La recuperación de Salto tras la tormenta de lluvia, viento y granizo del pasado 11 de junio

La mañana del 11 de junio amaneció con una intensa lluvia, rachas de viento y una importante caída de granizo, que en tan solo unos pocos minutos provocó grandes destrozos en diferentes zonas urbanas de Salto y sus alrededores.

Muchas personas se vieron sorprendidas por la voladuras de techos y caída de árboles, enormes galpones de chapa e hierro fueron tirados al piso y hasta los daños en una subestación de UTE dejaron en vilo a las autoridades ante el temor de un apagón en toda la ciudad.
El viento y la lluvia se tomaron de la mano para arrazar con todo pero fue el ganizo lo que más perjudicó, incluso varias horas después de la tormenta todavía se los podían apreciar amontonados en muchos rincones lo que daba cuenta de la magnitud del año.IMG_6168
Cientos de automóviles y camionetas recibieron destrozos importantes en su carrocería y vidrios pero los mayores daños se dieron en el cinturón hortifrutícola con la roturas de invernáculos y el daño en la plantación de campo, concentrándose los daños en algunas zonas más que en otras.
La respuesta brindada ante esta situación incluyó la coordinación del CECOED, la labor de las diferentes instituciones (Ejército Nacional, Jefatura de Policía, Dirección Nacional de Bomberos, Prefectura del Puerto de Salto, Ministerio de Desarrollo Social, Ministerio de Salud, Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, UTE) y el trabajo de la Intendencia Departamental y de sus diferentes áreas como Servicios Públicos, Obras, Desarrollo Social y Salud e Higiene, en lo que significó la atención de las emergencias que se generaron.

LOS DAÑOS EN SALTO
Según lo informado por el Comité Departamental de Emergencias (CDE) de Salto se recibieron tras la tormenta del 11 de junio un total de 235 llamados. Entendiendo cada llamado por la afectación a una familia, también se relevó el número de personas, 984, de las cuales 567 eran mayores y 417 menores.
Los barrios y zonas más afectados fueron Colonia 18 de julio, Albisu y Puntas de Valentín.
Las afectaciones fueron básicamente voladuras y roturas de techos, daños en invernáculos y en cultivos e interrupción del servicio de energía eléctrica.
No se registraron personas desplazadas y según el informe de la Dirección Departamental de Salud, no se reportaron emergencias médicas.

CERCA DE 300 HÁS DE PRODUCCIÓN AFECTADAS Y MILES DE JORNALES CAÍDOS
En cuanto a los productores, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) hizo un relevamiento técnico específico de los predios afectados, evaluando los daños generados en cultivos e invernáculos para luego instrumentar algunas medidas.
Si bien todavía no está la cifra final del total de daño estimado entre invernáculos, microtúneles y macrotúneles, se estima que rondará las 300 hectáreas, todas con algún nivel de daño.
Como un efecto cadena, esto repercute en la clase trabajadora que debe asumir una caída de jornales próxima a los 16.000, con cerca de 300 personas que no van a trabajar en esta zafra.

EVALUACIÓN Y PERSEPECTIVA
En el presente informe, EL PUEBLO recoge los testimonios de los actores que integran los sectores más afectados y una evaluación a casi un mes del evento climático de viento, lluvia y granizo que afectó nuestra ciudad y sus alrededores, en un panorama que nos posiciona nuevamente en la lucha de superar los avatares de la naturaleza.

Ítalo Tenca- productor y delegado en la JUNAGRA

El productor y delegado en la Junta Nacional de la Granja (JUNAGRA), fue consultado al respecto e indicó que la granizada fue de gran magnitud y abarcó una zona muy amplia desde la zona de Termas del Daymán hasta las inmediaciones de la represa de Salto Grande, y una zona de la Colonia Osimani no fue afectada, pero el resto de la ciudad tanto al norte como al sur sí, e incluso en alguna zona como en cuatro bocas (La Gaviota) tuvo el agravante de que se sumó una turbonada que, en la mayoría de los lugares donde hay afectación en el caso de invernaderos, felizmente no pasó eso; fue granizo de gran magnitud que perforó mucho los polietilenos y ese es el daño mayor, no así los cultivos que tuvieron un porcentaje de daño pero bastante menor.

