“Lenguaje inclusivo”

El género en el lenguaje, ¿inclusión o división?

La calor” era antiguamente un sustantivos del género femenino y después cambió. Así como este ejemplo, pueden haber cientos más en nuestro lenguaje. Pero el proceso que lleva a grandes cambios en la lengua es justamente eso: un proceso. Como tal, requiere tiempo y un uso constante y determinado por un numeroso grupo de hablantes.
Sin embargo, desde las esferas de poder de turno parece quererse imponer un modo de hablar y escribir que no coincide con el uso común de la gente que se mantiene ajena a ese léxico e incluso parece verlo como ridículo y lo usa únicamente para referirse al mismo en un tono de broma.Palabras
Los impulsores de este nuevo léxico, al que denominan lenguaje inclusivo, fundamentan el cambio en la visión de que el masculino universal no engloba al femenino en el lenguaje y en que hay que ir cambiando cosas en favor de la equidad de género.
El lenguaje inclusivo es algo de lo que no se tiene conocimiento desde hace demasiado tiempo o por lo menos no tuvo un “auge” tan importante como hasta hace poco. Esto es, principalmente, porque está ligado a una cuestión de género, tema que al día de hoy se ha hecho más visible y efusivo. La lucha del feminismo por su valoración tras siglos de ser considerado el sexo débil hasta el reconocimiento del género como una cuestión social han sido los impulsores de esta nueva modalidad que transforma esa opción del género en la sociedad al uso del género en el lenguaje, como si con el mismo se dilucidaran los problemas de la desigualdad.
Quienes impulsan estas reformas en el lenguaje y hasta se podría decir que las “imponen” (porque dejarlas de lado implica no actuar de forma políticamente correcta), tienen la férrea convicción que la inclusión en el lenguaje de la diferenciación entre el género masculino y femenino lleva a la no discriminación y a la valoración de la diversidad.
Asimismo, creen que mediante esta forma de hablar y escribir se propenderá a cambios más radicales a nivel de otras esferas y categorías, pretendiendo así obtener más derechos y un mayor reconocimiento.
Mientras tanto, los opositores al uso del lenguaje inclusivo señalan que de esta manera se construye con la puesta en valor de la diferencia y la interpelación a la lengua y señalan que esa corrección política tiende a reducirse a lo retórico, el lenguaje, pasando a deformar nuestro idioma.
El uso políticamente correcto del lenguaje inclusivo viene de la mano de una obligatoria institucionalización por parte de los gobiernos de turno que parece no condescender con el uso cotidiano de la lengua por parte de la población en general y eso es lo que marca la imposición de un lenguaje que no encuentra eco en la sociedad y recurre a la institucionalización para imponerlo.
Muestra de ello, es el reciente pedido del gobierno español a la Real Academa Española (RAE). La Vicepresidenta del Gobierno de España, Carmen Calvo, le solicitó un informe a la RAE donde se analice la posibilidad de cambiar el lenguaje de la Constitución española por uno que fuera incluyente, de tal manera que se incluyan de forma directa las palabras del género femenino en la Carta Magna de ese país.
La Real Academia Española ha constituido una ponencia encargada de estudiar en primera instancia la solicitud de un estudio sobre “el buen uso del lenguaje inclusivo” en la Constitución Española. Dicha ponencia estará compuesta por los académicos de número Pedro Álvarez de Miranda, Paz Battaner, Ignacio Bosque e Inés Fernández-Ordóñez. Su propuesta pasará en septiembre próximo a la Comisión Delegada del Pleno y cuando este se reúna de nuevo en el mes de octubre tomará el acuerdo corporativo que corresponda en relación con el estudio solicitado.
En el presente informe, EL PUEBLO, recoge la opinión de férreos defensores del lenguaje inclusivo y de quienes se muestran en contra de su uso, fundamentando en cada caso su opinión, para que el lector tenga la oportunidad de conocer ambos puntos de vista.

