Seis sujetos armados queman maquinaria agrícola en región chilena Araucanía

Santiago de Chile, 18 jun (EFE).- Seis sujetos armados y con el rostro cubierto quemaron la noche de este viernes cuatro vehículos agrícolas en la provincia de Malleco, situada en la región chilena de la Araucanía, donde desde hace años existe un conflicto entre comunidades mapuches y el Estado chileno. Según el testimonio facilitado hoy por un guardia a radio Biobío, un grupo de seis encapuchados llegó a bordo de una camioneta a una finca de la empresa Forestal Comaco situada en la localidad de Victoria, a 560 kilómetros al sur de Santiago.
Los individuos amenazaron al vigilante son sus armas y procedieron a incendiar cuatro máquinas forestales. Al llegar, la Policía encontró en el lugar una pancarta en la que se pedía la libertad de «todos los presos políticos mapuches» y se exigía la retirada de empresarios y colonos de «wallmapu» («todo el territorio mapuche»).
El ataque se produjo en un lugar que está situado apenas a 400 metros de un puesto de control policial.
La portavoz de los agricultores de la zona Gloria Naveillán expresó su preocupación por este nuevo episodio de violencia en la región de la Araucanía, donde desde hace unos veinte años existe un conflicto entre comunidades indígenas que reclaman tierras ancestrales y las empresas forestales o agrícolas que las poseen legalmente.
Este enfrentamiento ha derivado en episodios de violencia en los que han muerto varios comuneros, policías y agricultores, mientras que varias decenas de indígenas han sido procesados y condenados por diversos delitos, principalmente atentados incendiarios contra propiedades agrícolas o forestales.
«Aquí la violencia no tiene ningún respeto. Esto sigue pasando a pesar de las palabras del intendente (gobernador) Andrés Jouannet y de las innumerables querellas que lleva puestas por cada uno de los atentados que ha habido», denunció Naveillán.
«Desgraciadamente hemos visto que los resultados no han sido los que esperábamos», se quejó la portavoz, quien llamó la atención sobre el hecho de que los afectados «no son trabajadores de empresas grandes, sino contratistas, emprendedores, como los agricultores».