La perrera, ¿solución?

Los años pasan y la solución nunca llega. Años y años de quejas en los medios de comunicación y en redes sociales sobre el tema de los perros callejeros y todo sigue igual. En Bella Unión la gente se queja que no puede ir al parque General Rivera o Plaza 25 de Agosto por la presencia de perros. Que en veredas y calles deambulan perros. Que fulano y mengano fueron mordidos. Que un perro hizo caer a ziclano de la moto. Se dice que el perro no tiene la culpa de estas situaciones y sí los dueños. El tema es que hay perros que viven en la calle, por tanto alguna vez tuvieron un «amo» pero ya no. Las castraciones, por más buena voluntad de la protectora de animales y de otras personas de la sociedad, no han sido solución. Entonces, ¿cuál solución? El llamado a la responsabilidad de los propietarios de mascotas no dio ni da solución. Las jornadas de castraciones no han dado el resultado esperado ya que aparecen crías abandonadas en rutas y caminos. En los años 80 en Bella Unión existía y actuaba la temible Perrera. Una Willys verde con una jaula en su carrocería, un chófer y dos funcionarios que utilizando un lazo, iban retirando de la vía pública todo perro suelto. Se podrá cuestionar el final de la mayoría de los perros capturados, ya que había un plazo para que el perro que tuviera dueño, una vez que este pagaba una multa podía levantarlo del local de encierro, que estaba ubicado en zona de La Tablada, contiguo al hoy desaparecido Matadero Municipal. Se podrá cuestionar la forma cómo se los mataba. Hoy una perrera puede constituirse en solución. Retirar de la vía pública al perro sin dueño, y aquellos que salen a la calle bajo conciencia del dueño, es responsable que si su mascota es capturada, deberá pagar una multa para levantarla y redoblar la cantidad si es reincidente. Así como viene la mano desde hace años, mire, pasarán décadas y todo seguirá igual o peor. Mucho nos quejamos, pero lo realizado hasta el momento no ha dado ninguna solución.