A ti madre

No puedo reducir solo
en cenizas, ni flores
secas, ni en cuadros de
pared, el preciado don
de tenerte para siempre
viva MADRE, tus llagas y
espinas me dan la sed de
vivir para la existencia
de que en esta vida
todo o nada por ti,
dejemos crecer los
lirios que desde la
tierra plantan y en el
cielo siembran.
Que al reducirse en
ángeles las horas de un
reloj; en las penas del
martirio te convocaré o
madre otra vez hoy en
tu día dame fuerza de
fe y bendice en Dios a
todas, todas ellas y a ti
el día de la MADRE.
Poeta
MUÑIZ
(Bella Unión)