Opina la referente del Plan Nacional de Lectura en Salto María Luisa De Francesco

Bondades y barreras del lenguaje inclusivo

Es un tema muy interesante. Lo digo más por el enojo que genera en los que afirman no estar de acuerdo que por el tema en sí. Creo que nuestro idioma ha cambiado tanto, se han incorporado vocablos tan increíbles que me pregunto, ¿ por qué no hubo tanto alboroto? Haiga una palabra que hasta suena mal no logró tanta gente indignada.
A mí me parece que habría que pensar seriamente por qué hay tanta gente indignada con este tema.
A mí me parece muy interesante la propuesta y no me indignan los que creen que está mal.
A la sombra del “todos” estuvimos miles de años. No es hora de pensar diferente?
-¿Piensa usted que la sociedad en general tiene claro lo que significa la inclusión?
-“No creo que lo tengamos claro.
Pero realmente qué tenemos claro si todos los temas se debaten con una supuesta lógica política.
¿Inclusivo de género o de todo? ¿Absolutamente? No creo. Ni lo de género está claro para muchísima gente
A mí como escritora me parece que hay que romper las reglas. Comenzar. Eso paso con el Plan Ceibal. Y en algunos caso sigue siendo resistido aún pero los gurises se apropiaron de la tecnología y ya nada vuelve atrás.
¿De verdad creemos que cada vocablo es realmente parte del consciente popular? No solamente los lingüísticos hablan de algunos temas. Por eso subyacen los lunfardos. Se forman otras formas de lenguaje y convengamos: sin tanto escándalo.
¿El escándalo es por la pureza del idioma o por la postura de género?
Yo creo que ha sucedido así con muchos vocablos. Se empezó en forma coloquial y vulgar y se terminó aceptando. Siempre fue así
¿Le gustaría inspirarse en el lenguaje inclusivo a la hora de escribir nuevas obras?
-“Me gustaría sí… claro. Soy de una generación muy combativa en estos temas
Eso será bien interesante en veinte años. Como los jóvenes que leen en pantallas.¿ Se puede ver hoy el efecto? Aún no. Pero ¿Qué sucederá en 20 años?
Dijo Borges – Si en el nombre de la Rosa está toda la rosa en el Río Nilo está todo el Nilo. ¿Ven? Una palabra que nos incluya a todas todos todes…Una palabra tan grande como la humanidad.
Las personas que no quieren cambiar cosas… ¿realmente piensan que estamos bien?
¿Somos geniales? Estaría bueno redescubrir… comenzar desde cero.
Ello siempre beneficia.Tirar romper y empezar es como reinventarse. ¿Hay otra forma de sobrevivir en este sistema?
Reinvención de las palabras para salvarnos del tedio de un sistema decadente.
Ojo: la vanguardia de escritores de la LIJ opinamos casi igual
Porque queremos niños y niñas diferentes y pensamos utopías incluidas que el lenguaje ayuda. En mi caso, que he abordado tanto el tema género en los cuentos por ejemplo.
Pienso en otros cuentos posibles y me agrada
sí un todes es complicado, pero me gusta. Pero mis cuentos ¿Estarían todos mal escritos?
¿Tendría que recomenzar? ¿O comenzaría tímidamente con nuevos títulos?
Un cuente inclusive. De a poco y sin pelearse. Respetándonos: misión imposible
Entonces si no podemos despreciar al que lo acata o al que no está de acuerdo: la incisión es utopía? Debo hablar de inclusión.
A mí me da mucha gracia que haya gente ta preocupada por este tema. Ni la pobreza ni el hambre ni el odio ha dado tanto debate en algunes.
¿Cree que el lenguaje inclusivo se va a poner en práctica en breve?
-“No. No creo a corto plazo.Tendrá mil debates antes
Ahí estaría lo realmente revolucionario: si se logra otra inclusión.Otro contexto más parejo e igualitario”.
El lenguaje inclusivo es algo que no se tiene conocimiento hace demasiado tiempo, o por lo menos no tuvo un “auge” hasta hace poco.
Esto es principalmente porque está ligado a una cuestión de género, tema que si al día de hoy, la sexualidad sigue siendo tabú e incluso ilegal en varios países, imagínense como es el tema género, que viendo como se está desarrollando en varios países, es como el paso posterior.
Si no se habló o no se debatió de lenguaje inclusivo hasta el día de hoy, es porque son cambios que se pueden realizar una vez que otras bases se asienten: en específico, el empezar a pensar al género como no binario. A grandes rasgos, y porque no soy un experto en esto, el género binario divide a las personas humanas en dos géneros: masculino (denominado gramaticalmente por la O) y femenino (denominado gramaticalmente por la A). Sin embargo, la sociedad fue evolucionando, gracias a Dios y se fueron dando a conocer personas que no se sienten ni uno, ni otro. Ni femenino, ni masculino.
Es aquí dode surgen personas poligénero, género fluido, entre otras.
Estas personas no quedan englobadas bajo el género binario que socialmente rige hoy en día, y es por estas personas, que están logrando ser visibilizadas hoy en día que surge el lenguaje inclusivo: justamente, porque no se sienten ni masculinos ni femeninas, y porque de esta forma, dejamos de hacerle creer a los nuevos bebes, que tienen que ser o uno u otro, dándole la oportunidad de elegir por sí mismos.

