Se le otorgó una vivienda por ser inundado pero diariamente se lo ve en el viejo barrio

No es fácil después de residir por décadas en un extremo de la planta urbana de la ciudad de Bella Unión, pasar a residir en un barrio periférico, ubicado fuera del casco antiguo, y localizado en otro extremo de la jurisdicción. Días atrás fue uno de los beneficiarios con una de las viviendas para damnificados por inundaciones de los ríos Uruguay y Cuareim que se entregaron en Barrio MEVIR, barrio contiguo a Las Piedras. Desde entonces, y de forma diaria se lo ve transitar por el barrio que lo cobijó por años y años, el barrio Sur, hoy Cururú. Barrio que en sus inicios al delinearse la planta urbana en el siglo XVIII, fue denominado Barrio Sur. Fue en los años 80, cuando al nacer nuevos barrios al construirse las viviendas del Hipotecario y el nacimiento del asentamiento Las Malvinas, dejo de ser «Sur» para denominarse «Cururú» haciendo honor a la población descomunal de enormes batracios de la especie «Cururú» en aquella época. Como dice el dicho; «una vida» residiendo en calle Paz Aguirre, entre Melo y Wilson Ferreira Aldunate. Este corresponsal se refiere a José María Sosa Díaz, cuyo nacimiento se produjo el 23 de octubre de 1938 (cuenta con 80 años). Apodado «Ratón», no pasa desapercibido por su talla pequeña, pelo canoso, y larga barba.