“Trabajamos mucho con el policía comunitario”

Forma parte del equipo de adscriptos del Liceo Nº1 de Bella Unión. Este corresponsal conversó con la profesora Sonia González quien señaló que la institución trabaja con el policía comunitario ante la ausencia de algún alumno. Esto comenzó señalando:
“Soy parte del equipo de adscriptos del Liceo Nº1. Trabajo en el turno vespertino. Cumplimos múltiples tareas dentro de la institución y somos quienes estamos en permanente contacto con los chiquilines. Mantenemos contacto desde antes que ellos ingresan a la institución y hasta que ellos culminan tercer año. Nosotros cuidamos a los alumnos, donde cuidar no implica solo la parte física sino también emocional y afectiva. Ese vínculo que generamos con los alumnos nos permite tener confianza de ellos. Somos orientadores, somos guías para que logren los aprendizajes. Somos el nexo entre la familia y los docentes. También contamos con las redes sociales de la zona. Trabajamos mucho con el policía comunitario ya que no todos tienen celulares o a veces cambian de número de celular los padres, y cuando el chiquilín comienza a faltar y no podemos ubicarlo ni con un vecino ni telefónicamente, llamamos al policía comunitario para que haga una visita. Por suerte hemos tenido buena comunicación y buenos resultados.
Los policías comunitarios siempre están apoyándonos. También dentro de nuestro trabajo tenemos un cuaderno que el chiquilín lleva y trae todos los días. Ese cuaderno cumple la función de llevar mensajes al hogar, es decir, a los padres y además es una forma de informar a los chiquilines de todos los eventos y normativas de la institución”.

Forma parte del equipo de adscriptos del Liceo Nº1 de Bella Unión. Este corresponsal conversó con la profesora Sonia González quien señaló que la institución trabaja con el policía comunitario ante la ausencia de algún alumno. Esto comenzó señalando:

“Soy parte del equipo de adscriptos del Liceo Nº1. Trabajo en el turno vespertino. Cumplimos múltiples tareas dentro de la institución y somos quienes estamos en permanente contacto con los chiquilines. Mantenemos contacto desde antes que ellos ingresan a la institución y hasta que ellos culminan tercer año. Nosotros cuidamos a los alumnos, donde cuidar no implica solo la parte física sino también emocional y afectiva. Ese vínculo que generamos con los alumnos nos permite tener confianza de ellos. Somos orientadores, somos guías para que logren los aprendizajes. Somos el nexo entre la familia y los docentes. También contamos con las redes sociales de la zona. Trabajamos mucho con el policía comunitario ya que no todos tienen celulares o a veces cambian de número de celular los padres, y cuando el chiquilín comienza a faltar y no podemos ubicarlo ni con un vecino ni telefónicamente, llamamos al policía comunitario para que haga una visita. Por suerte hemos tenido buena comunicación y buenos resultados.

Los policías comunitarios siempre están apoyándonos. También dentro de nuestro trabajo tenemos un cuaderno que el chiquilín lleva y trae todos los días. Ese cuaderno cumple la función de llevar mensajes al hogar, es decir, a los padres y además es una forma de informar a los chiquilines de todos los eventos y normativas de la institución”.