En Salto no se ha hablado del tema en las aulas y en general no es bien visto, consideran que una letra no contribuye a la inclusión

EL PUEBLO consultó al público salteño para conocer su opinión del lenguaje inclusivo, y en general hay desconocimiento del tema. Solo algunas personas manifestaron estar al tanto de la propuesta,Pablo y Matías pero se han enterado a través de las redes sociales o la televisión. Los estudiantes en general afirmaron que en las aulas no se ha hablado del lenguaje inclusivo, e incluso “si le preguntás a algún docente, seguro que no sabe”, dijeron algunos jóvenes consultados al respecto.

A nivel general, la población salteña se mostró en contra de la idea, porque consideran que una letra no va a ayudar a la inclusión, algo que algunos dijeron es que lo que sí ayudaría a la inclusión sería enseñar en las aulas por ejemplo el lenguaje de señas.
NO VA CONTRIBUIR
Mateo es estudiante y ha optado por la orientación humanística; no conoce el lenguaje inclusivo, en el liceo no han hablado del tema, pero entiende que sería mejor que no cambiaran la forma de escribir o expresarse.
Entiende que sí hay mucha discriminación y los jóvenes no tienen claro el concepto de “inclusión”.
Y a su criterio el lenguaje inclusivo no va a contribuir para disminuir o eliminar la discriminación, el tema de la inclusión a su entender pasa “por un tema de adaptación, debemos adaptarnos a las personas aceptándolas”.
TOTALMENTE EN CONTRAEstudiantes de derecho
Pablo expresó estar totalmente en contra, porque “me parece que es una mentira; una letra nunca puede oprimir a nadie, y el lenguaje es lenguaje”. Agregó que biológicamente existen dos sexos, si quieren tener ideologías diferentes están en todo su derecho de tenerla, pero es algo que no se puede implementar en un aula ni en ningún lado que no sea sus propios pensamientos”. Expresó que “si quieren incluir a la gente, que enseñen lenguaje de señas, eso lo incluís perfecto”. Por su parte Matías consideró que el lenguaje inclusivo es algo ridículo, y quienes lo impulsan quieren hacer algo que en realidad no existe.

NO ES LA FORMA
Daniela está al tanto, ha leído respecto al lenguaje inclusivo, pero le parece que “no es la manera, no es una forma de inclusión, me parece que una manera de incluir sería el lenguaje de señas, que todos aprendamos eso para comunicarnos”.
Mónica también consideró que no es una forma de inclusión, y no lo utilizaría, “queda feo”.

UNA LETRA NO CAMBIARÁ LA DISCRIMINACIÓN
Tatiana cursa sexto año de derecho, se ha enterado de la idea por la tele, “me parece raro”Daniel y Mónica, dijo a EL PUEBLO. En su caso no lo aplica y en el liceo no lo han hablado, al menos en su clase. Considera que el lenguaje inclusivo no contribuirá, no cambiará la discriminación que hay. En su caso, no lo utilizaría.
Priscila, Daiana y Sofía, también estudiantes de derecho, manifestaron que en su caso no discriminan, en su experiencia como jóvenes consideran que no hay inclusión, sino que ven a muchos jóvenes excluidos, fundamentalmente si se trata de aquellos que tienen una orientación sexual diferente, y ellas, tratan de incluirlos.
“Sabemos que cuando dicen ‘todos’ no se refieren solamente a hombres”, no se sienten discriminadas cuando se utiliza la “o” para referirse a hombres y mujeres en general.

“Más inclusivo sería que se nos enseñara lengua de señas o braille”

Maximiliano Pereira – Docente de Literatura

Consultado por EL PUEBLO respecto al lenguaje inclusivo, el docente de Literatura, Maximiliano Pereira, expresó que antes de formar su opinión, consultó la de sus alumnos, y se sorprendió al constatar que la mayoría de ellos, consideran que este tipo de formas son canallas, porque deforman la forma de comunicarse.

