Salvar vidas por medio de la donación de órganos

A la hora de plantearnos que informe hacer este domingo y al estar en conocimiento que hace un par de días se realizó un traslado de órganos para un trasplante, activando el protocolo establecido, pensamos que podría ser un buen tema a tratar.
Lamentablemente nos encontramos con algunas dificultades a la hora de acceder a la información, un tema que merece y necesita ser difundido una y otra vez, nos dejó un sabor amCorazónargo por no encontrar la reciprocidad necesaria, así y todo el equipo periodístico realizó este trabajo que hoy presentamos.
El Ministerio de Salud Pública confirmó que Uruguay registró en 2018 la mayor cantidad de donantes de órganos de la última década, al crecer 16 % respecto del año anterior y obtener una tasa de 23,78 donaciones por cada millón de personas, la más alta de América Latina. “Son avances muy importantes y es necesario que la ciudadanía los conozca”, dijo meses atrás la directora del Instituto de Trasplante, Milka Bengochea.
En este informe incluidos también la necesidad de la donación de sangre a la hora de salvar vidas.

Ley que define que es donante de órganos quien no exprese voluntad en contra

En setiembre de 2013 entró en vigencia la Ley 18.968 que establece que todos los uruguayos son donantes excepto que se exprese lo contrario. La directora del Instituto Nacional de Donación y Trasplante explicó que los mayores de 18 años que no expresen su voluntad en contrario serán donantes frente a la ley. Quienes no deseen ser donantes deberán registrar su decisión en el Registro Nacional de Donantes.
La nueva ley de donación y trasplante (N.º 18.968), que fue aprobada en el año 2012 y comienza a regir en setiembre del 2013 permite a los uruguayos tomar una opción ante la decisión de donar o no sus órganos al fallecer. A partir de los 18 años todos los individuos que no expresan su voluntad en contrario son donantes frente a la ley una vez que haya acaecido la muerte.
Al entrar en vigencia la ley en 2013 La directora del Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Células, Tejidos y Órganos, Inés Álvarez, explicó a la Secretaría de Comunicación que desde que se aprobó esta ley el instituto trabajó en brindar información y concientizar a la población sobre la importancia de la donación de órganos, tejidos y células para que puedan decidir libremente sobre el futuro de lo que definió “el envase de una persona una vez que deje de ser persona”.
«El principal cambio de esta legislación es que asume el silencio de las personas como una aceptación a la ley y por consecuencia, la aceptación de la donación de sus órganos”, enfatizó Álvarez. También consideró que esta ley delega la responsabilidad en el individuo para que tome una decisión respecto a la donación. Anteriormente la persona expresaba su voluntad de donación y, cuando no existía expresión previa, la familia debía tomar la decisión en el momento del fallecimiento.
La ley saltea las dificultades existentes y determina que la responsabilidad de la decisión recaiga en cada individuo. Además, exige expresar la decisión de no ser donantes y registrarlo en el Registro Nacional de Donantes. De esta manera, aquella persona que no desee ser donante de órganos deberá dirigirse al Registro Nacional de Donantes, ubicado en el cuarto piso del Hospital de Clínicas, y manifestar su voluntad de no ser donante. Este registro funciona las 24 horas del día, los 365 días del año.
El registro existente desde el año 1978 continuará vigente, por lo que, para quienes ya expresaron su voluntad de donar o no donar, su situación continuará invariable, salvo que exista un cambio de opinión y lo dejen estipulado en el Registro Nacional de Donantes. Álvarez agregó que una persona puede optar por ser donante total de órganos o parcial, expresando cuáles son los órganos que desee donar.
La entrevistada explicó que el instituto atraviesa el proceso de buscar distintas opciones de lugares donde las personas puedan acudir a expresar su decisión. Recientemente se realizaron contactos con la Agencia del Gobierno Electrónico y la Sociedad de la Información (AGESIC) para estudiar la posibilidad de generar espacios virtuales donde registrar la voluntad de no ser donante.
En el caso de los menores de edad, el consentimiento será otorgado por sus representantes legales, siempre y cuando el fallecimiento de ese menor de edad no amerite una pericia forense.
La jerarca destacó que la voluntad de donar los órganos no implica que la persona efectivamente se transforme en donante, ya que es necesaria una muerte encefálica que permita que los órganos se mantengan oxigenados. Esta condición representa solamente el 1% de las muertes que se registran en el país, por lo que no todas las personas que se planteen ser donantes podrán llegar a serlo.

