Ella y su familia de los pocos que conservan la vivienda

Tras asumir el intendente Juan y en pleno funcionamiento la primera Junta Autónoma (1995), se entregaron las primeras viviendas para inundados en Bella Unión. La mayoría eran familias de Barrio Cururú (Melo y Paz Aguirre). Con el paso de los años hubo entrega de tres lotes más de viviendas, todas en el barrio Sur. La última entrega fue en el 2010 cuando asumió el alcalde William Cresseri. Fueron 10 viviendas más. Rondan las 50 viviendas en total. Un tema de nunca acabar en suelo cañero. Quien no se guardó nada y expuso la realidad sobre la temática ha sido la exinundada Andrea Lúquez quien en redes sociales señaló: «Yo fui inundada por 20 años y a mi me dieron vivienda hace 17 años en un plan de viviendas que salió para los inundados en el año 2000. Las viviendas del extensión sur fueron hechas para los inundados. ¿Y qué hizo la gente? Al mes vendió la vivienda y volvió a la orilla del río. De los que fuimos favorecidos con vivienda, quedamos 3 o 4. Los demás vendieron todo. Y todavía por chirolas», finalizó Andrea.