1)¿Considera que el idioma español ha evolucionado al permitir la existencia de una nueva terminología resultante de usos y costumbres de las diversas regiones de habla hispana?
Claramente el Idioma Español, como lengua, se ha modificado, ha ido sufriendo cambios con el paso del tiempo y la evolución de las sociedades, como es inevitable; sobre todo teniendo en cuenta que la lengua es una construcción social y una convención social. Por ende, es algo natural que conforme avanza el tiempo sufra algunos cambios. Aún así, hay que tener en claro que va pasando de generación en generación como herencia y no es algo que individualmente podamos modificar. Por ejemplo, no puedo levantarme a la mañana y decir: “bueno, a partir de hoy a la cama ya no le vamos a llamar cama y ahora le vamos a llamar mesa, porque no es así que funcionan las cosas. Para que ocurran esos cambios, tienen que ocurrir procesos en los que participen los integrantes de la sociedad y vayan permitiendo gradualmente esos cambios.INFORME DOCENTE MAXIMILIANO PEREIRA
Por otro lado y con la idea de preservar la lengua en su estado más puro es que se creó la Real Academia Española, ya hace muchos siglos y ha tratado desde allí de ir marcando una línea de qué cosas se van permitiendo y cuáles no. De todas formas en la actualidad vemos que se ha tenido que aggiornar a estos tiempos y se permiten muchas nuevas palabras o términos, que sorprenden bastante a quienes nos dedicamos a la enseñanza y que tal vez no imaginábamos que podían aceptarse
Ahora bien, de acuerdo a lo que me consultabas sobre los distintos países, es verdad que pueden verse regionalismos bien marcados. No hace falta ir muy lejos, dentro del Uruguay mismo para percibir un cambio en algunas formas de hablar y en términos utilizados para referirse a una cosa. Se percibe diferencias claras entre Salto, Artigas, Montevideo, Canelones.

2)¿Qué opina del léxico «inclusivo» en el que se brega por una terminología no «discriminatoria», que propone, por ejemplo, utilizar el «todes», para referirse en plural?
Respecto al lenguaje inclusivo, en el que se brega por una terminología no “discriminatoria”, pienso que no es inclusivo, más inclusivo sería que se nos enseñara lengua de señas o braille. Creo que el lenguaje inclusivo es un invento, es algo que no resulta natural, sino que es un cambio que quiere imponerse de forma violenta y eso, justamente, es violento, negativo. Creo que es creación de una generación más de tipo “Millenials” que desea llamar la atención. Por ejemplo, esos grupos desean que en vez de compañeros, se comience a decir “compañeres”, porque la o es una letra patriarcal, machista y señalan que la e también lo es y por lo tanto estudiantes ya no estaría bien y funcionaría mejor estudiantas.
Pero resulta contradictorio porque quieren que se diga “todes”, en lugar de “todos”, y allí vemos que la letra “e”, deja de ser machista y se convierte en neutra.
Tengo que decir que los alumnos en mis clases ya me han consultado qué pensaba sobre este tipo de lenguaje y antes de dar mi opinión, les he realizado la misma pregunta a ellos y noté que tenían, en su mayoría una opinión bien formada y que se inclina por señalar que este tipo de formas son canallas, porque deforman la forma de comunicarse y piensan además que el tema del machismo y feminismo y demás va por otros causes.
Por lo tanto y compartiendo ese pensamiento, me opongo a ese tipo de formas, creadas por grupos minúsculos que quieren hacer moda.

El uso del lenguje inclusivo «transparentiza un pensamiento filosófico, político y ciudadano», comentó Paribanú Freitas