En 2018 se realizaron 154 trasplantes renales, un 5% más en comparación con el año anterior

En 2018 se realizaron 154 trasplantes renales, un 5% más en comparación con el año anterior, 14 pacientes concretaron su trasplante cardíaco, lo que equivale al doble, y 600 recibieron un órgano o tejido: un 6% más.

Tiempo atrás Bengoechea señaló que el organismo debe mejorar el trabajo con todas las instituciones médicas del país, aunque esté funcionando la ley 18968, de Donación y Trasplante. «Es necesario que la ciudadanía, de manera madura, entienda el tema y colabore», indicó. «Sabemos que es un momento muy difícil, cuando se le comunica que su familiar ha fallecido; si no tiene negativa a la donación, se lo puede considerar donante», agregó. El ministro de Salud, Jorge Basso, reconoció la necesidad de aumentar la tasa de donación para lograr una mejor calidad de vida de las personas que necesitan de un trasplante. «Es un desafío que el país debe asumir», expresó.
https://www.montevid eo.com.uy/

Para Informe
¿Cuál es el procedimiento médico que se sigue cuando fallece una persona y se activa el protocolo para la extracción de sus órganos?

EL PUEBLO consultó al doctor Arturo Altuna sobre esta temática, quien explicó someramente el protocolo que se lleva adelante en materia de donación de órganos, sugiriendo el nombre del doctor Raúl Mizraji como principal referente en la materia.
«Cuando hay una muerte cerebral –comenzó explicando Altuna-, en realidad es una muerte porque puede mantenerse el cuerpo artificialmente en funcionamiento con el corazón y los pulmones. Esos pacientes van generalmente al CTI, el médico tiene que avisar al Banco Nacional de Órganos y allí se establece un operativo para ir a extraer los órganos del paciente fallecido».
«Hace unos años estuvo en nuestra ciudad el doctor Raúl Mizraji explicando cómo funciona el sistema», quien justamente en una nota colgada en el portal del Instituto Nacional de Donación y Trasplante de Células, Tejidos y Órganos (INDT), explica el protocolo médico que se sigue cuando fallece una persona.
– ¿Qué ocurre cuando desde una institución u Hospital comunican una muerte cerebral?
– En el Banco Nacional de Órganos y Tejidos (BNOT) hay una guardia permanente a nivel del Registro Nacional de Donantes, que funciona en el cuarto piso del Hospital de Clínicas.
Frente a una situación de muerte cerebral en una institución u hospital, llaman al BNOT.
– ¿Qué es lo que pasa de ahí en adelante?
– El Equipo de Procuración va al CTI donde se encuentra el donante en situación de muerte cerebral, se analiza la historia clínica, se evalúa a ese donante por medio de un examen físico que se hace en el lugar, para descartar que ese donante no tenga alguna enfermedad que se contraindique la donación de órganos y evitar así que el donante le trasmita al futuro receptor una enfermedad. Posteriormente, se piden una serie de exámenes para valorar el estado de los distintos órganos y tejidos, para asegurarnos de que una vez implantados esos órganos en los receptores, éstos tendrán las máximas garantías de que van a funcionar, que van a reproducir la función que tienen hoy en el donante, en el receptor.
Una vez que están completos esos exámenes, es decir, que nos aseguramos que ese donante es viable, se procede a hablar con los equipos clínicos, con el equipo de cirugía cardíaca, ya sea del Hospital Italiano o de Casa de Galicia, con el equipo hepático y con los equipos renales. Se extrae sangre de ese donante, se lleva al BNOT y se hacen los estudios de compatibilidad y de grupo sanguíneo.