COBERTURAS DAÑADAStenca
Lo que más daño sufrió fue la cobertura, Tenca indicó que se está realizando un trabajo que culminará en éstos días pero el total de daño estimado entre invernáculos, microtúneles y macrotúneles, rondará las 300 hectáreas; todas con algún nivel de daño.
Hay algunas que están más dañadas que no permite cruzar el invierno y hay otras que tienen menos nivel de daño y en estos casos el productor podría tomar la opción -mediante alguna medida- de cambiar el polietileno en los meses de verano.
Va a ser una erogación importante de dinero, hay que tener en cuenta que para cambiar mil metros cuadrados de invernadero, tiene un costo de 55 mil pesos aproximadamente, es decir que son 550 mil por hectárea, manifestó Tenca.
Comentó que hasta el momento los que tenían seguro hicieron la denuncia, el Banco de Seguros ya está relevando los daños y por otro lado, la gente que no tenía cobertura, Salto Hortícola como gremial se movió, inmediatamente convocó a una reunión el mismo día lunes para ver cuáles eran los pasos a seguir, se hizo algunas solicitudes pero “todavía no tenemos respuesta formal, si bien soy delegado en la JUNAGRA y desde el MGAP rápidamente se movieron para hacer un relevamiento, ese informe lo tiene el ministro pero hasta ahora no hay novedades; no sabemos si va a haber ayuda del MGAP, no lo tenemos claro, como gremial hemos hecho lo que teníamos que hacer; pedir al ministro que se decretara emergencia, sin sabe si se podía hacer o no, pero vemos que la situación es bastante critica”.
Tenca explicó que los productos para el consumo no están en riesgo , pero sí va a ser un golpe duro para las arcas de cada productor, “es un gasto que no estaba previsto, que vuelve a afectarnos después del fines de octubre que tuvimos una”.
El productor dijo que ahora hay un agravante respecto a la granizada anterior, y es que ahora si bien Salto está aportando un volumen importante de productos al mercado nacional, los meses fundamentales para que Salto haga la diferencia, son ahora; entre Salto y Bella Unión en invierno tienen el 70% del abastecimiento del mercado nacional, “entonces nos cae en un momento difícil”.
En este sentido indicó que el daño físico por granizo en los cultivos prácticamente es muy poco, pero el miedo es qué va a pasar posteriormente a esto: desde heladas importantes o peor aún muchos días de lluvia.
En cuanto a los rubros afectados, informó que un 80% del área de invernaderos es tomate y morrón, bajo microtúneles y macrotúneles la gran mayoría es frutilla y zapallito, y como cultivo alternativo en invernáculo alguna berenjena, pepino chaucha y zapallito.
La lluvia y el viento por otra parte afectaron algunos cultivos que no están bajo protección en la zona de Corralito como zanahoria, algo de cebolla que estaba trasplantada y algún cultivo de papa.
Respecto a cómo enfrentaran el invierno comentó que cuando pasan estos eventos, el productor rápidamente sale a intentar solucionar y el día que cayó la piedra, a los tres días había previstas temperaturas bajo cero, entonces el productor tuvo que salir a ver cómo arreglaba; se utilizó mucho polietileno fino para poner cielorrasos, algunos pusieron por encima del techo , otros que tuvieron la posibilidad ya están cambiando los naylon, pero hubo una agravante;, no había stock de polietileno ni de tapajuntas, insumo que se utiliza para poner el naylon en de los invernaderos, los aserraderos no están dando abasto y a esto se suma otro problema que es cómo cambiar el naylon en invierno ya que ese trabajo se hace con 20 -25 28 grados de temperatura y ahora hablamos de días de no más de 12 grados.
Tenca aseguró que hoy la producción todavía está caminando, el productor afrontó esto, pero hay que ver cómo afronta la situación; si con endeudamiento, si con financiamiento de las casas comerciales, algunos con recursos propios y otros quedarán a la espera de qué pasará con el MGAP si hay algún apoyo o no, venimos de un apoyo recibido por la granizada en el mes de octubre que todavía no se había terminado de concretar; algunos no lo habían recibido.

