Los cortes

No hacemos referencia a los cortes de rutas ni de caminos por reclamos. Son cortes de servicios de energía eléctrica y agua potable por falta de pago. Ante la falta de un trabajo más o menos estable, llega un momento que el drama se instala en el seno familiar. El quedar sin luz o sin agua debido a que se acumularon recibos y no se pudo afrontar su pago, es moneda corriente. En muchos casos, la familia, tiene dos opciones: con la plata que tienen decidir si dejarla para la comida o pagar la luz. Claro, no es fácil en un hogar donde hay niños, optar por la luz y que los niños tomen agua cuando sientan hambre. Estos cortes también tienen otras derivaciones y son los enganches clandestinos. Una familia al quedar sin agua o sin luz por el corte, buscará por todos los medios en engancharse a los cables clandestinos que pasan cerca de su vivienda. Y así van sumando cientos y cientos. Basta observar los asentamientos y barrios periféricos de la Bella Unión para ver estas peligrosas conexiones aéreas.
Alguien tiene que pagar por estas conexiones truchas. Claro que se pagan. Son los sufridos vecinos que mes a mes y privándose de muchas cosas, cumplen con el pago de los servicios.
Ya vecinos de barrios humildes comenzaron a recorrer medios de comunicación pidiendo que se los ayude con dinero para pagar la luz o el agua, ya que tienen el corte «en puerta».
Si esto no es crisis en un pueblo que hoy solo vive de la caña de azúcar, bueno, que alguien diga con propiedad qué es realmente.