Una vez realizados estos exámenes, se ve dentro de la lista de espera (lista que está únicamente dentro del BNOT, y que es única y nacional) quién es el receptor más compatible para los órganos de ese donante. Una vez que se establece entonces quiénes son los potenciales receptores, se comunica a los equipos clínicos y ellos son quienes comunican a cada uno de los receptores la noticia de que hay un órgano para ellos. El receptor se traslada al sanatorio donde se va a realizar el trasplante y espera la llegada del órgano.
Durante todo ese período de tiempo, el médico coordinador de guardia está junto al médico y el personal de enfermería de la Unidad de Cuidados Intensivos, realizando el mantenimiento del donante, es decir: evitando que el donante sufra un paro cardíaco o paro respiratorio, lo que haría imposible que se concretara la donación y el trasplante. Esta tarea de mantenimiento es complicada, muy dura y compleja, porque implica el mantenimiento de la respiración y el latido cardíaco de una persona que está en situación de muerte cerebral, que está fallecida. Como toda esta tarea de mantenimiento es en una forma artificial, hay muchas complicaciones de por medio, que son muchas veces muy difíciles de manejar.
Cuando todos los equipos clínicos están avisados de que hay un donante y a quién le corresponde el órgano, la Coordinación de Trasplante trabaja con todos esos equipos y se coordina una hora para la extracción de órganos dentro del block quirúrgico del sanatorio donde está internado el donante; se coordina el traslado de los equipos clínicos para que lleguen todos al mismo tiempo al sanatorio, se coordina los anestesistas, los equipos de sangre, el laboratorio de la institución y se procede hacer la extracción.
Cada uno de los equipos hace dentro del block quirúrgico la extracción del órgano correspondiente y posteriormente lo lleva hacia el sanatorio en donde se va a implantar. Se extrae primero el corazón, luego los pulmones, después el hígado, más tarde los riñones y en última instancia los tejidos (córneas, piel, huesos, vasos sanguíneos y tendones). Posteriormente se hace la reconstrucción del cadáver por parte del equipo de extracciones del BNOT, de forma tal que se le entregue a la familia en condiciones estéticas adecuadas. Se realizan los trámites administrativos y mortuorios con la familia y con la institución.
Luego de finalizada la extracción, el Banco colabora en la coordinación de los equipos para el traslado de los órganos a las diferentes instituciones… Se realiza el seguimiento de los órganos implantados y se lleva un registro estadístico con los datos obtenidos. Una vez terminado el operativo, la Unidad de procuración también trabaja con los familiares de los donantes para brindar apoyo psicológico, fundamentalmente pasado el primer mes del operativo de donación.
– ¿Cuáles son los tiempos con que cuentan los distintos equipos una vez que los órganos son extraídos?
– Desde el momento en que se comunica la muerte cerebral, hasta que se hace la extracción de órganos, pasan entre 14 y 18 horas, dependiendo de qué órganos se extraigan, del lugar de Montevideo en que se encuentra o si debemos viajar al interior del país. Una vez que se extraen los órganos, tienen: 4 horas para implantar el corazón, 6 horas para implantar el hígado y unas 18 horas para implantar los riñones.
Es por eso que cuando hay un operativo de donación y trasplante se moviliza la Fuerza Aérea en helicópteros. La Fuerza Aérea colabora muchísimo con el BNOT en este tipo de situaciones, ellos están siempre a nuestra disposición. Asimismo, la Policía, cuando venimos del interior del país, en los lugares donde hay atascamiento de tránsito, nos facilitan mucho la tarea y el objetivo es tratar de cumplir, dentro de lo que es la seguridad en el tránsito, con los tiempos necesarios para que los órganos sean útiles.

Conmovedora historia
Natalia López trasplantada de los dos pulmones: hoy lleva una vida normal