A nivel citrícola, afectó más del 50% de la producción de este año y hasta el 95% de la producción del año 2019

La citricultura de nuestro departamento se vio seriamente afectada por la granizada del día lunes 11, pero la afectación no implica solamente daños y pérdidas de frutas, plantas dañadas que darán menos fruta el año próximo, sino que también se ven afectados muchos trabajadores zafrales de los que se rescindirá la mano de obra por falta de productos, así como camioneros, comerciantes y demás que forman parte de la cadena.
Para conocer detalles de ello, EL PUEBLO consultó a José Guarino, integrante de la empresa Naranjales Guarino quien manifestó que «en este negocio jugamos siempre a la ruleta, porque estamos invirtiendo todos los días en algo que no sabemos qué resultado nos puede dar». Expresó que de los años que tiene en la parte de citricultura, nunca había visto una piedra tan grande como esta, y los destrozos fueron bastante violentos; ya que fueron piedras muy grandes con mucho viento y fue lo que castigó no sólo a la fruta sino a planta para el próximo año, que dará alrededor de un 35% menos de fruta y en otros casos (no en la empresa) entre 80 y 95% menos por el daño de la piedra más las heladas de los días siguientes.
En este sentido explicó que no sólo se perdió la producción de acá hasta finales de año, sino que también se puede tener recesión de kilajes por tonelada por hectárea para la próxima cosecha. Guarino dijo que aguardan que sea una buena primavera, de manera que la planta se pueda reponer para el año 2019, de todas maneras afirmó que habrá una merma en todas las variedades que se vieron afectadas por la piedra.
A nivel de la empresa, indicó que tienen alrededor de 300 hectáreas afectadas, se calcula entre 15 y 18 kilos por planta perdido, el cálculo es estimado para mandarinas y naranjas, lo que implica en el entorno de 1.200 – 1.300 toneladas perdidas; lo que significa entre 25 y 30% de la cosecha. Este porcentaje es referido a la fruta que está en el suelo, y a ello debe sumarse lo que queda afectado en planta que se pierde por calidad cuando se trae al packing, de manera que se va a perder entre un 45 y 50% de la producción.
NO TIENEN SEGURO
Guarino indicó que en general en la citricultura no se tiende a asegurar; en el caso de la empresa, explicó que han pedido presupuesto pero el valor del seguro es muy elevado para la rentabilidad que les deja por hectárea el citrus, por lo cual, la pérdida la asume la empresa.
ES UNA CADENA QUE AFECTA MUCHO MÁS ALLÁ DE LA NARANJA
Guarino manifestó que el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP) nunca ha ido a hacer relevamiento de los daños, ni ahora ni el año 2012 cuando una secuencia de heladas afectó una gran parte de la producción, sí ha hecho relevamiento de daños a productores pequeños; «como que el productor mediano y grande se maneje solo, pero en eso no estoy de acuerdo con ninguna política de esas, porque yo entiendo que al productor chico hay que ayudarlo – uno fue productor chico- pero también el productor grande da mucha mano de obra, mueve mucho el mercado, esto es todo una cadena, atrás de la naranja hay mucha cosa que se va paralizar, tenemos la gente que trabaja en la quinta, la mano de obra en la cosecha, los fleteros que acarrean la fruta, la gente que trabaja en el packing, el fletero que acarrea a Montevideo, el combustible que gasta la empresa, los repuestos de la maquinaria que se usa para la cosecha, hasta el almacenero que le vende al jornalero, se ven afectados”. Por ello reiteró que “está bien que el MGAP apoye al productor chico, pero el grande también tiene su parte, sé que nos podemos defender, pero a la larga necesitamos que nos ayuden, porque para nosotros perder 1.300 toneladas de fruta, es mucho”.
INVERSIÓN PERDIDA
“Nosotros hicimos una inversión de hace un año para atrás, venimos invirtiendo para llegar a este momento con fruta de calidad, y en 5 minutos, nos destruyó 1.300 toneladas de fruta, perdimos todo ese gasto que lo íbamos a recuperar con la fruta”, explicó y agregó que la empresa vende la fruta, y los precios no son muy elevados, “exportamos sí, pero no es fácil exportar, también hay un costo y los márgenes que manejamos son muy pequeños, cada vez se nos achican más lo márgenes de ganancia frente a los costos de producción que tenemos”. Manifestó que los socios invierten en la empresa, “esto es una empresa familiar que apuesta a la citricultura y queremos seguir en el rubro, compramos variedades nuevas, ahora viene toda la reconversión varietal y eso tiene costo”. Guarino informó que además la granizada afectó casi cuatro hectáreas de invernadero, se perdió todo el naylon que se había cambiado en el 2017, y teniendo en cuenta que además de citricultores, son horticultores, también se vieron afecGuarinotados aunque esa parte sí está asegurada y ahora viene todo el proceso de «pelear» con el Banco de Seguros para que les pague más o menos los gastos que tienen “porque el deducible del banco es muy grande, y lo que te entregan son limosnas; uno tiene espalda para aguantar eso; pero el productor chico, que no tiene espalda, se va”.
La reparación de los invernaderos se pudo realizar recién esta semana, que pudieron conseguir personal (capacitado para ese trabajo); “no se le puede dar a cualquiera un rollo de naylon que vale 270 o 300 dólares”, y tapajuntas (insumo que no había disponible debido a que los aserraderos colapsaron). El naylon sí consiguió, aunque también se agotó debido a que esta no es temporada de venta de este producto, y a ello se suma que el clima no es el adecuado para colocar los naylon que necesitan temperaturas altas para poder instalarse correctamente, si el naylon no se estira bien, las consecuencias son que en el verano con 40-45° el naylon afloja, y si llueve, se pierde ya que el agua se acumula y hay que pincharlo porque revienta.

