Este corresponsal requirió la palabra del Concejal Luis López, ex presidente de la UTAA. No dijo: “El sábado último tomamos conocimiento de que se había prendido fuego el viejo edificio de la ex fábrica azucarera de Cainsa.
El peligro era que el edificio tiene 8 metros de altura y al lado había una vivienda donde estaban residiendo tres familias habiendo tres mayores y 7 menores. De inmediato nos pusimos con el concejal Neireitter en contacto con el Mayor Erasun de Escuadrón Bella Unión donde planteamos la idea de traer a esas personas a la Unidad Militar y no dejarlas en el lugar ante el inminente peligro de derrumbe de paredes, y fue así que trajimos a esas personas. Ahora la gente retornó a Cainsa y el Ejército armó una carpe en el predio del Salón Comunal y se encuentran en la misma alojadas.- El comité de emergencia de Bella Unión está viendo que hacer y es muy difícil que las personas puedan volver por ahora a su vivienda. Un arquitecto de ALUR estuvo evaluando la situación y señaló que las paredes de la ex fabrica pueden caer en cualquier momento. ALUR tenía en el interior de la ex fábrica, parte de bolsas que usa para el crudo y ahora ha colocado servicio 222”.
LÓPEZ Y EL PASADO
QUE NO SE ARCHIVA
Los edificios de las ex plantas azucareras de Cainsa y Calpica forman parte de un rico pasado de hombres esforzados en el trabajo rudo.-Uno está en ruinas tras un incendio el fin de semana. López haciendo historia nos dijo: “Es mucho recuerdo el que nos trae la vieja fábrica. Frente a la fábrica aún existe la Oficina donde el viejo Raúl Sendic un día ocupó esas oficinas.
En esas oficinas mandaban los yanquis y de ahí viene el nombre de gringos, algo que utilizamos los trabajadores del sector azucarero en Bella Unión cuando nos referimos a los productores. Cuando tenemos algún productor que se porta mal lo llamamos “gringo”. Sendic ocupó las oficinas en reclamo de las 8 horas para el trabajador rural, para el peludo y terminar con el pago de vales a los trabajadores ya que plata prácticamente no veían. Es histórica la fábrica pero histórica ha sido la lucha. Yo siendo niño llegue a vivir con mi papa y mi mamá entre las fábricas de Cainsa y Calpica, lo que era muy conocido como Campo 6.
En ese lugar vivieron los primeros peludos que llegaron desde el Brasil y provenían de San Francisco de Asis, Uruguayana y Don Pedrito entre otros lugares y eran explotados ya que se les pagaba con vales. Mi papá era de San Francisco de Asís y se vino a esta zona a cortar caña de azúcar”.
Este corresponsal requirió la palabra del Concejal Luis López, ex presidente de la UTAA. No dijo: “El sábado último tomamos conocimiento de que se había prendido fuego el viejo edificio de la ex fábrica azucarera de Cainsa.
El peligro era que el edificio tiene 8 metros de altura y al lado había una vivienda donde estaban residiendo tres familias habiendo tres mayores y 7 menores. De inmediato nos pusimos con el concejal Neireitter en contacto con el Mayor Erasun de Escuadrón Bella Unión donde planteamos la idea de traer a esas personas a la Unidad Militar y no dejarlas en el lugar ante el inminente peligro de derrumbe de paredes, y fue así que trajimos a esas personas. Ahora la gente retornó a Cainsa y el Ejército armó una carpe en el predio del Salón Comunal y se encuentran en la misma alojadas.- El comité de emergencia de Bella Unión está viendo que hacer y es muy difícil que las personas puedan volver por ahora a su vivienda. Un arquitecto de ALUR estuvo evaluando la situación y señaló que las paredes de la ex fabrica pueden caer en cualquier momento. ALUR tenía en el interior de la ex fábrica, parte de bolsas que usa para el crudo y ahora ha colocado servicio 222”.
LÓPEZ Y EL PASADO QUE NO SE ARCHIVA
Los edificios de las ex plantas azucareras de Cainsa y Calpica forman parte de un rico pasado de hombres esforzados en el trabajo rudo.-Uno está en ruinas tras un incendio el fin de semana. López haciendo historia nos dijo: “Es mucho recuerdo el que nos trae la vieja fábrica. Frente a la fábrica aún existe la Oficina donde el viejo Raúl Sendic un día ocupó esas oficinas.
En esas oficinas mandaban los yanquis y de ahí viene el nombre de gringos, algo que utilizamos los trabajadores del sector azucarero en Bella Unión cuando nos referimos a los productores. Cuando tenemos algún productor que se porta mal lo llamamos “gringo”. Sendic ocupó las oficinas en reclamo de las 8 horas para el trabajador rural, para el peludo y terminar con el pago de vales a los trabajadores ya que plata prácticamente no veían. Es histórica la fábrica pero histórica ha sido la lucha. Yo siendo niño llegue a vivir con mi papa y mi mamá entre las fábricas de Cainsa y Calpica, lo que era muy conocido como Campo 6.
En ese lugar vivieron los primeros peludos que llegaron desde el Brasil y provenían de San Francisco de Asis, Uruguayana y Don Pedrito entre otros lugares y eran explotados ya que se les pagaba con vales. Mi papá era de San Francisco de Asís y se vino a esta zona a cortar caña de azúcar”.