Natalia López es salteña… tiene cuarenta y tres años… es docente de Inglés y es madre de dos hijas… Lucíana y Pía.Hace dos años atrás – el 11 de mayo del 2017 – fue trasplantada de los pulmones. Su historia arranca desde que era niña y sus constantes dificultades respiratorias la llevaron a estar en forma permanente en manos de los médicos, mientras su problema se iba intensificando con el tiempo. Hasta que finalmente llegó el diagnóstico; fibrosis quística. “Toda la vida sufrí de los bronquios y de los pulmones y nunca me habían dado el diagnóstico” – nos revela la docente. Fue recién a los treinta y seis años que Natalia pudo saber a ciencia cierta cuál era la enfermedad que la aquejaba y que la única alternativa era el trasplante de los pulmones. Como sucede en este tipo de casos, no son realidades fáciles de asimilarlas para un ser humano… pero Natalia no bajó los brazos y continuó luchando hasta que llegó el día que cambió para siempre su vida. En ese entonces estaba siendo asistida en un hospital de la capital de nuestro país, cuando le comunicaron que había aparecido un donante. Fue trasladada a Buenos Aires donde se llevó a cabo la cirugía, que resultó exitosa y al cabo de un tiempo fue dada de alta.De todos modos es preciso saber que una persona trasplantada debe tomar medicación especial y hacer un tratamiento de por vida.
Natalia es una persona muy agradecida y partidaria de la donación… un testimonio viviente de lo que ello significa… Natalia dejó su actividad docente para dedicarse a la decoración y realización de artesanías. La fibrosis quística (FQ) – enfermedad que padecía Natalia López – es una natalia 001enfermedad hereditaria. Es causada por un gen defectuoso que lleva al cuerpo a producir un líquido anormalmente espeso y pegajoso llamado moco. Este moco se acumula en las vías respiratorias de los pulmones y en el páncreas. Esta acumulación de moco ocasiona infecciones pulmonares potencialmente mortales y serios problemas digestivos. Esta enfermedad también puede afectar las glándulas sudoríparas y el aparato reproductor masculino. Muchas personas portan el gen de la FQ, pero no manifiestan ningún síntoma. Esto se debe a que una persona con esta enfermedad debe heredar 2 genes defectuosos, 1 de cada padre. Algunos estadounidenses de raza blanca tienen el gen de la FQ. A la mayoría de los niños con Fibrosis Quística se les diagnostica la enfermedad hacia los 2 años de edad. Para un pequeño número, la enfermedad no se detecta hasta la edad de 18 años o más. Estos niños con frecuencia padecen una forma más leve de la enfermedad. “Cuando tenía dieciséis años comencé a recibir tratamiento en Montevideo y debía viajar periódicamente. Pero lo cierto es que yo me sentía cada vez peor y sufría la falta de oxígeno. Estuve esperando dos años y ocho meses el trasplante hasta que llegó y hoy ya pasaron dos años desde que me hicieron la cirugía” – recuerda Natalia López.
– ¿Cómo vivió usted todo el proceso hacia el trasplante?
– “Es un camino largo… estuve en tratamiento durante mucho tiempo, también con asistencia psicológica. Conté con todo el apoyo por parte de mi familia”.
“POR SUERTE ESOS ÓRGANOS ERAN PARA MÍ”
– Cuando recibió la noticia de que la alternativa era el trasplante ¿Qué sintió en ese momento?
– “Fue horrible, porque claro… es una operación que uno nunca espera tener. Pero entendí que era lo que me quedaba y tuve que afrontarlo de la mejor manera.
Estuve en lista de espera y haciéndome los estudios y tratamientos pertinentes para estar en condiciones de ser trasplantada. La enfermedad hacía que me sintiera siempre cansada y el menor esfuerzo ya era agotador… llegó un momento en que ya no podía ni peinarme.
Cuando apareció el donante, era consciente de que no era cien por ciento seguro de que fuera compatible”.
Natalia fue trasladada en avioneta hasta la Fundación Favaloro y luego al hospital de alta complejidad donde se le practicó la cirugía.
“Suele suceder que las personas son llevadas para efectuarse el trasplante pero luego tienen que volverse porque el órgano no es compatible. Por suerte esos órganos eran para mí. Gracias a Dios en mi cuerpo no hubo rechazo. Hasta ese entonces las reiteradas infecciones en las vías respiratorias me hacían sentir cada vez más débil y adelgazaba cada vez más.
-¿Usted sabe acerca de la identidad de su donante?
– No…nada… el protocolo no lo permite… no sé si es hombre o mujer. Lo único que se es que era de Uruguay. El tratamiento consiste en tomar inmunosupresores para que el organismo no presente síntomas de rechazo hacia el órgano… y el tratamiento es de por vida. “En Buenos Aires tuve doce días internada… anteriormente era oxígeno dependiente. A los días de operada pude respirar con normalidad” – agrega.
Tras ser dada de alta estuvo diez días de convalecencia en un hotel bonaerense y luego de hacerse nuevos estudios regresó a Uruguay.
Muchas veces sintió miedos, pero no se dejó vencer y la esperanza estuvo siempre presente.
Gracias a un donante Natalia hoy puede llevar una vida normal, de allí que es absolutamente partidaria de la donación de órganos. Un testimonio que demuestra una vez más de la importancia de que la donación sea un tema que debe ser divulgado y la población debidamente informada.