2.500 jornales menos sería el saldo de los efectos de la granizada

Guarino estimó que en lo que respecta a la empresa Naranjales Guarino, serán alrededor de 2.500 jornales menos por el efecto de la piedra, lo que equivale a 120-130 mil dólares que no se le va a pagar a la gente.
Son en el entorno de 400 personas que van a estar afectadas, son casi tres meses de trabajGuarino1o ya que afectó distintas variedades.
Indicó que la empresa trata de no mandar empleados al seguro de paro y en tiempo de cosecha trata de rotar las cuadrillas para darle trabajo a todos.
“Del tiempo se puede esperar cualquier cosa, sabemos lo que invertimos, pero no sabemos cuanto vamos a recoger, también estuvimos tres meses sin lluvia y en dos semanas se registraron 470 mm, y eso también afectó la cosecha en ese momento”.
Asimismo aseguró que “tampoco nos desanimamos porque no es la primera piedra que nos afecta, pero esto cada vez se complica más por los costos internos que tenemos que son muy elevados, porque los productos que vienen tanto para el sector citrícola como hortícola son todos importados , vienen todo en dólares y parte de la producción citrícola, y toda la producción hortícola se venden en pesos porque el mercado interno trabaja en pesos”.

El Ministerio de ganadería agricultura y pesca está trabajando y evaluando la situación

Avelino Casas de la dirección técnica de DIGEGRA

El Ing. Agr. Avelino Casas, de la dirección técnica de la DIGEGRA (Dirección General de la Granja) informó a EL PUEBLO que luego de la granizada estuvieron en Salto reforzando el equipo de los técnicos locales de la DIGEGRA y el resto del MGAP; se hizo un relevamiento; se delimitaron las zonas afectadas y se hizo una revisación de los daños.
“De ese relevamiento lo que podemos decir es que el daño fue bastante generalizado con excepción del norte de la Colonia Osimani – la zona entre Agua Salto y La Represa de Salto Grande -y el noroeste de la Colonia 18 de Julio -sobre el bypass de la ruta 3 nueva a la ruta vieja- y Colonia Gestido; esas zonas están sin daños o con daño no relevante”.
LOS CULTIVOS NO PRESENTAN DAÑOS RELEVANTES
Casas indicó que el resto de la zona se registró un daño importante en la cobertura de protección, no en las estructuras ni tampoco se vieron daños en los cultivos; “prácticamente en los cultivos no hay daños relevantes, sino que están en buena condiciones incluso con los distintos grados de afectación; “eso es lo que se le informó a la DIGEGRA y al Ministro de Ganadería Agricultura y Pesca Enzo Benech”.
Agregó que hubo una reunión de discusión en el Ministerio pero hasta el momento no se comunicado a los técnicos ninguna resolución “eso está en evaluación y en proceso”.
Casas remarcó que en los cultivos el daño no es relevante “pero lo que nos preocupa es el control de las heladas y a futuro la afectación que pueda haber por lluvias importantes que pueden afectar el tema sanitario dentro de los invernáculos por las goteras”.

Por otra parte indicó que están evaluando los porcentajes de quiénes están asegurados y quiénes no y ver la política de asegurar, de que con el subsidio que tiene el Fondo de la Granja a los seguros , “porque para nosotros es fundamental marcar y resaltar la política de apoyo a los seguros y no tener que estar respondiendo con estas excepciones”.

Se perdieron 10.850 jornales de campo y 5.218 en packing según UPEFRUY y los trabajadores creen que serán más

La Unión de Productores y Exportadores Frutihortícolas del Uruguay (UPEFRUY) elaboró un informe que elevó al Ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro, con una evaluación de los daños motivados por los efectos climáticos ocurridos el pasado 11 de junio en Salto, oportunidad en que se desató una tormenta de viento, lluvia y granizo que afectó sobre todo gran parte de la producción hortícola y frutícola.

