radio que lo atrajo de niño y lo proyecta ahora en su presente, tiene para Víctor una “magia” que permite a su locutor describir lo que ve o siente en un evento determinado dejando el resto en la imaginación del oyente, “la radio es compañía” aseguró.

Si bien su regreso a Trinidad fue algo pensado y planificado con mucho tiempo de antelación, reconoce que esta última semana “fue muy difícil”, pero lo reconforta el cariño de la gente y los afectos ganados que le dejaron sus puertas abiertas, destacando que se lleva de Salto lo más importante que le dio la vida, su tesoro más grande, su hija Valentina, “de Salto me llevo todo, pero el mejor tesoro que me llevo es mi hija Valentina” dijo con emoción y orgullo por todo lo que la vida le ha dado.

Desde EL PUEBLO, solo resta desearle muchos éxitos en esta nueva etapa que ha elegido comenzar, a este buen profesional y mejor persona que es Víctor, con quien tuvimos la satisfacción de compartir muchas jornadas en que la información convocó.

Muchos éxitos, en tus pagos, estimado amigo.