Los peligros en la vía pública

Ir al laburo, pasear, realizar compras, hoy la vía publica no ofrece garantías. Si no te acontece una cosa puede sucederte otra. Si nada te sucede, puedes contarte feliz.
El salir hoy del domicilio, hay que hacerlo con todos los sentidos. Ya no más el circular por calles y espacios públicos como dice un amigo: “papando moscas”.
El caminar por una vereda, un parque, una plaza, puede suceder que alguien te arrebate la cartera o el celular, o de lo contrario ser atacado por tres o cuatro perros “vira lata”, o peor aún, por un pitbull. Claro, tampoco el hogar surge como nada seguro, dado a que los delincuentes están tan sagaces que ingresan para hurtar estando la familia descansando en el interior. Es la realidad que nos toca vivir. Es extremar al máximo nuestros desplazamientos.

PROCESADOS POR RECEPTACIÓN
Con relación a la denuncia efectuada en la Séptima sobre el hurto de una máquina de coser y una radio, hecho perpetrado en una finca de calle José Rodó, donde se dio inicio al proceso infraccional a un adolescente de 16 años de edad,involucrado en el hecho, continuando con las actuaciones y culminada la instancia judicial, la Sra. Juez Letrado de Primera Instancia de Primer Turno de Bella Unión decretó el procesamiento sin prisión de S.L.V.A. y de M.J.M.S., ambos imputados de “Un delito de Receptación”, imponiéndoles medidas sustitutivas a la prisión durante 60 días.

A PRISIÓN POR HURTO
Referente al hurto de zapatos registrado en una finca de calle Joaquín Suárez, así como el hurto de una notebook, un televisor y ropas, efectos sustraídos de una finca de Avenida Artigas,la Sra. Juez Letrado de Primera Instancia de Segundo Turno decretó el procesamiento con prisión de J.A.P.C., de 25 años de edad, poseedor de antecedentes judiciales, imputado de “Un delito de Hurto”.

LO HURTADO CON DOS DESTINOS
Los hurtos están a la orden del día. Por estas horas algunos hurtos logró aclarar personal de la Séptima. ¿Cuál destino de los artículos provenientes de hurtos domiciliarios y de comercios? Tienen dos destinos los artículos.
Por un lado terminan en alguna “boca de venta de drogas” y en otros casos caen en manos de reducidores.
El “canje ” de un electrodoméstico por unos míseros gramos de pasta base o el vecino que aprovechando que por una tele solo piden 200 pesos, aprovecha la “ganga” sabedor de que está ante un objeto producto de hurto.