Gustavo Cervini admite las dificultades existentes para el cumplimiento de la labor de los inspectores de tránsito

La tarea del inspector de tránsito no es fácil en ningún lugar del planeta. No nos gusta que nos detengan en el mayor de los casos, así se tenga toda la documentación en regla. No han faltado las agresiones a los funcionarios que no hacen más que cumplir con su misión, la de inspeccionar que tanto el conductor tenga su licencia así como que el vehículo que conduce este con su documentación al día y en condiciones mecánicas y demás de circular. En Bella Unión de varios años atrás a esta parte, no han faltado las agresiones de todo tipo desde las verbales hasta alguna física.
En muchas ocasiones a la hora de fiscalizar el funcionario lo hace acompañado de algún efectivo policial de Seccional Séptima pero en muchas ocasiones la tarea la realiza sin un policía a su lado. Sobre la compleja y difícil tarea del inspector de tránsito en suelo cañero, este corresponsal conversó con el Coordinador de Seguridad Vial e Inspector de Tránsito, Gustavo Cervini, quien nos dijo: «nosotros hacemos operativos en conjunto con la Policía durante los fines de semana sobre todo y en distintos horarios, pero la mayor cantidad del tiempo los inspectores trabajan solos en la calle.
En otros lugares es muy diferente y basta salir de Bella Unión para verificarlo. En otros departamentos los inspectores municipales no salen a la calle si no tienen un policía del servicio 222. Se trabaja en conjunto las 24 horas del día. En la ciudad de Artigas se trabaja en conjunto, en Rivera lo mismo. En Bella Unión, y esto hay que destacarlo, a pesar que en gran parte del día no tiene ese servicio, donde el inspector local solamente tiene los fines de semana a policías para acompañarlo en la tarea y muchas veces en el turno de la madrugada.
Además los inspectores realizamos el control de entrada y salida en cinco escuelas de primaria de la ciudad, ya sea en la mañana, al mediodía y la tarde, sumándose ahora el control de entrada y salida de alumnos del Liceo Nº 2, los cuales en su inmensa mayoría deben cruzar ruta 3 con el consiguiente peligro del tránsito que existe en dicha carretera nacional, control que lo realizamos a la altura de calle Atilio Ferrandis con ruta 3.
En ese cruce estamos a las 13,30 y luego a las 19,30 horas. A pesar de ser jurisdicción de Policía Caminera, en la Dirección de Tránsito recibimos la solicitud de algunos padres y del propio centro de estudios, atendimos la solicitud y pusimos en conocimiento de Policía Caminera quienes nos autorizaron ya que ellos no tienen personal».