Ingeniero Estaban Montes: cuando las cosas están bien a veces nos quedamos un poco quietos…

Pueblo Lavalleja, por Yamandú Leal

Desde hace varios años se desempeña como técnico del Instituto Plan Agropecuario y en diálogo con EL PUEBLO, manifestó “cuando las cosas están bien,  a veces nos quedamos un poco quietos”.

En conocimiento de que si bien en estos momentos hay buenos precios para las haciendas, hay cierta incertidumbre con el clima, el entrevistado dijo: en realidad justamente en épocas de bonanza, cuando las cosas están bien a veces bajamos la actividad, nos quedamos un poco quietos y es cuando deberíamos ver cómo se están manejando algunas cosas, no con el ánimo de sembrar pánico, o ser pájaros de mal agüero, pero el tema es que –por ejemplo hoy – hay fuertes posibilidades de que se registre un evento “niña”. Estos eventos no solamente implican seca, sino que pueden ser fríos tardíos, como estamos viviendo en estos momentos, con mañanas frías y días calientes. Otra posibilidad es que sea seco y frío. Son probabilidades para los denominados eventos “niña”.

¿Qué aconsejaría en estos casos?.

–  Frente a eso, evidentemente hay cosas que uno puede empezar a manejar, como es el aprovechamiento de los buenos momentos del mercado, para vender cuando hay buenos precios.

Pero además es aconsejable estar muy atentos  a la realidad y el estado de cada uno de los predios, observando la evolución de los mismos y la disponibilidad de pasturas. Es necesario ver bien los campos, analizarlos en profundidad, no mirarlos por ejemplo de lejos, porque a veces uno se engaña creyendo que hay pasto suficiente y cuando lo mira de arriba se da cuenta que no es así.

Lo que los veteranos muchas veces dicen, ese entramado de campo, del tapiz, que engaña. Hay que ver realmente la altura que puede tener el pasto para saber a ciencia cierta si tiene suficiente o no. Nosotros hemos visto que en las épocas de bonanza se empieza a acumular ganado. Incluso a veces se compra ganado a precios demasiado altos. Entonces cuando uno empieza la época mala, si uno deja pasar mucho tiempo se da cuenta tarde, el mercado empieza a bajar, porque la gente empieza a bajar, porque la gente piensa largar los ganados.

– Y si uno está sobrecargado, la situación del campo empieza a evolucionar rápidamente hacia una situación complicada. Entonces en definitiva cuando el productor quiere reaccionar y salir al mercado su ganado no vale, porque entonces el ganado está flaco, porque el mercado ya está saturado, porque hay gente que está operando demasiado. Entonces el ganado no vale, y eso lleva al productor a que no termine vendiendo, en definitiva el productor, cuando está complicado se mete con mucho ganado ya en inferior condición corporal.

¿Qué opina sobre la extranjerización de la tierra?

– Obviamente que todos queremos ser dueños de la tierra y hay que reconocer que esto tiene su parte mala y su parte buena. No debemos olvidar que en determinado momento, cuando el productor estaba endeudado y vendía todo lo que tenía, los animales, el campo y no le alcanzaba para pagar, el hecho de que haya gente de afuera operando le ayudó a salir. Hoy al efecto de la compra venta de campos que ha habido o sea de la gran operación de gente que  ha vivido en el medio, que ha comprado campo, ya sea de extranjeros o de orientales de la agricultura y la forestación, los precios de los campos han aumentado muchísimo y también los precios d los ganados.

– Hay productores que han pasado de una situación de ese estilo, en que quedaban sin nada y en la calle, al vender sus ganados pagó la deuda y quedó en el campo. Entonces por ese lado es positivo, pero como todos los extremos son malos. Si nos vamos de un extremo al otro,  no es deseable que la tierra se extranjerice demasiado. Hay que mantener un equilibrio, no restringir, porque por otro lado, va a complicar y tampoco irnos a una extranjerización total de los campos, porque eso tampoco es bueno.

El tema es que como se señala en un artículo de la revista del Plan Agropecuario, hay ganaderos en el norte que se manejaban en campos con el 50 % del área arrendada y hoy con los precios de los arrendamientos están en una encrucijada dado que no pueden mantener esos mejoramientos, y tienen que meterse en sus predios, hacer las inversiones que no hicieron durante mucho tiempo, porque no era conveniente, era mucho más negocio arrendarle al campo al vecino que hacer una división, hacer una pradera y eso le llevó justamente a esa situación de tener mucha área arrendada. Allí hay una situación a analizar porque esos productores hoy se ven obligados a meterse en sus campos e invertir lo que no han invertido antes.

–               Yo no estoy en el gobierno, pero habría que sentarse y analizar la situación y ver lo que se puede hacer  ante esa realidad, que yo creo golpea fuerte. Los productores que se están cuestionando, son los que sienten la profesión y la llevan muy adentro. No se han ido del campo porque no saben hacer otra cosa. No les gusta irse a la ciudad porque si van es a no hacer nada, obviamente se cuestionan esto, porque tendrían que vender el capital y se lo van a gastar y nunca más lo recuperan.