Importancia de la donación segura
La donación de sangre también salva vidas

Lic. en Hemoterapia “En la actualidad la especialidad ha avanzado y es muy raro que se den reacciones adversas”

El Coordinador y Supervisor del Servicio del Banco de Sangre Salto y Seguro Erictrom, Lic. en Hemoterapia Fernando Machiavello, hizo referencia a las pautas de donación de sangre y brindó información actualizada con respecto a la temática.
Cabe destacar que la institución en nuestro departamento data de más de tres décadas de servicio que ha ido acompasando los avances en el tiempo, también en la gestión de educación, sensibilización y obtención de los donantes voluntarios. Por otra parte se destacan las tareas técnicas y médicas.
Se trabaja en un equipo conformado por la dirección técnica a cargo del Dr. Carlos Ambrossoni y la Dra. Celia Gonzaga. En la coordinación trabajan el Lic. Fernando Machiavello y la Técnica Mariana Rodríguez.

En cuando a la donación de sangre – que viene a ser la materia prima a procesar que se obtiene a través de una donación voluntaria, muchas veces altruista, solidaria en un acto simple de una donación, hoy machiavello 001podemos decir que en los últimos diez años ha cambiado mucho la logística. La instrumentación de un sistema de educación que trasciende en los centros de enseñanza.
La institución cuenta con un Departamento de Promoción en la Educación de Donación de Sangre a fin de tener una mejor selección del donante de sangre con la finalidad de obtener sangre segura para que el acto transfusional tenga los mínimos riesgos posibles.
“El cambio a destacar radica en la selección del donante y la clasificación de acuerdo a sus características y el grupo sanguíneo.
Hoy contamos con la organización del Club del Donante de Sangre que oficia de amparo a distintas instituciones como los clubes de donantes de los O Negativos, ese grupo que se suele escuchar en los pedidos o llamados a la solidaridad” – subrayó Machiavello.
En la actualidad a través de la comunicación y las redes sociales se ha logrado conformar un lote de donantes seleccionados.
Todo ello redunda en que la transfusión no esté dependiendo de la gestión ni de la voluntad de la gente a donar sangre.
Se está trabajando a demanda mediante un sistema de gestión de sangre donde existe una mayor afluencia de donantes.
Cabe destacar que los donantes no deben destacarse en número sino en calidad.
Y esa calidad va a ser categorizada de acuerdo a la seguridad, antecedentes y salud de cada donante.

– Cuando se habla de clasificación. ¿Cuáles son los requisitos que debe reunir un potencial donante?
– “La premisa parte de un donante sano, con un rango de edad que va desde los 18 hasta los 65 años. En la franja de los 60 a 65 años tratamos de ser más exhaustivos por tratarse de una franja etárea en la que podrían presentarse enfermedades ocultas cardiovasculares.
Un donante puede ser una persona que no esté bajo tratamiento médico con una medicación específica, psicofármacos, problemas de hipertensión y
que no haya padecido hepatitis. Éste último es un criterio que se unificó y a través de un protocolo único.
No haber tenido hepatitis, no estar cursando un estado gripal y básicamente sentirse bien.
La gente asocia a la donación de sangre con ayuno y no necesariamente es así. Lo importante es que el donante que llega a la mañana haya seguido una dieta durante las cuatro últimas horas. Sí se puede tomar mate, café negro con azúcar, té con azúcar y limón, frutas, jugo de frutas y hasta un yogurt descremado.
Antes de la donación no se puede ingerir manteca, pan, refuerzos de fiambres, café con leche porque estos alimentos sí alteran los estudios serológicos. Se procura que la extracción sea normal rodeado de un clima de confort, cuidando al donante de reacciones adversas.
En caso de que el donante tenga otro tipo de enfermedades tales como las autoinmunes, hay que hilar más fino, como por ejemplo una persona que toma tecuatro, que dosis ingiere.
Suele suceder a veces que la persona se auto excluye. Hoy por hoy podemos aceptarle la donación y descartar el plasma (la parte donde se alojan las proteínas).
Hay casos en que las donaciones son observadas”.
Previo a cada donación se hace una entrevista, se conforma una ficha. El 70% de los donantes ya han realizado una donación anterior, son los donantes regulares que donan dos veces al año o tres veces en quince meses.
De esa forma se da lugar al período de ventana, donde puede estar
produciéndose una infección en curso.
Por ello las entrevistas previas son fundamentales.
En la actualidad – con respecto a la donación – se han desmitificado los riesgos y se advierte un nivel de información aceptable en la población, pero es necesario seguir haciendo énfasis en las campañas educativas e informativas.
Un punto muy positivo es la actual aplicación de la Medicina Transfusional.
Un suministro de sangre seguro y suficiente depende del reclutamiento y retención de donantes voluntarios que tengan bajo riesgo de infección por agentes en la sangre.
Las pruebas de tamizaje y la preparación de componentes actuales garantizan un alto grado de seguridad del receptor, pero no pueden detectar a todos los donantes infectados. Los enfoques modernos de pruebas pre-transfusionales en donantes y receptores, los efectos adversos de la transfusión y la hemovigilancia -así como los métodos para reducir el uso inapropiado de la sangre y las alternativas a la transfusión. El equipo médico tiene la facultad de decidir si una transfusión es viable o no dependiendo del caso.

