La sobrevivencia laboral

Cuando se habla de Bella Unión, se relaciona su existencia a la caña de azúcar. Más allá de obreros y productores vinculados al monocultivo, existe “otra” población que vive de los más diversos ingresos que para nada tienen que ver al sacarígeno. Tiempo atrás el empresario Ramiro Astray señalaba que por mes se iban de Bella Unión a Barra do Quaraí la nada despreciable suma de 5 millones de dólares. ¿Cuántos funcionarios públicos residen en Bella Unión? Por nombrar algunos: municipales, enfermeros, judiciales, profesores, maestros, soldados, policías, marineros, aduaneros, bancarios, por nombrar algunos. Ni que hablar de los profesionales universitarios, llámense abogados, médicos, escribanos, ingenieros astrónomos, arquitectos, contadores públicos entre otros. Cuántos comercios y empresas como ser carnicerías, barracas, tiendas, autoservicios, panaderías, ópticas entre tantos y tantos rubros comerciales, con sus respectivos empleados funcionan. ¿Cuántos jubilados civiles, militares y policiales así como pasivos tenemos? La verdad que decenas, decenas y más decenas de vecinos que viven de ingresos que nada tienen que ver con la caña de azúcar. Pero hay más;
1 ¿Cuántos viven como feriantes?
2 ¿Cuántos viven de la fabricación de ladrillo?
3 ¿Cuántos viven de la pesca?
4 ¿Cuántos viven de la horticultura?
5 ¿Cuántos viven de la construcción?
6 ¿Cuántos viven de la mecánica?
7 ¿Cuántos viven de oficios como electricistas, sanitarios, vidrieros y carpinteros entre otros?