El informe, tomó en cuenta un total de 570 hás afectadas y aproximadamente 7.110 toneladas de pérdidas en frutas, lo que repercutió en la masa de trabajadores dedicados a la cosecha, sobre todo en la citricultura.IMG_4170
A nivel de los trabajadores, se manejan 10.852 jornales menos en el trabajo de campo y en packing unos 5.218 jornales menos.
Más allá de estos datos oficiales, elaborados por la UPEFRUY, los trabajadores del sector citrícola consideran que la repercusión de los daños de la granizada en la masa de trabajadores de la citricultura fue mayor y eso se suma a una situación difícil que ya venían atravesando y ven con preocupación lo que pueda pasar en la próxima zafra.
El dirigente sindical, Héctor Piedrabuena, del Sindicato de Trabajadores de Citricultura y Afines (Citracita), dijo a EL PUEBLO, que la citricultura viene desde hace un par de años intentando salir de un estancamiento, reconvertiendo variedades, esto es, cambiando aquellas que el mercado ya no las compra por otras nuevas. Esto, implica una nueva plantación y zafras más chicas con menos cantidad de jornales, algo que ya se venía viviendo en el sector; ahora, con la última tormenta de granizo, viento y lluvia, estas nuevas plantas sufrieron daños muy importantes y eso repercute en una baja de jornales aún mayor a la prevista.
“Hoy, tenemos entre 300 compañeros que no han comenzado a trabajar en esta zafra y no lo van a hacer porque venimos acarreando un problema con la seguía, después la lluvia y ahora esta última tormenta. Lamentablemente cuando hay efectos adversos por el cambio climático, se pierde producción, no hay que cosechar y por eso se recorta personal. Por eso, van a haber menos puestos de trabajo en esta zafra”, señaló Piedrabuena.
El granizo no afectó solamente la producción que estaba a punto de cosecharse sino también se dieron tremendos daños en las pequeñas plantas que están en reconversión y “eso implica todo un proceso que no sabemos en que va a terminar, con una pérdida real de jornales y una cifra que es algo que no manejamos y que puede ser mayor de lo que pensamos”, agregó Piedrabuena.

EL RECLAMO HISTÓRICO DE LOS “JORNALES CAÍDOS”
Por su parte, Luis Pawelesky, representante gremial del Sindicato Único de Obreros Rurales y Agroindustriales (SUDORA), comentó también que desde hace un tiempo se venía con una reducción de jornales y con la granizada se vino a complejizar más la situación.
“Ya veníamos con una merma de jornales por una naranja que ya no tiene valor comercial como la Satsuma, nosotros empezamos tarde con la zafra, además hay un desfasaje entre la variedad que está para cosechar y la nueva plantación, por lo tanto se viene trabajando de forma bastante salteada”, comentó Pawelesky. “El tema de la granizada repercutirá en las próximas variedades”, agregó. “Nosotros como sindicato ya teníamos toda esa situación crítica porque no se generan jornales y la granizada afecta a la fruta que va a salir en los próximos meses”, explicó el sindicalista.
Pawelesky transmitió también la histórica preocupación del sector de los jornales caídos por decisiones de la empresa, por lluvia, porque no están dadas las condiciones para cosechar la fruta, por una reorganización de la empresa y ese tipo de cosas. “Como trabajadores jornaleros no nos corresponde más que aceptar los jornales caídos y esa es una lucha que hacemos todos los años y que afecta mucho. Nosotros como clase trabajadora tenemos efectos por un hecho puntual como la granizada pero también tenemos una realidad que se repite en todas las zafras porque si bien hay cuestiones como el seguro de paro parcial y esas cosas, no se cubren las necesidades mínimas de los trabajadores. En cambio el sector productivo siempre tiene una posibilidad de desahogo con créditos, refinanciación de deudas y subsidios y eso marca una diferencia abismal entre lo que significa la clase trabajadora y los dueños de los medios de producción”, concluyó Pawelesky.

«Los daños se produjeron en los dos galpones, que abarcaban un total de 4.800 metros cuadrados»

Federico Roig – Distribuidora EFE ROIG

Ante el último temporal que provocó innumerables destrozos en la ciudad de Salto y zonas aledañas, EL PUEBLO dialogó con Francisco Roig, cuya empresa familiar, Distribuidora EFE ROIG, se vio fuertemente afectada al destruirse en su totalidad, dos galpones que se levantaban en la zona de La Gaviota, en el Parque Logístico que se encuentra en el acceso sur de la ciudad.