Yo no sé si estoy a favor o en contra del lenguaje inclusivo, yo lo uso», comenzó diciendo el Coordinador del Centro de Atención en Psicología Afirmativa para personas Gays, Lesbianas, Bisexuales y Trans en la Universidad de la República y docente de la Facultad de Psicología y Ciencias Sociales de dicha casa de estudios, Paribanú Freitas. Para el entrevistado, «hay como una inflación del tema, como que se le está dando una carga mayor». Asimismo, marcó como «bastante poco feliz» la intervención de instituciones como la Real Academia Española (RAE), a quien calificó como un legado de la Monarquía y los régimenes coloniales por su vinculación a lo «real»como algo que viene de la realeza. En ese sentido, dijo que la RAE pretende regular la lengua que no solamente habla España, sino también latinoamérica y otros países de Asia y África.
«Es como esa potestad de querer gobernar la lengua que es una institución social y dinámica desde un aparato central y con una perspectiva muy colonizadora. Movimientos sociales han hecho su declinación al respecto con un objetivo social que comparto y por eso creo que está sujeto a debate. Creo que la mayoría de las personas forman parte de aguna manera de este repubilcanimso 2.0», comentó. El tema del uso del lenguaje inclusivo tiene sus pro y sus contras y quienes se vuelven defensores del mismo mientras otros se manifiestan en contra. Algunos docentes lo incluyen en sus clases de forma habitual mientras otros tratan de evitarlo manteniéndose en un lenguaje ortodoxo regulado por la Real Academia Española.
NO ES ALGO APOCALÍPTICO
«Es cierto que en algunos sectores académicos más envejecidos hay como un cuidado de la ortografía y de la regulairdad de la lengua que es absolutamente ficticia porque la lengua ha cambiado», dijo Freitas. De esta manera, el entrevistado mostró su disconformidad con quienes no reconocen una evolución del lenguaje y la posibilidad de que se generen cambios que más que significar un problema que implique una cuestión apocalíptica es algo que implica la profundización en derechos y democracia. Sin embargo, señaló que a su parecer quienes no utilicen un lenguaje inclusivo no significa que realicen un acto de discriminación «lo que si creo es que se usa para crear conductas reaccionarias para defender cosas como que la lengua es una institución estática o preguntar ¿a dónde vamos a parar?, una especie de algo apocalíptico de las sociedades que en realidad de apocaliptico no tiene nada, sino todo lo contrario, es algo integrador, de profundiación democrática y ciudadana», argumentó.
EL USO DE UN  LENGUAJE INCLUSIVO TRANSPARENTIZA UNA VISIÓN
«En la Universidad con algunos colegas usamos la «x» y creo que más que por una inclusión es por un tema de desgenerizar, y no marcar ningún género en particular, una construcción del lenguaje por la cual cuando uno hable tome como interlocultor a cualquier sujeto con total independencia de la identidad de género que esté conformando o con la que se sienta cómodo o cómoda», comentó el entrevistado.
«Yo no creo que quien no use un lenguaje inclusivo discrimine, pero sí creo que quien lo usa transparentiza mejor su pensamiento filosófico, político y ciudadano», puntualizó Freitas al dar su opinión sobre el tema del lenguaje inclusivo.

“No me parece algo demasiado trascendente, prefiero que lo matemos con indiferencia”, dijo el profesor Jorge Pignataro

