Alumno, hijo de alumno y actual Director de la centenaria escuela Nº 18 de Pueblo Migliaro

Marcos da Rosa- Un maestro de realizaciones.

Pueblo Lavalleja, por Yamandú Leal

En esta serie de notas que registramos en la conmemoración de los 100 años de la escuela Nº 18 de Pueblo Migliaro, recordamos las palabras que dirigió  a los presentes en la oportunidad. Marcos Da Rosa que fue alumno de esta  escuela, a la que concurrieron sus padres primero, y él tuvo la satisfacción de recibirse de maestro, de dar clases allí y de llegar a ser director de la misma, aquí sus palabras.

FAMILIAS HERMANAS

“Familias amigas, o familias hermanas como me gusta definir a veces a nuestra gente. Es realmente extraordinario que podamos tener este encuentro, esta fiesta que tan merecido tiene nuestro pueblo y nuestra escuela y es muy significativo para mí estar hoy aquí; en la escuela que ocupa un lugar muy importante en mi vida personal.

Una escuela a la que concurrieron mis padres, Amalio y Chiquita, mis hermanos y mis sobrinos. Una escuela a la que concurrí de niño y donde hice mis mejores amigos, podría nombrar muchísimos, pero quiero citar a sólo tres, estábamos en la misma clase, andábamos siempre juntos y que son Yamandú, Lalo y Nelson, a él lo nombro por último para significar que es con quien más compartí y que nunca perdimos el contacto.

Cuando me fui a la ciudad a estudiar volvía cada fin de semana, cada vacación, y cada verano. Un día volví a entrar a esta escuela como practicante, y después a ejercer como director de la misma, y con la mayoría de edad también aquí volví a ejercer mi derecho cívico, y aún hoy lo sigo haciendo.

Recorro más de 200 kilómetros en cada elección.

SUERTE Y DESTINO

Hace 22 años me presenté a un concurso de directores, donde el único cargo que se ofrecía era la dirección de esta escuela, la suerte y el destino hizo que en ese año (1988), volviera a la escuela y como director. Muchos de los que están hoy acá, recordarán aquellos años locos, de intenso trabajo con la comunidad con muchas instituciones. Estaba convencido de que un maestro, un director, podía realizar muchísimos aportes a la comunidad y a la sociedad, y sigo aún hoy con ese mismo convencimiento. Creo que el porvenir de la esperanza está siempre puesta en la educación y en los jóvenes. Así fue que creamos la primera experiencia de educación inicial, conjuntamente se creó un grupo de abuelos, que apoyaba ese pequeño jardín insertado en la escuela, para que algunos recuerden fue la época que estaba el doctor Domingo Antúnez y su esposa fue quien dirigió al Jardín (Shirley Lagos) era maestra de la escuela y la liberamos para hacer esa actividad. También se formó el grupo de jóvenes para actividades de recreación, artísticas y de apoyo de huertas. Otro proyecto fue de enseñar a ser padres, a través de materiales grabados en casete y apoyo de una psicóloga. Creemos que es todavía una asignatura pendiente.

LOS PROYECTOS

El proyecto de huertas incluía a las otras escuelas (17 y 19), donde había comisiones que repartían semillas, prestaban herramientas y se brindaba asesoramiento técnico.

Otro proyecto para crear fuentes de trabajo fue el de apicultura, pero el más importante fue la instalación de la comisión integradora con la participación de todas las instituciones de la zona; Centro de Salud, enfermería, policía, juzgado, la iglesia, la sociedad de Fomento y Lavalleja Fútbol Club.

Fue un trabajo en redes pero exitoso, a partir de él llegaron grandes progresos para este pueblo, que no lo hubiéramos podido imaginar en ese momento y aún ahora en este año 2010 en este centenario de la escuela como coordinador departamental de olimpíadas a nivel escolar con la directora de esta escuela, María Esther Castro, hemos logrado que algunos niños pudieran participar por primera vez y con mucho orgullo llegaron a la semi final. Y finalizo con un saludo fraterno a todos ustedes, y mi agradecimiento para esta convocatoria, especialmente a María Esther, como alumno y como maestro, constructor de esta historia al igual que la mayoría de ustedes”.