¿Es la primera vez que la empresa enfrenta una situación de estas características?
Sí, es la primera vez que nos pasa. Nunca nos había pasado una cosa de estas características.IMG_6217

¿El mayor problema o causante de los destrozos, fue el viento o el granizo, en el entendido que en zonas suburbanas los perjuicios parecen haber sido mayores que en la ciudad misma?
Si le digo, le miento. Todavía, está toda la situación en estudio para determinar cuáles fueron las causas, no habiendo datos oficiales al respecto. Sabemos que hay Ingenieros trabajando en el tema.

¿Hablamos de que el daño o los daños se produjeron en una estructura de importantes dimensiones?
Los daños se produjeron en los dos galpones, que abarcaban un total de 4.800 metros cuadrados, que se encontraban dentro del Parque Logístico de La Gaviota, donde está también la Agropecuaria Salto.

¿Qué función o funciones cumplían dichos galpones para la empresa?
Al tener una distribuidora de alimentos, la que se encuentra en el centro de la ciudad, y por un tema estructural, la idea era, o mejor dicho, ante esa realidad, nos vimos obligados a mudarnos, transformándose esa estructura en el nuevo centro de la empresa.

¿Cuánto tiempo estima que demorará el construirlos nuevamente y cuándo tiene pensado hacerlo?
Desde que se arranca con el proyecto y se lo define, hablamos de mucho tiempo; pero, desde que empiezan a armarlo propiamente dicho, desde los primeros movimientos de tierra, serán unos ocho meses, más o menos. Tiempo en que la empresa no contará con esa herramienta, porque, desde que arranquemos a construir, estimamos ese lapso de tiempo.
Por otro lado, todavía no tenemos especificado qué costo generaron los daños, y sumado a lo que aparejará la reconstrucción, sin dudas que será una cifra importante.
Nosotros deseamos que sea lo antes posible. Pero, bueno, justamente por la espera del análisis de cuáles fueron los motivos de los daños, va a llevar un tiempo, no sabemos cuánto; repetimos, si fuera por nosotros, ojalá que pudiésemos comenzar a construir, mañana mismo.

¿La empresa considera necesario que la nueva construcción sea efectuada con otro tipo de estructura más resistente a eventos naturales como el que originó los daños, o no?
No. Aún no se saben cuáles fueron los motivos exactos por los que la estructura se dañó, lo cual se encuentra en estudio. La empresa, en su momento, para construir los dos galpones, había contratado a un proveedor líder en el mercado, en quien confiamos, así como también en la construcción realizada por él. Pero repito, todavía no se sabe cuáles fueron los motivos precisos.

Este hecho puntual, ¿afectó el normal desempeño de la empresa e sus actividades?
No, puntualmente no; nosotros seguimos trabajando en nuestra actual ubicación en el centro de Salto. Si nos afectó en lo relativo a la proyección de la empresa, en el crecimiento de la misa, la que pensaba ya estar en el nuevo centro, y ahora no se dará en el tiempo en el que pretendíamos hacerlo. Desde ese punto de vista, afecta.
Pero, en definitiva, nos tendremos que concientizar que vamos a tener que estar por un tiempo más en el lugar en donde estamos ahora.

Juan Osorio Encargado de Mapfre Seguros Salto – “En 24 años nunca habíamos experimentado una granizada de tal magnitud”

Mapfre es una empresa de seguros que tiene sucursales en todo el país y una fuerte red de clientes en Salto. Juan Osorio – encargado de la sucursal de Salto – informó que a consecuencia de la granizada acaecida el pasado 11 de junio se registraron 162 denuncias de daños por granizo, viéndose afectados 103 vehículos y el resto de carácter diverso – que incluye daños en invernáculos, galpones, casas de familia y comercios. juan osorio 001

“En veinticuatro años nunca habíamos experimentado una granizada de esa naturaleza en nuestro departamento.
Para atender los menesteres de los vehículos se realizó una coordinación con los talleres de Salto, donde aquel asegurado que no tenía un taller en particular fue asesorado por la empresa y los clientes que tienen el taller de su preferencia pudieron hacer la gestión allí.