Consultado sobre el tema, el profesor de literatura y periodista de radio Libertadores y diario EL PUEBLO, Jorge Pignataro, comenzó reflexionando, “me parece realmente un tema menor, es como otras tantas cosas que de pronto se ponen de moda o lo intentan y con la misma prontitud desaparecen. Yo le resto importancia, sinceramente, no me parece algo demasiado trascendente. Creo que es un tema, como tantos, que se pone en el tapete en un momento dado pero que rápidamente pasa y se olvida, no es más que un globo que unos pocos han inflado y que se irá desinflando y caerá por el propio peso de lo absurdo y hasta ridículo que es. Y creo que no amerita demasiada INFORME - Pignataroatención, más que como eso, como un fenómeno pasajero. Menos aún debemos permitir que este tema eclipse otros o nos distraiga de otros asuntos verdaderamente importantes en la educación y en la sociedad en general”.
EL LENGUAJE CAMBIA, PERO…
Sobre el argumento de que el lenguaje es algo cambiante y que por lo tanto es natural que lo transformemos, expresó, “es verdad, claro que la lengua es un organismo vivo: nace, se desarrolla y hasta puede morir (por eso hay lenguas muertas). Pensemos en obras literarias en español antiguo, hay un romance medieval que habla de “la calor” y Lazarillo de Tormes dice “la puente”, porque “calor” y “puente” eran antiguamente sustantivos de género femenino y después cambiaron, ahí tenemos apenas dos ejemplos de cambio de los miles que podríamos citar. Pero hay que entender que son fenómenos que se dan dentro de un proceso, no es cuestión de unos días como algunos parece que creen”.
NO ESTÁ INCIDIENDO EN EL LICEO
Sobre la incidencia del llamado lenguaje inclusivo entre los liceales, Pignataro comentó “hoy en día tengo que decir que no, no lo veo. Por eso, insisto que es algo que así como nació ya está muriendo, no veo sinceramente que sea algo que esté “prendiendo” en la gente. A lo sumo se escucha que algún alumno hace referencia al tema pero en broma, justamente para reírse, porque ya lo están asumiendo como algo poco serio, algo pasajero que no da más que para reírse. Los adolescentes y jóvenes siempre han intentado distinguirse de los mayores, eso no es de ahora, siempre han querido diferenciarse por escuchar una música en especial, por determinada forma de vestirse, etc y también por un particular uso del lenguaje, pero a medida que crecen se les pasa (risas). De ahí, a que llegue a instalarse como algo firme, no, de ninguna manera”, sostuvo.
TODOS Y TODAS
Respecto al uso de algunas expresiones como “todos y todas”, dijo que “precisamente creo que uno de los puntos que de alguna manera inició esta transformación de la que tanto se habla hoy es el uso de todos y todas, uruguayos y uruguayas, ciudadanos y ciudadanas…, expresiones que algunos utilizan creyendo que así incluyen a las mujeres. Es decir que esto va unido a la lucha por reivindicar los derechos de la mujer, por hacerla más visible y por tanto más protagonista en la sociedad. Pero creo que lo que hay que entender es que eso no es necesario, al contrario, es una aberración al lenguaje, hay que entender que si digo “todos” estoy incluyendo a las mujeres, no hay nada más inclusivo que ese “todos”. Cuando yo les hablo a mis alumnos y les digo “todos ustedes… tal cosa” no estoy dejando afuera a las mujeres y si alguna alumna se siente discriminada, entonces el problema lo tiene ella, es ella la que en su cabeza divide, separa, discrimina, no yo, que le estoy hablando correctamente, incluyéndola en mi discurso con la expresión genérica que mi lengua me brinda y que es “todos”. Además, atentan contra el buen uso del idioma, que pregona por ejemplo la economía del lenguaje, es decir, ser preciso y contundente sin necesidad de tanto palabrerío que en definitiva hace un discurso denso, pesado, aburrido, lento. ¡Espantoso!”.
PREOCUPA QUE CADA VEZ SE HABLE Y SE ESCRIBA PEOR
“Esto de llegar al extremo de decir “todes” por ejemplo, o “nosotres”, o escribir “todxs” o “ellxs” me parece algo triste, absurdo, ridículo, pero creo que es circunstancial, ya pasará. Lo que me preocupa más es que la realidad muestra que cada vez se habla y se escribe peor. Y me preocupa que de repente se aproveche esto de “lenguaje inclusivo” como escudo para tras él hacer las deformaciones que a cualquiera se le antoje y haya que aceptarlo. Entonces prefiero que lo matemos con indiferencia. Pero además, con esas deformaciones, ¿no se estará creando una jerga, es decir un sublenguaje que en vez de ser inclusivo sea exclusivo de unos pocos y deje afuera a la mayoría? Me preocupa lo mal que hablan algunos políticos, sabiendo que los están escuchando miles de personas, o lo mal que hablan algunos comunicadores, me preocupa que haya no solamente alumnos sino hasta maestros y profesores que no saben hablar y escribir correctamente, que no son capaces de redactar correctamente una carta, un informe, me preocupa que haya docentes, algunos incluso formando a futuros docentes, que escriben con faltas de ortografía”.
UN CONTEXTO MÁS AMPLIO
Pignataro, enfatizó asimismo en que no se debe ver este fenómeno como algo aislado sino en “un contexto general que promueve un intento de refundación”. Dijo que “esto de deformar groseramente el lenguaje es parte de algo mucho más amplio, que se asocia también a cantar el Himno Nacional con ritmo de murga, abandonar los actos en las plazas tradicionales donde están los monumentos por actos en plazoletas de barrio con un “Artigas móvil”, con la idea de una túnica verde en vez de la blanca con moña azul…”.
Finalmente ironizó, “y ya que estamos hablando de lenguaje, juguemos con él y digamos que ojalá quienes pretenden refundar la sociedad, la refunden y no la refundan”.

 







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