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El diputado Ayala presentó un proyecto de ley para denominar con el nombre “Maestra Delia Arbiza” a la Escuela Nº 60

Maestra Delia Arbiza (Segunda parte)

Al día siguiente bajó un poco la cañada y llegó una señora de la estancia La Tortuga, que tenía a cuatro niñas en la escuela. Llevó ropa, comida y frazadas. También fueron las esposas de varios policías. Esta situación duró cuatro días. A través de la policía, que siempre estuvieron a disposición de la escuela, se hacían llegar mensajes a los padres de los niños, que eran transmitidos por las radios Frontera y La Voz de Artigas. Por este y otros motivos, Delia siempre estuvo agradecida a sus directores, los señores Basilio Borgato y Luis Murillo. Este acontecimiento le hizo madurar la idea que tenía desde hacía un tiempo: crear un internado gratuito para niños de zonas rurales, alejados de las escuelas.
Para ello, reunió a la comisión de fomento, a padres y vecinos, y les expuso la idea.
Muchos opinaron que era una locura, que no lo lograría. Sólo un vecino dijo: “quizá lo logre, tiene sangre de vascos”. En 1968 comenzó el internado. Consiguió cuatro cuchetas de metal, aportadas por una dependencia estatal, y los niños traían colchones, catres y ropa de cama. Comenzó con cuatro varones. El mayor problema era la alimentación de los niños: el presupuesto alcanzaba para el desayuno y el almuerzo.
El personal de servicio era solamente Elena, no había cargo de cocinera. Además, de 6:00 a 15:00, asistían más niños. Los niños del internado ayudaban en todas las tareas. Al año siguiente, 1969, fueron diez entre niñas y varones. Éstos últimos dormían en el aula, en catres que se desarmaban a la hora de clase. Elena vigilaba a las niñas y Delia a los varones.
Primaria les envía una maestra que cumple con el horario común, ajena al internado. Se necesitaba con urgencia construir nuevas aulas. Delia propone visitar a los señores Joaquín y Martín Fernando Martinicorena, que residían en Montevideo.
La maestra Arbiza expone las necesidades, presentando un plano elaborado por el arquitecto Sergio Riani Conti. Los hermanos Martinicorena resolvieron realizar un remate con haciendas de ambos, y se logra juntar suficiente dinero para la construcción. Faltaría luego para el techo, para lo que se hizo otro remate, y entonces la obra pudo concluirse con éxito.
Mediante diversas gestiones se logra realizar una perforación de un pozo semisurgente para la provisión de agua, una heladera a queroseno y más camas y colchones. Se llega a tener entre 25 y 30 niños en régimen de internado. Durante la presidencia del doctor Luis Alberto Lacalle Herrera, se dispone la instalación de paneles solares con ocho baterías y toda la instalación necesaria para la provisión de energía eléctrica; se crean dos cargos más de maestras con carga horaria de ocho horas, y se facilita una camioneta, que había pertenecido a las fuerzas armadas. La situación mejoró notablemente.
Otra de las luchas encabezadas por la maestra Delia Arbiza fue la construcción del puente sobre el arroyo Yucutujá, el paso Tira Poncho, que en caso de emergencia permitiría salir a Tomás Gomensoro, Bella Unión o Salto ante las crecidas del Cuaró. Interviene con gran participación, junto con las maestras de la escuela, en la organización para la construcción de las viviendas de MEVIR en Paso Farías. Con ellas llegó la energía de UTE.
Los resultados de su constante lucha por mejorar la situación de los niños en escuelas rurales se pueden ver visitando la Escuela Nº 60.
María Delia Arbiza Dos Santos fallece en la ciudad de Artigas, el 25 de abril de 2018, pocos días después de cumplir 91 años. La maestra Arbiza fue una persona extraordinaria. Vocación, temperamento, carácter fueron atributos muy notorios en su gran personalidad. Su obra y ejemplo, seguramente, son inspiración para quienes aspiran y luchan por una vida mejor en nuestras comunidades rurales, para quienes consagran su vida al servicio del mayor tesoro de la humanidad: a los niños. Nos parece un muy apropiado y justo reconocimiento, homenajear a esta gran mujer denominando con su nombre a la institución a la cual sirvió con tanta dedicación, constancia y brillo.
Finalmente, cabe agradecer por esta semblanza a los señores Dardo Andrés y Daniel Arbiza.
Montevideo, 3 de setiembre de 2018
MARIO AYALA REPRESENTANTE POR ARTIGAS