En general la población está de acuerdo en ser donantes de órganos aunque consideran que hay poca información

En general las personas consultadas para este informe manifestaron estar de acuerdo con la donación de órganos así como también con la donación de sangre. Sin embargo quedó claro que hay desinformación respecto al tema, y quienes fueron consultados en su mayoría desconocen la Ley 18.968 que establece que todos los uruguayos mayores de 18 años son donantes frente a la ley una vez que haya acaecido la muerte, excepto que se exprese lo contrario; y que quienes no deseen ser donantes deberán registrar su decisión en el Registro Nacional de Donantes.

 

 

Hugo
Hugo
Hugo está de acuerdo con la donación de órganos y está dispuesto a donar, la decisión la tomó hace un tiempo atrás cuando un familiar cercano necesitaba un pulmón, y entonces a partir de allí está seguro de hacerlo en caso necesario, también ha donado sangre, nunca recibió transfusión.

 

 

 

 
SantiagoSantiago
Santiago desconocía la ley, pero está de acuerdo con la donación de órganos. No conoce casos de personas que hayan donado o que hayan necesitado órganos, sí que han donado sangre, en su caso no lo ha hecho porque es menor de edad, pero sí donaría sangre y donaría sus órganos, dependiendo de su estado de salud y quién esté necesitando ya sea un familiar o un amigo.
Considera que tendría que haber más información y se tendría que expandir más la donación de órganos, porque hay casos de personas que tienen que recaudar dinero para operaciones y si la gente donara sería más fácil, ya que hay órganos que se pueden donar en vida.

 

 

Andrea
Andrea está de acuerdo con la donación, porque «das vida, ayudas a otra persona que continúe su vida». indicó que si tuviera un accidente por ejemplo y no hubiera nada que hacer (para salvar su vida), donaría sus órganos. Andrea dijo que ha donado sangre en una ocasión que hubo un llamado desde el Hospital Regional Salto. Reiteró que está de acuerdo con la ley sobre la donación de órganos porque «así como le sucede a un familiar a veces que hay gente que está esperando un órgano, a veces no te toca de cerca pero no sabemos cuándo podemos necesitar por lo cual ya tengo decidido que es algo que sirve y es algo que haría».

 

Julio
Julio
Julio ha oído hablar sobre el tema, si bien desconoce la ley, pero está de acuerdo con la donación y lo haría ya que «si estás salvando otras vidas, me parece que está bien». Comentó que ha donado sangre en alguna ocasión

 

 

 

 
Marisa
Marisa dijo que algunas veces ha pensado en ir a expresar que no está de acuerdo en donar sus órganos en caso de tener una muerte cerebral porque considera que mientras hay vida hay esperanza y mientras tanto, si su corazón funciona hay posibilidades de vivir, pero sí donaría órganos que se pueden donar en vida. «Quizás no se bien los detalles de la ley, pero en principio no estaría de acuerdo con ser donante porque suceden milagros cuando los médicos te dan por fallecido».