Juan Osorio explicó que la cobertura que cubre el daño del granizo únicamente es la catalogada como “Todo riesgo”. Si la cobertura es total, la compañía se hace cargo del arreglo del vehículo en su totalidad.
Se sabe cuántos seguros hay en la cartera general y la mayoría de los seguros no son coberturas totales, de la cartera de autos un cincuenta por ciento son coberturas totales y el resto son coberturas menores, coberturas por hurto o incendios o coberturas contra terceros.
Los daños por granizo son únicamente cubiertos cuando el seguro es total, en este caso fueron 104 autos para reparar. Para la empresa aseguradora es un monto muy importante a indemnizar en la parte de “diversos”, reparación de casas, techos, ventanas rotas, ventanales de casas de familia, aleros, cartelería en locales comerciales, en los invernáculos los daños fueron en un cien por ciento.
Cabe destacar que los más damnificados fueron los productores; de esos temas se ha ocupado el Ingeniero Julio Derrégibus, encargado de inspeccionar los daños causados a los productores.
En el caso de los vehículos, trabajan los peritos de Mapfre que son los que hacen una evaluación de los daños y luego pasan la liquidación al taller, para que éste se encargue de las reparaciones correspondientes.
Para atender las reparaciones en casas de familia, hay dos arquitectos que luego de 48 horas del evento del granizo estuvieron en Salto para visitar a todos los clientes siniestrados.
“Hoy – en menos de treinta días del fatídico acontecimiento – estamos pagando los daños” – reveló Osorio.

-¿Cómo es el proceso de la actuación del seguro ante un siniestro?
-”El cliente se comunica mediante un call center (0800) y da parte del daño que afectó su vehículo o casa, comercio o en el ámbito rural. Esa denuncia de inmediato nos la derivan a nosotros vía e mail. Se van imprimiendo las denuncias y se los llama a los clientes para coordinar la ida a los talleres.
En cuanto a los invernáculos, las denuncias son derivadas al Ingeniero Julio Derrégibus que luego hace las inspecciones. Comercios y casas son visitadas por los arquitectos que hacen los informes con la solicitud de los presupuestos, que luego se van liquidando.
Por la cantidad de asegurados colapsaron los talleres de autos, por ello de a poco se van reparando y la totalidad va a demandar un período de tres meses.
Lo que se arregla en el momento son los vidrios tales como parabrisas, luces traseras o vidrios de puerta. De inmediato se da la orden para que el cliente vaya a cambiar el vidrio al proveedor.

-¿Este evento hizo de reformular algún detalle dentro del manejo de la empresa?
-”Esto pasó solo en Salto. Aquí somos cinco personas las que trabajamos, de las cuales cuatro nos dedicamos a la atención al público. Fueron tantas las denuncias que en un momento el call center colapsó. A medida que se fue tranquilizando, fueron entrando las llamadas.
Al advertir la situación crítica me comuniqué con los supervisores de la empresa en Montevideo, quienes me brindaron el cien por ciento de su apoyo y enviaron tres funcionarios que se dedicaron a atender a los clientes.
La empresa lidera el mercado en nuestro país; tiene una solvencia muy importante.
Un evento que fue realmente desvastador fue el tornado que hace unos años aconteció en Dolores. Fue cuatro o cinco veces peor que ésto no solamente en las pérdidas económicas sino lo que tuvo que pagar Mapfre, hasta la oficina de la empresa voló en aquella ciudad y se tuvo que instalar una oficina provisoria.
Es la única empresa de seguros que cuenta con sucursales en todo el país y tiene un delegado en cada departamento encargado de atender al cliente no solamente en la parte de ventas. Esperemos que estos eventos no se den tan seguido.
Pese a la situación complicada buena organización permitió que el trabajo fuera efectivo, atendiendo finalmente todos los menesteres de los clientes damnificados.
A todos se les comunicó que los talleres iban a estar ocupados por tres meses y entendieron perfectamente. El granizo hizo mucho daño en todos lados y en varios ámbitos.
Lo positivo es que en la actualidad ya se están haciendo frente a las vicisitudes económicas.
De darse estas situaciones climáticas con mayor asiduidad, lamentamente se deberían subir las pólizas”.

