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“El cáncer de próstata puede llegar a curarse si se detecta precozmente”

Dr. Miguel Villar – Médico Urólogo

De acuerdo a las cifras difundidas por la Sociedad Uruguaya de Urología, en el Uruguay, se diagnostican unos 1.500 casos de cáncer de próstata por año; encontrándose la mortalidad como consecuencia de dicha enfermedad, por encima de las 600 víctimas anuales. Villar Miguel (1) [1]

Para concientizar y sensibilizar a la población masculina de la importancia de la prevención del cáncer de próstata; es que la Sociedad Uruguaya de Urología llevó a cabo el pasado 2017, una campaña denominada “Noviembre Azul”, enmarcado en el “Día Mundial contra el Cáncer de Próstata” que se celebra los 17 de noviembre.
EL PUEBLO dialogó con el especialista en urología, Dr. Miguel Villar, quien enfatizó en el elevado número de casos atendidos en nuestro país, sosteniendo la importancia de que se pueda detectar a tiempo dicha enfermedad, siendo importantísima la prevención.
¿Cuál es la principal enfermedad que aqueja al hombre en estos tiempos?
Desde el punto de vista urológico, y también por la incidencia, el cáncer de próstata tiene una alta incidencia de prevalencia. Es decir que, la frecuencia con que se ve el cáncer de próstata, es muy elevado. Hoy por hoy, se encuentra en el segundo lugar dentro de los cánceres que habitualmente afectan en general a la población.
En cuanto a la parte de patologías de la esfera urológica, tiene una alta incidencia; prácticamente, un 50% de los hombres de más de 50 años, tiene el adenoma de próstata, lo cual es muy elevado. Algunos de ellos con mucha sintomatología, otros con poca, pero se ven.
Por arriba de los 85 años, hay un 75% de la población (aunque hay quienes dicen que llega a un 90%), que seguramente puede tener el adenoma de próstata.
Lo que más uno podría recalcar es, la importancia de detectar, de saber que se tiene un adenoma de próstata, y hacer una valoración desde el punto de vista médico, a los efectos de tratarlo. Pero, fundamentalmente, uno lo apunta hacia la prevención del cáncer de próstata.

Explíquenos en qué consistiría la prevención a la que hizo mención.
Hoy por hoy, en algunas condiciones, puede llegar a curarse si se detecta precozmente; es importante poder tener el hábito normatizado de consultar al urólogo después de los 50 años, para que se le haga un estudio de la próstata.
Hay variables que pueden hacer que la incidencia pueda ser un poco antes, sobre todo cuando hay antecedentes familiares. Cuando los hay, del padre, del abuelo; después de los 45 años hay que hacer el control con el urólogo, a los efectos de la valoración de la posibilidad de detectar en un ecrina, si se tiene o no, cáncer de próstata. Fundamentalmente, por lo que conocemos como el antígeno prostático específico, el PSA (Antígeno Prostático Específico), que es un estudio que se hace con la sangre, y donde se ve si la proteína que aumenta cuando hay cáncer, está elevado; y, eventualmente, el tacto rectal. Eso nos da la sospecha de la existencia o no de la enfermedad.
Son gestos que se complementan, en la medida de que uno pueda alertar más que el otro. Frente a la presencia de un PSA, que es un poco elevado o elevado, ya no se requiere hacer el tacto rectal; y, evidentemente, detectar si existe el riesgo de ir yendo para el lado de un tumor de próstata.
Con un tacto rectal patológico y un PSA elevado, se impone la biopsia de próstata -pinchazo que se hace a nivel del área perineal, pudiéndose utilizar la vía transrectal o la vía perineal-, y eventualmente con ella, ahí sí, tenemos la certeza de si estamos o no frente a un cáncer.
Aparentemente, hoy, se está volviendo a la vieja técnica de la vía perineal, que consiste en, hacer con una aguja, una toma trasncutánea por la piel del perineo, hasta llegar a la próstata. El perineo es la zona que queda entre la bolsa testicular (escroto) y el ano.
Todavía se sigue haciendo, y es uno de los mecanismos, a través de la vía trasnrectal, de forma ecodirigida; o sea, se coloca un ecógrafo y, a través de la mucosa rectal, se penetra y se llega hasta la próstata, haciéndose las tomas.
Quiere decir que, lo que importa fundamentalmente en el hombre, sobre todo después de los 45 años, cuando se tienen antecedentes familiares; y, después de los 50 años, en general, es la posibilidad de detectar si se es portador de un cáncer de próstata, ya que, hoy por hoy, este cáncer detectado precozmente, puede tener posibilidades de curarse.

¿Existen factores específicos que predispongan la posibilidad de contraer el cáncer de próstata?
No existe el no hacemos tal cosa y no nos agarramos cáncer de próstata. Sí, existen factores que aparentemente favorecerían el cáncer de próstata.
Hablan de cuatro factores. La parte de la alimentación, se vio, en las poblaciones japonesas -que realmente no son muy adictos a las carnes y las grasas de origen animal-, una escasa incidencia de cáncer de próstata. Allí, consumiendo su habitual alimentación en base a la soja, por ejemplo, que tiene otro tipo de derivados, aparentemente no se ven los tumores con la incidencia que se ven en otras poblaciones con regímenes alimenticios basados en carnes y grasas animales.
Esto se comprobó al observar a japoneses que se mudaron de Japón a Estados Unidos, quienes una vez ahí, contrajeron el cáncer de próstata o por lo menos estaban más propensos a causa de la modificación de la alimentación.
Con esto se demuestra que, la alimentación, juega un papel importante y que no hay que comer, o por lo menos procurar no tener mucha ingesta de grasas de origen animal, pues serían uno de los factores que actuaría como favorecedor para contraer el cáncer del que hablamos. No quiere decir que todos los que consumen este tipo de alimentación lo vayan a contraer, no; pero sí hay que tenerlo en cuenta.
Los otros factores que influirían, son: la edad, cuanto más años más posibilidades de contraerlo, aunque, cuanto más añosos es el paciente, el cáncer tiene un genio evolutivo menor, pudiéndoselo dominar mejor; la raza tendría también una predisposición, siendo los afro descendientes, quienes tendrían mayores posibilidades de sufrirlo; y por último, el factor hereditario.

En el Uruguay, ¿se llevan a cabo programas de concientización suficientes al respecto?
Repetimos la importancia que tiene para el hombre el poder detectar la enfermedad para poder curarse en tiempo y forma; dicho esto, también digo que si bien existen campañas sobre el tema en otros países, no así en Uruguay, lamentablemente, de la forma que debería hacerse. Sería muy interesante que hubiera una semana o un mes de concientización como existe con el cáncer de mama, por ejemplo.