“Creemos que, en la urgencia, en la emergencia, lo más importante es el orden”

Julio Texeira – CECOED

 

EL PUEBLO dialogó con Julio Texeira, encargado del CECOED (Centro Coordinador de Emergencias Departamentales), quien hizo un análisis de la forma en que se afrontó el último temporal, cuya granizada produjo importantes perjuicios edilicios en la ciudad y en la zona suburbana, sosteniendo que, es importante para otorgar una buena respuesta ante hechos similares “la coordinación entre las diferentes instituciones”, lo que se ha demostrado con el último suceso climático.
¿Se conoce la cantidad exacta de daños provocados por el último temporal y los perjuicios económicos originados?
Nosotros estaremos realizando el cierre, o el informe final de estos sucesos, todas las instituciones que integran el Comité de Emergencia, para dar los números finales de los daños y de los perjuicios provocados, en unos pocos días; se está trabajando en el tema.
La respuesta del CECOED fue inmediata
Siempre se da prioridad, dependiendo del evento. En la granizada, concretamente, qué era lo más urgente de una primer llamada a las 6 y algo de la mañana; lo más importante era que a esa gente, se le mojaba todo lo que tenía adentro del hogar, lo que no se podía en ese momento trasladar a ninguna parte, porque seguía la lluvia y la granizada. Qué fue lo que se hizo, se otorgó nylon –manta, que en realidad es una manta especial, para cubrir la zona afectada cosa de que adentro del hogar no se terminarán de destruir las pertenencias, además de poder dormir secos durante la noche. Después, era atender la asistencia inmediata en cuanto a problemas de salud, derivando a las personas a los centros de salud para ser asistidos de una manera diferente, o sea, que no se tenga que hacer el proceso de sacar número, hacer cola, no porque no se deba hacer, sino porque ante esa emergencia, es importante que el Departamento de Salud, y de hecho así se hizo, esté ahí a la orden. Luego, prever la noche, si se tiene ropa y cama seca; cosas que por ahí a uno no le da importancia, pero, en ese momento son los problemas que surgen y que son importantes para quien padece la emergencia. Eso fue lo que se hizo.
¿Nos encontramos realmente preparados como sociedad, para afrontar eventos naturales a los que no estamos acostumbrados que se den con tanta asiduidad?
En nuestra etapa, asumí el pasado 18 de junio, esperemos que el trabajo sea bastante productivo, ni mejor ni peor que el efectuado por os demás, sino que, simplemente diferente por la especialización técnica que tiene este grupo de trabajo, en seguridad y riesgo. Una de las cosas que pretendemos hacer, y de hecho lo estamos haciendo, con la granizada se vio y se notó, es interrelacionarse, lo más que se pueda, con las instituciones, porque cada una tiene su especialidad. Que quiere decir; que estaremos preparados en cuanto manejemos bien la coordinación; nadie le enseñará a las Fuerzas Armadas o al Ministerio del Interior, la logística, siendo que ellos están preparados para lo que es, y cómo actuar ante determinados casos. Entonces, la idea es utilizar y coordinar los recursos, de la mejor manera. Nosotros estamos seguros de que la respuesta, cuando se aceita eso, es muy rápida y efectiva. Sumado a eso, otra de las cosas que hicimos, fue en base a la amenaza, siempre se tiene una vulnerabilidad; qué quiere decir, ver primero cuál es la amenaza posible, para ver a su vez cuál es la vulnerabilidad que se tiene, y en base a eso, cuáles son los recursos con los que se puede contar para atacar esa amenaza.
De ahí, planificamos; primero, es tener una parte administrativa prolija y que esté aceitada. Hay protocolos en la cartelera, y cada funcionario que atiende el teléfono tiene su protocolo hasta en lo básico.
Si se llama, por ejemplo, porque se inunda la casa o cayó granizo, el funcionario lo que hace es fijarse en el protocolo escrito y recabar los datos primarios de la persona que está pasando por una emergencia, con la mayor exactitud posible (referencia del lugar, cuántas personas hay, cuál fue el hecho, si hay personas heridas, etc.). En segundo lugar, es la respuesta primaria de los técnicos. El equipo de la unidad de capacitación, lo primero que hace es, asistir por prioridades de emergencia, a cada una de las casa o de los lugares; en base a eso, se deriva automáticamente en otro protocolo. Todo esto, tiene que estar claramente establecido, y aclaramos que, no quiere decir que lleve mucho tiempo; es automático, a través de la radio y de los celulares.
Ahí se sabe si se necesita, por ejemplo, una bomba para desagotar un patio o una casa, se llamará a Espacios Públicos y, esa cuadrilla que ya está preparada para esos eventos, concurrirá al lugar. Para qué hacemos esto; porque creemos que, en la urgencia, en la emergencia, lo más importante es el orden.
Ante un hecho con las características de las que hablamos, ¿dónde se puede comunicar un afectado?
Se puede llamar al teléfono fijo del CECOED: 473 27359, en el horario de atención que es: de lunes a viernes de 7:00 a 19:00 horas, y luego de ese horario, así como los días sábados y domingos, al 911.

 







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